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La sede de la NSA. Muy pocos saben lo que realmente sucede ahí adentro.

La oscura arquitectura de la seguridad de EEUU

La oscura arquitectura de la seguridad de EEUU

Los edificios federales más difíciles de acceder son también una muestra de la ansiedad colectiva del país.

La sede de la NSA. Muy pocos saben lo que realmente sucede ahí adentro.
La sede de la NSA. Muy pocos saben lo que realmente sucede ahí adentro.

Todo lo que se sabe con certeza sobre esta foto es que fue tomada después de 1986. El Edificio Sede de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) es el que está en el fondo, una modesta estructura de nueve pisos que se asemeja a un vulgar complejo de apartamentos. Fue terminado en 1963. El Edificio de Operaciones 1, más bajo y con forma de plaza comercial, le antecede por una década. Las torres más prominentes fueron terminadas en 1986. Son un par de cajas de color azul negruzco, las Operaciones 2A y 2B, recubiertas de cobre para bloquear las señales electromagnéticas, como una jaula de Faraday.

Eso se conoce gracias a un documento publicado en 2012 por la NSA con motivo de su 60º aniversario. La propia agencia no quiso confirmar cuándo se habían terminado los edificios (o si es que fueron terminados), según Jack Self, escritor para la revista británica Dezeen quien estudió minuciosamente la historia de las instalaciones de la NSA hace un par de años, revelando los insólitos arquitectos responsables del diseño de las estructuras.

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Reflejadas e intimidantes, las instalaciones de la NSA se erigen como una fortaleza rodeada por un foso de estacionamientos. El público no sabe casi nada acerca de lo que ocurre en el interior. "La información autorizada disponible sobre el edificio podría ser publicada prácticamente en un solo tuit", escribe Self.

La NSA acaparó los titulares la semana pasada después de que The Intercept publicó documentos de la agencia el 5 de junio que detallaban los esfuerzos rusos para hackear la elección de 2016. Una hora después de que salió la noticia, el FBI arrestó a Reality Winner, una contratista de inteligencia y la presunta fuente del informe filtrado. Se espera que Winner, quien podría ser liberada bajo fianza el jueves, se declarare culpable de los cargos de "extracción de material clasificado de las instalaciones del gobierno y su envío a un canal de noticias".

Las fotos de Winner, una mujer de 25 años de edad que vive en Augusta, Georgia, se difunden ampliamente. Lo mismo sucede con la foto oficial de las instalaciones de la NSA en Fort Meade, Maryland, a pesar de ser una imaen antigua ya. Esto un recordatorio de que el entorno construido del estado de seguridad ha tomado giros oscuros durante los últimos 30 años.

Hay una conexión entre los edificios más secretos y nefastos del gobierno federal y sus edificios más nobles e idealistas. Los edificios de Operaciones 2A y 2B de la NSA fueron diseñados por Eggers y Higgins, una empresa de arquitectura de Nueva York que lleva los nombres de Otto Eggers y Daniel Higgins, los arquitectos que completaron la Galería Nacional de Arte y el Monumento a Thomas Jefferson (desde entonces, la empresa ha cambiado su nombre mediante fusiones y adquisiciones. Eggers y Higgins fueron antiguos colaboradores de John Russell Pope, el diseñador original de estos proyectos clásicos; Pope murió antes de que fueran construidos).

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El edificio sede de la NSA es tanto cautivador como inquietante, al igual que el Edificio J. Edgar Hoover, la sede del FBI. Los centenares de autos estacionados en los alrededores del edificio representan los miles de trabajadores de inteligencia que se encuentran adentro, los siervos del Estado profundo, por así decirlo. La foto los anonimiza: no es posible distinguir la marca o el modelo de la mayoría de los vehículos, y mucho menos cualquier información sobre las vidas de los empleados que los conducen. Los puntos de colores de los vehículos que se reflejan en el revestimiento del edificio no delatan nada de lo que sucede en su interior. Fort Meade parece que podría ser el final de la tierra, una zona lejana que uno desearía nunca tener una razón para visitar. Al igual que el edificio del FBI, la sede de la NSA es una metáfora para el organismo que aloja.

La sede de la Agencia de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos en...
La sede de la Agencia de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos en 2008.

La sede de la Agencia de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF) en Washington DC es otra pieza de arquitectura de seguridad con un diseño particular. Fue construida por Moshe Safdie, quien es mejor conocido por diseñar la Expo 67 en Montreal y el Museo Crystal Bridges en Bentonville, Arkansas. En otro lugar en Washington DC, diseñó el Instituto de la Paz de Estados Unidos, un edificio que se menciona más frecuentemente en relación con el nombre de Safdie a nivel local que el edificio de la ATF.

Pero éste último es definitivamente más característico, especialmente como un ejemplo de teatro de seguridad en el entorno construido. La sede de la ATF, terminada en 2008, fue el primer edificio en acatar los nuevos estándares de seguridad establecidos para los edificios federales después del atentado en el Edificio Federal Alfred P. Murrah en la Ciudad de Oklahoma en 1995. El vidrio resistente a explosiones es una característica definitoria, al igual que los profundos retranqueos. Se trata de una "zona desmilitarizada paisajística entre el edificio y la calle", como dijo una vez el crítico Witold Rybczynski. Gran parte de las instalaciones de la ATF se entregan al diseño puro: dos gigantescas alas arqueadas forman un 'muro de jardín' en media luna a lo largo de los extremos norte y oeste del edificio, que dan a la concurrida intersección de New York y Florida Avenue NW (esto refleja una grave preocupación, entonces y ahora: incluso ya en 2003, al Qaeda prometió que lloverían "autos de la muerte" provocando destrucción en Washington DC).

La Embajada de Estados Unidos en Londres, diseñada por KieranTimberlake.
La Embajada de Estados Unidos en Londres, diseñada por KieranTimberlake.

Un estilo paranoide es fácil de detectar, incluso en los más sofisticados diseños de seguridad nacional de la era posterior a los ataques del 11 de septiembre. Consideremos la futura embajada de Estados Unidos en Londres, un hito de 1,000 millones de dólares diseñado por KieranTimberlake. Aunque el representante (pronto dejará el cargo) Jason Chaffetz describió el muro cortina de vidrio del proyecto como "de apariencia opulenta", sus comentarios surgieron durante una discusión acerca de si el Congreso podría basarse en afirmaciones de que esta fachada sería totalmente a prueba de explosiones. Como mi colega Amanda Kolson Hurley explica para CNN, los críticos dicen que la embajada —que también recibe su propio foso— es demasiado imponente. La arquitectura del Estado de seguridad es impresionante: terrible en sus consecuencias, pero también una reflexión casi poética de la ansiedad nacional.

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Este artículo fue publicado originalmente en inglés en CityLab.com.

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