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Ramón Guillermo Aveledo, abogado y doctor en Ciencias Políticas

Cuba en América

Cuba en América

Así que quiero a Cuba donde pertenece. En una América libre, con instituciones que funcionen y leyes que se cumplan

Ramón Guillermo Aveledo, abogado y doctor en Ciencias Políticas
Ramón Guillermo Aveledo, abogado y doctor en Ciencias Políticas

Quiero a Cuba. Tengo años queriéndola por unos amigos, entrañables

desde la infancia, que llegaron a Barquisimeto con su familia

desterrada. Ya antes había dado mi "bolívar para la Sierra Maestra", y

eso era mucha plata para mí, y me sentía estafado por lo que habían

hecho con aquella ilusión que a ellos, cubanos y demócratas

antibatistianos, les había costado más. A lo mejor, la cosa me viene en

los genes del tatarabuelo maestro que fue amigo de Martí y lo tuvo de

profesor en su colegio, hasta que Guzmán, uno de esos dictadores que

hemos tenido en nombre de revoluciones, lo mandó a sacar del país por

escribir sobre Cecilio Acosta.

Así que quiero a Cuba donde pertenece. En una América libre, con

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instituciones que funcionen y leyes que se cumplan, donde todos tengan

oportunidades, donde las mayorías gobiernen de verdad, sin despreciar

ni olvidar a nadie. En una América justa porque reconoce a cada quien

lo suyo, porque sabe ser responsable y sabe ser solidaria. En una

América próspera, capaz de generar riqueza y producir conocimiento, y

ensanchar las esperanzas del ser humano. Una América que no es, pero

que puede ser, si perseveramos en los caminos de la democracia, porque

esos son los que producen progresos de verdad.

La Cuba que contribuya, con la fuerza de su voluntad, su talento y su

alegría, a esa América que quiero, es una Cuba libre, no ésta sometida

a la dictadura dinástica, partidista o militar. Es una Cuba justa, no

ésta donde se discrimina, se excluye y se niega. Es una Cuba próspera,

no ésta arruinada por la fantasía ideológica y el superpoder que en vez

de servir, oprime. De esa Cuba libre, justa y próspera, no hablaron

nuestros cancilleres.

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La OEA revocó su vieja resolución sobre Cuba, entre aplausos y

discursos, pero ¿Y los cubanos qué? ¿Qué le decimos a los cubanos

forzados a vivir en el silencio y la pobreza? ¿Qué pasa con los

prisioneros de conciencia? ¿Cuál es el mensaje para los perseguidos,

los acosados, los repudiados? ¿Cuál la palabra a los miles de

desterrados por todo el mundo? Nuestros gobiernos han tomado una

decisión pensando en el gobierno cubano, no en su pueblo. La política

puede imponer realidades, pero ese orgullo, esa retórica, me lucen

vergonzosos.

También valen otras preguntas, ¿Y la Carta Democrática? ¿Y el

compromiso de protección de los derechos humanos? ¿O es que la OEA

vuelve al tiempo en el cual convivía con los Somoza y los Pinochet?

Nota: Ramón Guillermo Aveledo (Barquisimeto, 1950) es abogado y Doctor en Ciencias Políticas. Profesor de Postgrado de la Universidad Metropolitana, autor de diez y ocho libros de temas políticos, históricos y jurídicos.Su último libro, "El Dictador", será presentado en la Librería Universal, Calle 8 del SW y 31 Avenida, el sábado 23 de julio a las 7 de la noche.

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