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Nextdoor mejora la comunicación entre vecinos, pero también se han generado casos de discriminación.

Cómo sobrevivir a tus vecinos racistas en los foros de internet

Cómo sobrevivir a tus vecinos racistas en los foros de internet

La red social Nextdoor, que ya cubre más de la mitad de los barrios del país, se ha prestado para casos de discriminación. Acá te damos cinco consejos para participar sin estresarte.

Nextdoor mejora la comunicación entre vecinos, pero también se han gener...
Nextdoor mejora la comunicación entre vecinos, pero también se han generado casos de discriminación.

CONDADO DE SANTA CRUZ, California.— Un hombre alto y delgado, de camisa y corbata, con un maletín colgado del hombro, se bajó de un Chrysler 300 blanco, un sedán de lujo imponente. Caminó por la cuadra de casas grandes, de jardines cuidados con palmeras. Eran las nueve de la mañana.

A esa hora, ese barrio en la playa al sur de Santa Cruz suele estar silencioso. A veces se escuchan las olas que rompen debajo del acantilado sobre el que están las casas.

Desde una casa de dos pisos marrón claro, un vecino observaba al desconocido que caminaba. Empezó a sospechar. ¿Por qué estacionó tan lejos de donde iba?

Subió a su auto e intentó seguirlo, pero el hombre había desaparecido detrás de una curva. No lo vio entrar a ninguna casa, golpear a ninguna puerta.

Decidió llamar a la policía.

El detalle clave

Este relato es real. Así lo contó el hombre de la casa marrón en Nextdoor, una red social exclusiva para vecinos. Lo que no sabía era que, al publicarlo ahí, iba a desatar una discusión entre los residentes de la zona (incluido el autor de esta nota).

Claro, para entender del todo la situación, falta mencionar un detalle. ¿Puedes adivinar de qué raza u origen étnico era el hombre de camisa y corbata?

Esa es la clave de esta historia.

Nextdoor es una especie de Facebook privado, con sitio web y aplicación para celular, donde solo puedes registrarte con tu domicilio real y tienes acceso nada más que a las publicaciones de tu zona. La gente lo usa para vender o regalar cosas usadas, encontrar a su gato perdido, avisar de eventos comunitarios y recomendar desde plomeros hasta tintorerías. Según la empresa, casi un 60% de los barrios del país, 99,000, ya tienen su propio sitio (y también lanzó en Holanda este año).

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Gracias a ese crecimiento, la empresa recibió varias rondas de inversión que la convierten en lo que en Silicon Valley se conoce como un “unicornio”: una startup que vale más de 1,000 millones de dólares.

El sitio es “un espejo de las comunidades que lo usan”, le dijo a Univision Noticias Nirav Tolia, el CEO de la empresa. Pero eso puede ser un problema: si en tu barrio hay gente que considera sospechoso o peligroso a otro por el color de su piel, pronto verás esos prejuicios raciales en mensajes que te dolerán o te enfurecerán.

Para entrar en esta red social necesitas tener una dirección verificable.
Para entrar en esta red social necesitas tener una dirección verificable.

Lo natural en estos casos puede ser enojarse, discutir o abandonar la conversación e incluso el sitio. Pero esas reacciones no logran nada, dicen los especialistas en relaciones interraciales. Por eso, les preguntamos a ellos cómo tienes que comunicarte con tus vecinos cuando crees que están siendo racistas.

Un problema común

Los incidentes como el del hombre del Chrysler blanco han ocurrido en varias ciudades y estados diferentes: Seattle, Oakland, Washington DC, Baltimore, y más. Suelen suceder en la sección de “Crimen y Seguridad” de la red social, donde los usuarios avisan a sus vecinos si ven algo peligroso o sospechoso.

Shikira Porter, una trabajadora social de 42 años, vive en Dimond, un barrio de clase media alta y de mayoría blanca en Oakland, ciudad vecina de San Francisco. Ella es afroamericana y, poco después de que se sumó a su comunidad local en Nextdoor, empezó a notar advertencias que le llamaron la atención.

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“Eran sobre hombres negros que simplemente ‘estaban’ en el mundo", describe Porter. "El mensaje no se refería ni a un crimen real ni a un crimen potencial. Ellos quizás iban caminando demasiado despacio o hacían una vuelta en ‘u’ con el auto (...) Eran personas que estaban haciendo cosas normales, nada más que eran personas afroamericanas”.

