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¡Cuidado con las piscinas!

¡Cuidado con las piscinas!

La seguridad de los niños en las piscinas va más allá de evitar que se ahoguen, los gérmenes también afectan.

De acuerdo con los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC), las infecciones transmitidas a través del agua se propagan principalmente cuando se traga accidentalmente agua de la piscina que ha sido contaminada con materia fecal.Con el objetivo de crear más consciencia sobre los riesgos de contraer enfermedades en las piscinas durante la época de calor, los CDC celebran del 19 al 25 de mayo la "Semana Nacional de Prevención de Enfermedades en Zonas de Recreación".Según las autoridades sanitarias, las infecciones transmitidas a través del agua contaminada son ocasionadas en su mayoría por los gérmenes Cripto, Giardia, E coli y Shigella.Si bien el cloro ayuda a mantener limpias las piscinas de los gérmenes que ocasionan las infecciones transmitidas por el agua, se requiere de tiempo para eliminar algunos gérmenes como el "Cripto", que puede "vivir" en el agua durante días, aseguran los expertos de los CDC.Por ello, las autoridades instan a los bañistas a adoptar "comportamientos saludables" en las piscinas para evitar la propagación de enfermedades.Una de las primeras recomendaciones de los CDC es evitar entrar al agua si se padece de diarrea, así como avisar al instructor de natación o salvavidas si se ve o se cree que hay materia fecal en el agua.Evitar tragar agua también puede ayudar a evitar este tipo de enfermedades, advierten los CDC.Para disminuir las posibilidades de que la piscina se contamine, los expertos recomiendan llevar a los más pequeños al baño con frecuencia, incluso antes de que expresen sentir la necesidad de ir.

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Si los menores aún usan pañales, recomiendan que se lleve a los niños al baño para cambiarlos y no hacerlo cerca de la piscina o a la orilla del agua, ya que los gérmenes pueden contaminar las superficies y las sillas y mesas que están alrededor de la alberca.Asimismo, aconsejan lavar con abundante agua y jabón las manos y las posaderas de los más pequeños antes de introducirlos en la piscina.Estar atento a posibles "accidentes" con los pañales para nadar o trajes de baño impermeables puede evitar que la materia fecal contamine el agua.Además de implementar medidas de precaución para evitar que los menores contraigan una infección a través del agua, los CDC destacan la importancia de vigilar a los menores constantemente cuando están cerca del agua.Perder de vista a un niño en una piscina, aún cuando sea por unos segundos, puede tener consecuencias fatales, advierten los CDC.Las autoridades además aconsejan evitar que los niños coman o mastiquen chicle mientras se bañan en la alberca para disminuir los riesgos de ahogarse.Y por último, señalan la necesidad de proteger a los menores con un protector solar con SPF de al menos 15 y que los proteja contra las quemaduras de rayos ultravioletas UVA y UVB.Aplicar el protector de nuevo después de que salgan del agua, puede ayudar a prevenir quemaduras graves que incrementen el riesgo de desarrollar cáncer de la piel en el futuro, según los expertos.

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