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La nueva ley propone una muta de 100 dólares a quienes intenten pasar sin pagar.

Nueva York se plantea no arrestar a quienes salten sobre los torniquetes del metro

Nueva York se plantea no arrestar a quienes salten sobre los torniquetes del metro

En la actualidad, las personas arriesgan cárcel si cometen este delito, lo que para un indocumentado puede complicar su situación. La nueva propuesta reemplazaría esta pena con multas.

La nueva ley propone una muta de 100 dólares a quienes intenten pasar si...
La nueva ley propone una muta de 100 dólares a quienes intenten pasar sin pagar.

Nueva York podría abandonar una herramienta clave utilizada en la estrategia de vigilancia policial estilo ‘ventanas rotas’: los arrestos a personas que saltan sobre los torniquetes del metro.

Dos legisladores estatales de Brooklyn recientemente propusieron una ley que descriminalizará la infracción. Estos políticos se suman a una creciente ola de autoridades locales que sostienen que evadir una tarifa de metro de 2.75 dólares no debe ser motivo para terminar tras las rejas. Saltar los torniquetes, o evadir la tarifa, se considera actualmente un delito menor Clase A, punible con hasta un año de cárcel. "Nadie debería afrontar la pesadilla del arresto, antecedentes penales, pérdida de la vivienda o la deportación por evasión de tarifas", dijo el senador Jesse Hamilton, uno de los impulsores del proyecto de ley, en una conferencia de prensa donde se anunció el proyecto de ley la semana antepasada.

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Bajo esta nueva ley, la evasión sería considerada un delito civil. Quienes resulten capturados recibirían una multa de hasta 100 dólares, pero sus antecedentes penales no se verían afectados. Tampoco se afectaría su estado migratorio si son indocumentados.

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Es demasiado pronto para evaluar las perspectivas del proyecto de ley, pero se alinea con las políticas de algunos de los fiscales de la ciudad: el mes pasado, el fiscal del distrito de Manhattan Cy Vance anunció que su oficina dejaría de enjuiciar la evasión de tarifas, ofreciendo alternativas como el servicio comunitario en lugar de cargos criminales. El fiscal interino del distrito de Brooklyn Eric González ha dicho que implementará una política similar. Estos cambios siguen la recomendación de una comisión independiente que estudia la reforma en materia de justicia penal y encarcelamiento en la ciudad de Nueva York, la cual argumentó que varios delitos menores, incluyendo éste, deben ser tratados como delitos civiles.

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Arrestar a los evasores de tarifas ha sido por mucho tiempo parte del enfoque policial estilo ‘ventanas rotas’, donde los agentes toman medidas drásticas contra delitos contra la ‘calidad de vida’ de bajo nivel, a fin de evitar delitos más graves en el futuro. Dicho de otro modo, la policía "hace énfasis en el mantenimiento del orden en lugar de la búsqueda gradual de asesinos, violadores y ladrones de coches". Ésa es la manera en que The New York Times una vez describió la teoría, que por primera vez se detalló en esta revista en 1982. Este estilo de vigilancia policial fue impulsado en la ciudad de Nueva York por el entonces alcalde Rudy Giuliani a principios de los años noventa. Desde entonces, arrestar a los evasores de tarifas ha sido considerado una herramienta importante. La disminución de los índices de criminalidad en la ciudad, en parte, ha sido atribuida a la vigilancia estilo ventanas rotas, aunque esas afirmaciones son ampliamente disputadas.

Muchos critican ‘ventanas rotas’ y han llamado al Departamento de Policía de Nueva York a que deje de priorizarla, citando el impacto desproporcionado sobre las comunidades de color de bajos recursos. Entre enero y finales de junio, casi un 90% de las personas detenidas por evadir la tarifa fueron de raza negra o latinas. Y son a menudo los adolescentes quienes no pagan: según Hamilton, los adolescentes de 16 y 17 años de edad representaron alrededor de un 70% de los detenidos el año pasado. Los críticos de ‘ventanas rotas’ señalan que, si bien las tarifas reducidas están disponibles para los adultos mayores y estudiantes de todos los niveles de ingresos, no existe un descuento semejante para aquéllos que viven en la pobreza. "El acceso a medios de transporte público implica la oportunidad de acceso a derechos básicos tales como la salud, la educación y el empleo", dijo Scott Hechinger, un importante defensor público de Brooklyn Defender Services.