Ella y otros vecinos empezaron a responder a las publicaciones, diciendo a los vecinos que sospechar de una persona por su color de piel es un acto de racismo. Es lo que en inglés se llama “racial profiling”, es decir, caracterización racial.

“Pero nos respondían que nosotros estábamos incitando una guerra racial o que éramos la policía política”, recuerda Porter. “Nos quedábamos en una discusión en internet que no iba a ningún lado”.

Porter se juntó con otros tres vecinos para escribir una carta a Nextdoor, compañía basada en San Francisco, y así nació el grupo activista Vecinos por la Justicia Racial. En octubre, se reunieron con ejecutivos de la empresa y comenzaron a trabajar con ellos para buscar soluciones.

Una pizca de racismo

Hay una cosa que los latinos, afroamericanos y los miembros de otras minorías deben entender cuando enfrenten incidentes como los de Nextdoor, dice Harry Triandis, autor de varios libros de psicología social y profesor emérito de la Universidad de Illinois.

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“Todos los estadounidenses blancos tienen una pizca de racismo en su sistema cognitivo”, explica Triandis, quien dice que les cuesta considerar como sus iguales a las personas de otras razas. “El autoconocimiento no es algo fácil de lograr y ver a todos iguales a uno mismo es muy difícil. Pero la gente puede aprender”.

Los prejuiciosos, claro, no están en un solo grupo. Sobre todo en una sociedad donde la identidad de cada persona, quiera o no quiera, queda “pegada” a su raza o nacionalidad.

“Yo soy una profesional pero, cuando hablo, es un hecho que me discriminan por mi acento”, dice Carmen Vázquez, una psicóloga dominicana en Nueva York, que advierte que también hay latinos que albergan prejuicios racistas.

Y, aunque los prejuicios —y los prejuiciosos— existen, es importante diferenciar una caracterización racial innecesaria de una simple descripción.

“La caracterización racial es dañina y perjudicial”, dice Derald Sue, profesor del Teachers College de la Universidad de Columbia y autor de 19 libros sobre psicología multicultural y racismo. “Pero simplemente identificar la raza y el sexo de un individuo cuando es necesario no significa nada”.

Sospechas cruzadas

La discusión digital sobre el hombre de corbata duró cuatro días. De un lado, un grupo de vecinos se postulaba como defensor de la diversidad racial y, del otro, estaban los que priorizaban la seguridad pública. No son valores contradictorios, pero así parecía.

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Lo llamativo es que nadie había mencionado la raza del desconocido. Ni siquiera lo hizo el denunciante original y, aun así, la segunda respuesta que recibió fue de una mujer que decía: “¡Por favor, no me digan que esto es caracterización racial!”.

Otros le agradecían al vecino el aviso y recordaban que la policía reportó un aumento reciente en los robos en la zona.

La situación terminó cuando una vecina dijo que el hombre misterioso era su contador y amigo. Simplemente, no había encontrado estacionamiento enfrente de su casa. Lo identificó como “mestizo”, lo que confirmó las sospechas de un lado del debate. Del otro lado, los residentes aseguraban que no veían nada de racismo en la situación.

Lo que quedó claro es que ninguno de los dos bandos convenció al otro de ver las cosas desde su perspectiva.

Cómo hablar del racismo

Ese resultado es el que hay que evitar, dicen los especialistas, que nos dieron estos cinco consejos para hablar de un tema tan delicado en internet.

Prométete a ti mismo que no te vas a ofender

Hay que entender al otro, antes de reaccionar emocionalmente. “El primer paso es no ponerse a la defensiva y evaluar qué tan legítimo pueda ser el punto de vista de las otras personas”, dice Sue, el profesor de Teachers College, que acaba de publicar un libro para ayudar a hablar sobre razas y racismo. “Debes pedirle aclaraciones, (para entender) por qué se sintieron así o pensaron eso”.

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Evita agresiones y discusiones

Tu objetivo debe ser que tus vecinos te entiendan. No sirve de nada, por ejemplo, decirles que lo que escribieron es ‘racista’. “Debemos preguntarnos: ¿cuál es la idea? ¿Qué es lo que andamos buscando?”, dice Vázquez, la psicóloga de Nueva York. “Si queremos un diálogo, lo que tenemos que hacer no es atacar de vuelta, porque va a haber una pelea, no un diálogo”. Debes exponer tu punto de vista de una forma coherente y con sentido común.


