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El oscuro pasado del candidato favorito a la presidencia de la FIFA

El oscuro pasado del candidato favorito a la presidencia de la FIFA

Salman Bin Ibrahim Al Khalifa, jeque de la familia que gobierna Baréin, presuntamente identificó a deportistas que fueron arrestados y torturados

FIFA elegirá a un nuevo presidente en medio de una fuerte controversia /Univision

Por Gerardo Reyes

Cuando en noviembre de 2014 soldados israelíes allanaron la sede de la Asociación Palestina de Fútbol, el titular de la Asociación de Fútbol de Asia (BFA) y hoy candidato favorito para la presidencia de la FIFA, presentó una enérgica protesta.

"Sienta un peligroso precedente'', dijo Salman Bin Ibrahim Al Khalifa, un jeque de la familia que gobierna con mano de hierro desde hace tres décadas a Baréin, país árabe de 700,000 habitantes situado en una pequeña isla del Golfo Pérsico.

La envalentonada protesta de Al Khalifa contra el gobierno israelí contrastó con el largo silencio que el jeque ha guardado ante las acusaciones de organizaciones de derechos humanos que lo señalan de haber identificado a deportistas que fueron arrestados y torturados tras el brutal aplacamiento de una manifestación pacífica antigubernamental en febrero de 2011.

"Debido a esa selección, los atletas fueron arrestados, torturados y algunos se les prohibió jugar'', explicó en Washington a Univision Investiga, Husain Abdulla, director ejecutivo de Americans for Democracy & Human Rights in Bahrain (ADHRB)

Esta y otras organizaciones de derechos humanos pidieron a la FIFA rechazar la candidatura de Al-Khalifa y abrir una investigación en su contra, pero la organización no atendió el pedido, según explicó Abdulla.

Imágenes de la protesta pacífica en Baréin
Imágenes de la protesta pacífica en Baréin

Hoy, el sentido de la expresión de Al-Khalifa del "peligroso precedente'' es usado en su contra por sus críticos al referirse a la posibilidad de que resulte elegido como presidente de la FIFA el viernes

"Fíjate la barbaridad de lo que estamos hablando, yo creo que una persona que está metida, envuelta en algo así, desde luego yo creo que ya no podía ni estar, ni tener la opción de ser candidato para FIFA'', comentó a Univision Investiga, Míchel Salgado, ex futbolista del Real Madrid quien dirige una academia de fútbol en Dubái.

Quiénes buscan ser el próximo presidente de la FIFA /Univision

Un nuevo escándalo se sumó esta semana al currículum del candidato. El parlamentario británico MP Collins denunció en la Cámara de los Comunes que Al- Khalifa había usado dineros de proyectos de desarrollo de la FIFA para financiar su campaña fallida al comité ejecutivo de la organización y a la presidencia de la BFA.

La campaña de Al Khalifa rechazó la acusación y afirmó que sería virtualmente imposible desviar fondos de los proyectos de estímulo social del deporte porque estos van directamente a los contratistas que deben implementarlos.

La FIFA elegirá al nuevo presidente en reemplazo de Joseph Blatter quien dejó el cargo tras una investigación del comité de ética de la organización que lo acusó de pagos indebidos. Autoridades de Estados Unidos y Suiza adelantan procesos criminales contra directivos de federaciones y confederaciones de la FIFA por el pago de sobornos, concierto para delinquir, fraude masivo y lavado de dinero.

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Al-Khalifa cuenta con los votos de la BFA, tiene el respaldo de la confederación africana y hace dos semanas estuvo en Miami haciendo campaña entre los miembros de la Confederación de Norte, Centro America y el Caribe (CONCACAF), aunque prefirió no dar declaraciones a los medios. Tampoco respondió mensajes de Univision.

Recientemente el jeque le dijo a la agencia AP que es víctima de "juegos sucios'' y sugirió que lo estaban confundiendo con otra persona en relación con las acusaciones de la identificación de los atletas.

"Todo lo que puedo decir es que dieron con el tipo equivocado y el nombre errado o lamento decir que están creando mentiras sucias que quieren usar para su propósito'', dijo Al-Khalifa.

Abdulla descarta por completo la posibilidad de que se trate de otra persona. El activista dijo que Al-Khalifa era el director del comité que fue encargado por el gobierno para identificar a los participantes en la manifestación durante la ola de levantamientos civiles que se conoció como la Primavera Arabe. Al-Khalifa nunca condenó las torturas a los deportistas.

Ejecutivos de la FIFA que se declararon culpables destaparon casos de corrupción /Univision


"Alguien que no pueda proteger sus propios jugadores, alguien que no pueda defender lo que es correcto, que es básicamente no participar en un comité diseñado para seleccionar atletas que luego fueron torturados, alguien que afronta tantos cuestionamientos éticos, no puede ocupar un cargo tan importante de la organización que maneja un deporte que le encanta a millones de personas'', afirmó Abdulla.

De acuerdo con Abdulla, la investigación de derechos humanos se basó en testimonios de deportistas arrestados y torturados. En cuanto a las pruebas que recabaron para comprometer directamente a Al-Khalifa en el proceso de identificación, explicó que el mismo jeque salió en la televisión local anunciando que quienes participaron en las protestas "iban a ser responsabilizados'', explicó Abdulla.

