publicidad

Se reduce ligeramente la radiactividad en Fukushima

Se reduce ligeramente la radiactividad en Fukushima

En una desesperada carrera contra el reloj, trabajadores de la central nuclear de Fukushima lograron el jueves conectar un cable para ver la posibilidad de restablecer el flujo eléctrico y reactivar los sistemas de enfriamiento.

Trabajadores de la central nuclear encendieron uno de los reactores

TOKIO " En una desesperada carrera contra el reloj, trabajadores de la central nuclear de Fukushima lograron el jueves conectar un cable para ver la posibilidad de restablecer el flujo eléctrico y reactivar los sistemas de enfriamiento de los reactores, dañados severamente tras el potente terremoto de 9 grados y el posterior tsunami ocurrido el 11 de marzo.

Previamente, helicópteros del ejército japonés “bombardearon” con grandes cantidades de agua los seis reactores de la planta Fukushima Daiichi, logrando reducir los altos niveles de radiación emitidos de al menos dos reactores que amenazan con fusionar y provocar una hecatombe.

El cable fue conectado por un equipo de entre 50 y 180 trabajadores que son llamados “los héroes de Fukushima”, quienes han expuesto sus vidas para evitar el segundo mayor accidente nuclear en la historia después del desastre de Chernobyl, ocurrido en Ucrania.

Buenas noticias, pero…

Durante una rueda de prensa ofrecida en la madrugada del viernes (hora de Japón), la Tokyo Electric Power Company (Tepco), que administra la central, dijo que los niveles de radiación en una de las entradas de la planta habían descendido ligeramente, de acuerdo con reportes del canal de televisión japonés NHK.

Poco después del anuncio, un experto de la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA) en Viena dijo que la noticia era algo “positivo”.

publicidad

"La situación sigue siendo muy seria en la central nuclear de Fukushima Daiichi”, declaró Graham Andrew, consejero especial del director general Yukiya Amano para los asuntos científicos y técnicos. Señaló además que “no ha habido una agravación significativa desde el miércoles".

Andrew añadió que "pienso que es demasiado pronto para hablar" de un rayo de esperanza. La situación "no se ha deteriorado, lo cual es positivo, pero siempre es posible que empeore. Sin querer especular, estamos autorizados a decir que es razonablemente estable con respecto al miércoles", añadió.

Esfuerzos desesperados

Este jueves Japón luchó por todos los medios para intentar enfriar los reactores de la central de Fukushima. Helicópteros militares arrojaron agua sobre los reactores 3 y 4 de la central para intentar enfriar las barras de combustible depositadas en las piscinas.

Como se había anunciado el miércoles, el director general de la AIEA viajó este jueves a Tokio, para hacerse una idea por sus propios medios y saber de que forma poder aportar una ayuda más eficaz.

Yukiya Amano, quien sólo permanecerá un día en Japón, dijo que esperaba tener "contactos a un alto nivel", sin dar más detalles. Tampoco precisó si podrá viajar al sitio de la central accidentada.

A su regreso a Viena tiene intenciones de pedir al consejo de gobernadores de la AIEA, formado por 35 países miembros, celebrar lo más rápidamente posible una reunión extraordinaria durante la cual les comunicará las informaciones obtenidas en Japón.

publicidad

"Japón no está solo, la comunidad internacional lo apoya", declaró Amano. "Tenemos muchas ofertas de asistencia a Japón y nos gustaría transmitirles ese mensaje."

Suman los muertos

El balance oficial del sismo y del tsunami era, seis días después de la catástrofe, de 5,700 muertos confirmados y 9,500 desaparecidos. Sin embargo, sólo en la ciudad de Ishinomaki, la cantidad de desaparecidos se elevaría a 10 mil personas, según un responsable local.

El número de heridos es de 2,285, según este balance. Más de 88,000 viviendas y edificios fueron destruidos, total o parcialmente.