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Más allá de los argumentos en pro de la justicia social que los defensores han utilizado, también hay argumentos pragmáticos. Para Vance y otros fiscales, eliminar los casos de evasión puede ayudar a aliviar la acumulación de causas en los tribunales y puede liberar personal para que trabaje en cuestiones más apremiantes. Detener la práctica podría mejorar las relaciones de la policía con la ciudad. Y los casos también son costosos. Algunos estudios estiman que los gastos judiciales y policiales por cada arresto alcanzan los 1,000 dólares, lo cual según Hechinger podría convertirse en subvenciones al transporte. "En lugar de tomar la decisión fiscalmente adecuada y justa de ayudar a mejorar el acceso mediante Metro Cards de tarifa reducida o gratis, hacemos lo contrario: arrestamos; encerramos a la gente", dijo.

El gran ausente en los llamados a adoptar reformas es el alcalde Bill de Blasio, quien en su campaña de 2013 prometió recomponer las relaciones entre la policía y la comunidad al mismo tiempo que criticaba las prácticas del NYPD. Algunos han sugerido desde entonces que él tiene muchas ganas de ‘ponerse en buenos términos’ con la policía, mientras que otros han dicho que la relación aún no es muy positiva.

De Blasio ha tomado algunas medidas para frenar la vigilancia policial estilo ventanas rotas. Por ejemplo, firmó la legislación que entró en vigor en junio que exige que los agentes de policía usan citaciones civiles como criterio predeterminado para quienes incurran en delitos contra la calidad de vida por primera vez. Pero, en general, ha mantenido su compromiso con la estrategia, incluyendo arrestos por saltar sobre los torniquetes. "Nadie debería, por ninguna razón, evadir la tarifa", dijo en una conferencia de prensa poco después del anuncio de Vance, criticando su cambio de política. "Eso crearía el caos".

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Según el Times, las tres cuartas partes de los casos de personas que saltan sobre los torniquetes en 2016 fueron resueltos por la vía de citaciones civiles enviadas a discreción de los agentes. Aún así, la infracción es tan común que casi 25,000 personas fueron arrestadas en la ciudad el año pasado. En Manhattan, donde saltar sobre los torniquetes es el cargo más común en el tribunal penal, casi 10,000 personas fueron llevadas a recintos y multadas. En algunas ocasiones, los acusados tenían un historial de detenciones similares y, por lo tanto, los agentes los consideraban una amenaza pública. En otros casos, estos carecían de una identificación válida. Según un comunicado que envió la oficina de información pública del NYPD, el departamento está "explorando activamente maneras de abordar la aplicación de infracciones de bajo nivel mediante varios métodos incluyendo la emisión de citaciones en lugar de la detención".

Al preguntársele a través de correo electrónico sobre la reacción del alcalde ante la propuesta de los legisladores estatales, el secretario de prensa Eric Phillips respondió: "En cuanto al metro y la evasión de las tarifas, pensamos que el estándar extremadamente indulgente del NYPD funciona bien en este aspecto. A pesar de las buenas razones que sin dudas tienen algunos demandados, saltar sobre los torniquetes no es justo para con los esforzados neoyorquinos que pagan el metro cada día, y no favorece un sistema de transporte ordenado y seguro".

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El alcalde, quien se postulará para la reelección este año, ha sido objeto de un creciente escrutinio por su apoyo a la vigilancia policial estilo ventanas rotas en la era de Trump, cuando las autoridades federales de inmigración han recibido facultades para enviar a los inmigrantes indocumentados a procedimientos de deportación incluso por detenciones menores. De Blasio ha declarado que la ciudad de Nueva York es un "santuario" para los inmigrantes, pero los periodistas, los propios inmigrantes, y los grupos activistas han afirmado que esta condición es sólo nominal mientras las infracciones de bajo nivel sean consideradas delitos.

Bernard Harcourt, un profesor de derecho de la Universidad de Columbia y autor de Illusion of Order: The False Promise of Broken Windows Policing, dijo que el proyecto de ley para despenalizar la evasión de tarifas podría funcionar como una solución. Fue sincero en sus críticas a de Blasio: "Obviamente, el alcalde no tiene el valor para evitar que el NYPD aplique las leyes de delitos menores de esta forma", dijo. "Se requiere un cambio en las leyes penales de Nueva York".

Este artículo apareció originalmente en inglés en The Atlantic y en CityLab.com.

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