Concéntrate en comunicar tus emociones

Es importante enfocarte en ti mismo y no en los demás, para mostrarles el impacto de sus palabras. “Es como cuando alguien dice: ‘Yo tengo hambre’ y otro le contesta: ‘¿Cómo tú puedes tener hambre, si yo acabo de comer ahora?’”, dice Vázquez. “Hay que oír el punto de vista de los otros”. Esta es una herramienta común, por ejemplo, en terapia de parejas. “El punto de vista es: ‘Cuando tú dices eso, a mí me afecta, me hace sentir muy mal’”.


No te olvides dónde estás

Ten en cuenta que internet no es el mejor lugar para estos debates: comunicarse a través de un teclado y una pantalla no es lo mismo que hablar con una persona que puede ver nuestros gestos y escuchar nuestro tono de voz. “Estos son temas complejos con una historia complicada”, dice Caroline Clauss-Ehlers, psicóloga bilingüe y profesora en la Universidad Rutgers en Nueva Jersey. “Hablarlos en internet muy probablemente no es lo mismo que hacerlo cara a cara”. La comunicación en la red fácilmente degenera en insultos y peleas, porque la gente se siente anónima y muestra sus prejuicios sin escuchar opiniones distintas. “Lo que logras no son diálogos —dice Sue—, son monólogos. (...) Para que escuche a otros, necesitas que la gente no pueda abandonar la situación. En internet, pueden decir ‘jódete’ e irse”.

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Si puedes, organiza un encuentro

Si de verdad quieres vivir en un barrio más conciente, los especialistas recomiendan tener encuentros en persona, en grupos pequeños. En internet, dice Vázquez, “la gente pierde el contexto de respeto de las personas. Naturalmente, es mejor tener grupos donde se pueda conversar”. Lo ideal es que haya un profesional que sirva de mediador, para que cada uno escuche lo que piensan los demás. “Juntar a la gente puede tener un resultado tan malo (como la conversación en internet)”, dice Sue. “Necesitas a alguien que entienda los diálogos raciales para hablar del tema”.

Mejoras iniciales

Shikira Porter, la vecina de Oakland, dice que no es casualidad que se haya vuelto una activista comunitaria. Su padre, ya fallecido, perteneció a los Black Panthers, un partido político afroamericano y revolucionario nacido en los sesenta en Oakland.

“Se sentiría muy orgulloso”, dice Porter. “Mi madre está muy feliz de que yo me haya contagiado y que siga llevando la antorcha”.

Crear "Vecinos por la Justicia Racial" sirvió para empujar a Nextdoor a hacer cambios en su plataforma. Desde febrero, la empresa está probando dos formularios para denuncias de actividad sospechosa o criminal, que buscan que la persona que los llena se asegure de tener suficiente información para afirmar que algo raro pasa en su cuadra.

Aunque todavía siguen los tests, la empresa dice que los incidentes de caracterización racial bajaron 38% en los barrios de Oakland, Sacramento, Washington y Baltimore donde esa herramienta está activa.

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A Nextdoor le importa no perder usuarios, ya que todavía explora cómo ganar dinero. Tolia, su CEO, dice que el camino para hacerlo es conectar a los residentes con servicios de su zona.

“Cualquier cosa que menoscabe a la comunidad, como la discriminación, es algo que vamos a tratar de eliminar de la plataforma”, asegura. “Pero, en cuanto a impulsar un cambio cultural positivo, en que las personas trabajen juntas para entender sus diferencias, creo que Nextdoor tiene una oportunidad increíble de ser la plataforma donde la gente tenga esas conversaciones”.

Porter y su grupo también lograron que Nextdoor sumara un nuevo moderador voluntario al foro de su barrio, ya que tenían quejas sobre el vecino que cumplía esa tarea desde el inicio.

“Espero que el nuevo formulario nos libere a las personas de color de la tarea de tener que educar a los demás”, dice la trabajadora social. “Queremos vivir nuestras vidas y nada más. Estamos cansados de ser amables y tratar de mostrarle a la gente que hay otro camino”.

En el mundo real, asegura, el barrio mejoró.

Su grupo vecinal creció desde el encuentro original de cuatro residentes y se sumó al movimiento “Black Lives Matter” luego de los disturbios en Ferguson por la muerte de un adolescente afroamericano en 2014. Hubo gente que había dejado Nextdoor y decidió volver a participar. Los mensajes prejuiciosos disminuyeron. Y Porter dice que disfruta más de su vecindario.

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“Salgo a caminar por mi barrio y la gente me conoce de las noticias, es una experiencia diferente”, dice Porter. “Algo está cambiando en el barrio que es muy importante. Siento la diferencia respecto de hace diez años, cuando llegué”.

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