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Lazo rosado en la UPR de Arecibo

Miles se unen en llamado un contra el cáncer de seno

Miles se unen en llamado un contra el cáncer de seno

Este es el décimo año en que los estudiantes de la UPR de Arecibo realizan este acto de solidaridad y prevención.


Lazo rosado en la UPR de Arecibo
Lazo rosado en la UPR de Arecibo

Más de 1,500 personas participaron este jueves del décimo lazo rosado y de la marcha “Avancemos a Grandes Pasos Contra el Cáncer” en la Universidad de Puerto Rico en Arecibo (UPRA), que logró recaudar una suma de 45,010 dólares a través de la venta de camisas, gorras, llaveros y pulseras, que se destinarán a la Sociedad Americana del Cáncer.

El evento, que se planifica desde julio y se distingue por el uso masivo del color rosa, contó con la participación de estudiantes, profesores, personal docente y no docente de la institución, sobrevivientes y pacientes de cáncer, centros de envejecientes, iglesias, oficinas del gobierno y otras comunidades arecibeñas.

“Todos los años tratamos de escoger a alguien diferente y esta vez decimos escoger una familia, fue bien fuerte para nosotros porque tuvimos dos diagnósticos para el mes de mayo y ellas son un ejemplo”, dijo Elaine Santiago, una de las organizadores del evento, al expresar que las madrinas fueron la madre (sobreviviente) y la hermana (paciente) de otra de las organizadoras.

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Las madrinas de la actividad fueron Baciliza Borrero y Carmen Enid González Borrero, madre y hermana de Zulma González Borrero, quien también tiene otra hermana en los Estados Unidos que se encuentra bajo tratamientos de cáncer.

La ruta de la marcha se extiendió desde la pista atlética del recinto universitario, continuó por la vía publica delante del recinto y entró nuevamente por el portón principal de UPRA, para trasladarse al jardín que por más de diez años ha sido el destino para tomar la fotografía oficial del lazo rosado.

Una de las sobrevivientes de cáncer del seno, Evelyn Otero, expresó a la agencia de noticias Inter News Service (INS) cómo fue el proceso desde que le diagnosticaron el cáncer hasta el momento.

“Me lo diagnosticaron en febrero de 2011, estuve un año completo hasta marzo, fue un cambio bien fuerte y difícil, que no lo esperas, toda la familia cambia, ya es una preocupación además de diario vivir”, agregó Otero, quien ha participado de la marcha hace tres años y reconoció que esta actividad reconoce a las sobrevivientes y pacientes y hacen que se sientan distinguidas

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