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Los otros candidatos para la votación del viernes son el francés Jérôme Champagne, el príncipe de Jordania Ali Bin Al Hussein y Tokyo Sexwale, de Suráfrica.

Un consultor en las sombras

Los señalamientos no se limitan a los derechos humanos. Otros dirigentes deportivos han acusado a Al-Khlaifa de usar práticas antiéticas en su elección como presidente de la asociación asiática y en su campaña para el comité ejecutivo de FIFA. Al-Khalifa fue un defensor de Blatter hasta el final. De acuerdo con publicaciones especializadas, su campaña a la presidencia de FIFA está manejada en las sombras por el ex consultor de Blatter, Peter Joseph Hargitay, un controversial asesor de comunicaciones suizo-húngaro, cineasta, políglota, ex cónsul honorario de Suiza y hasta periodista investigador, según el currículum que recitó durante un interrogatorio relacionado con un caso de narcotráfico en Estados Unidos.

Univision Investiga obtuvo copia de la transcripción del interrogatorio. En 1997 Hargitay fue extraditado de Jamaica a Estados Unidos por cargos de narcotráfico de los que fue absuelto. El empresario ya había sido hallado inocente en Jamaica. El nuevo juicio, en el que también fue exonerado, se realizó en Florida. La fiscalía lo acusaba de haber intentado ingresar a Estados Unidos cerca de 35 libras (16 kilos) de cocaína en una embarcación propiedad de CEA (Central American European Lines), una empresa de Jamaica de la que era presidente y accionista. Entonces Hargitay residía en Jamaica.

La FIFA en crisis; EEUU investiga posible corrupción /Univision


El entonces fiscal federal asistente del sur de la florida Harry Wallace, frustrado con la derrota que había sufrido su equipo en el juicio, viajó a Suiza a tomarle una declaración al empresario como parte del proceso que le seguía a otro acusado en la misma causa. Durante el interrogatorio, Wallace planteó que Hargitay intentó sobornar a la prima de un informante de la Agencia Antinarcóticos de Estados Unidos, (DEA), para que este no lo comprometiera en el escándalo de la cocaína.

"¿Usted no le ofreció a ella ninguna acción [en la compañía] si ella lograba que el informante, la persona que usted llamó sapo, no testificara contra usted?'', le preguntó el fiscal

Hargitay respondió que no, y el fiscal insistió.

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"¿Usted no trató de sobornarla con seis mil acciones de CEA?". A lo que el empresario comentó:

"Usted debe estar bromeando''.

La mujer a la que se refería Wallace era la abogada y ex presentadora de la televisión jamaiquina Antoinette Hugthon Cárdenas. Según el fiscal, ella era prima del informante de la DEA que acusó a Hargitay de ser cómplice en el envío del paquete con cocaína. Hughton, quien después se vio involucrada en un fraude millonario a sus clientes en Jamaica por lo que fue declarada fugitiva, era además la abogada de CEA.

"¿Parte de ese dinero fue un soborno para que influenciara al informante confidencial, Ian Hougthon, sí o no señor?", volvió a la carga el fiscal

Hargitay le respondió: "La única persona que trató de sobornar a alguien es su hombre, Houghton".

"¿Eso es un 'sí''?", preguntó el fiscal

"Está bromeando'', le contestó el empresario

"Se lo estoy preguntando'', afirmó Wallace

"Nadie, de mi lado trató de sobornar a nadie", respondió.

La diligencia judicial continuó subiendo de tono. Minutos después el fiscal le preguntó a Hargitay si él no había llegado a un acuerdo con Amhad, el coacusado en la misma causa, para entregar la droga en Miami a un tal Carlos y por lo cual recibiría 36,000 dólares.

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"Nunca en mi vida. Yo no sé quién es ese Carlos, quién pueda ser, quizás tiene una cara verde y sea de Marte, no sé''

Y el fiscal agregó:

"Tal vez él tiene una cara como la suya y es de Suiza''.

El abogado del empresario objetó el comentario de Wallace y Hargitay agregó: "Después del insulto que me acaba de hacer, me gustaría golpearlo, pero este es un procedimiento''.

Febrero sangriento

En febrero de 2011 la primavera árabe llegó a Baréin. Miles de manifestantes salieron a la calles a pedir más democracia al autócrata gobierno del país, cuestionado sistemáticamente por organizaciones de derechos humanos por sus ataques a la libertad de expresión.

Cerca de 200 jugadores de varios deportes, entrenadores y árbitros se unieron al movimiento prodemocrático. Con el apoyo de fuerzas de Arabia Saudita, el gobierno reprimió las protestas violentamente. De acuerdo con las organizaciones de derechos humanos, el jeque Nasser bin Hamad al-Khalifa, hijo del rey y presidente del Comité Olímpico, creó una comisión especial y nombró a Al-Khalifa como presidente para identificar y castigar a más de 150 miembros de la comunidad deportiva que habían protestado pacíficamente. El jeque Nasser anunció públicamente que "un muro caería sobre la cabeza de los manifestantes, aún si son atletas y en su cuenta de Twitter escribió: "Si fuera por mí les daría toda la vida [en prisión]".

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En ese ambiente, Al-Khalifa habría empezado a examinar fotografías de los manifestantes que luego fueron arrestados.

El reportero de Univision Investiga, Tomás Ocaña colaboró con este reportaje
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