Las autoridades niponas tenían que hacer frente también a la creciente impaciencia de unos 500 mil damnificados, ante la escasez de agua potable y de víveres a pesar de una movilización sin precedentes de unos 80 mil soldados, policías y socorristas en el devastado noreste.

La mayor preocupación es la crisis nuclear, la más grave en el mundo desde la de Chernobyl, en 1986.

Panorama incierto

Expertos extranjeros consideran que la piscina del reactor 4 de la planta nuclear Fukushima está casi seca, lo que podría provocar niveles "extremadamente elevados" de radiaciones, según el presidente de la Autoridad Estadounidense de Regulación Nuclear (NRC), Gregory Jaczko.

La fusión de combustible podría provocar la emanación de partículas radiactivas provocando una catástrofe como la de Chernobyl, según expertos.

publicidad

Los empleados del operador de TEPCO, ayudados por bomberos y policías, querían tratar de alcanzar la piscina con la ayuda de un camión cisterna equipado con un cañón de agua. Pero, según la televisión pública NHK, no ha podido ser debido al nivel elevado de radiación.

Sin embargo, los trabajos de conexión de un cable eléctrico hacia uno de los reactores permitirá restablecer la corriente eléctrica de la central, lo que "permitiría activar las bombas para enfriar los reactores y llenar las piscinas", según un portavoz.

Los sistemas de refrigeración fallaron el viernes luego de un sismo de magnitud 9, el más fuerte que haya conocido Japón, seguido de un tsunami que devastó la costa del noreste del país. Una gigantesca ola destruyó los tanques que combustible que alimentaban la maquinaria de los sistemas de enfriamiento.

Apoyo de Estados Unidos

El presidente estadounidense, Barack Obama, propuso enviar más expertos nucleares a Japón, en una conversación telefónica con el primer ministro japonés, Naoto Kan. Francia también presentó una "oferta de cooperación masiva".

El Instituto Francés de Radioprotección y Seguridad Nuclear (IRSN) afirmó el miércoles que las 48 horas siguientes serían cruciales.

Ante la amenaza de un accidente nuclear de gran magnitud, numerosas embajadas recomendaron a sus ciudadanos que se alejasen de la zona y que se replegasen hacia el sur, en la región de Osaka, o que partieran de Japón.

publicidad

Gran Bretaña, Alemania, Suiza, Italia y Australia también aconsejaron a sus ciudadanos que partieran del norte y de la región de Tokio. Francia, Bélgica y Rusia enviarán aviones adicionales para evacuar a las personas que quieran partir de Japón.

Por su parte, China pidió a las autoridades niponas informaciones "puntuales y precisas" para calmar a una opinión pública preocupada por la eventual llegada al país de emisiones radiactivas.

La embajada norteamericana estableció la zona de riesgo en 80 km alrededor de la central nuclear.

Zona de seguridad

Las autoridades japonesas fijaron por ahora un perímetro de seguridad de 30 km y el gobierno afirmó que las radiaciones más allá de la zona de exclusión de 20 km "no plantean un peligro inmediato para la salud".

Por precaución, 10 mil personas de la prefectura de Fukushima serán sometidas a tests de radiactividad en 26 centros.

Mientras en el extranjero reina una inquietud rayana en el pánico, la población nipona, sobre todo en Tokio, se muestra sorprendentemente serena y disciplinada, en espera de nuevas instrucciones del gobierno.

Los vientos probablemente continuarán siendo favorables el jueves, empujando hacia el Océano Pacífico los desechos radiactivos de la central nuclear.

Un intenso frío y grandes nevadas degradaron aún más las condiciones de vida y de trabajo para los 500 mil damnificados del sismo y del tsunami y los 80 mil socorristas movilizados en el noreste.

publicidad

En el extranjero se organizaron numerosas manifestaciones de solidaridad con Japón. Perú, un país que recibió una gran inmigración nipona, declaró "duelo nacional" el viernes 18 de marzo "en solidaridad con el Gobierno y el pueblo japonés".

publicidad
Contenido Patrocinado
En alianza con:
publicidad
publicidad