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California se comprometió a mejorar el sistema de agua potable

California se comprometió a mejorar el sistema de agua potable

Pese a la crisis fiscal por la que atraviesa California, la Legislatura anunció que enfrentará la sequía mejorando el sistema de agua potable.

Un compromiso de la Legislatura

SACRAMENTO, California - A pesar de afrontar una de las peores crisis económicas de California y las draconianas reducciones presupuestarias, los líderes legislativos de ambos partidos se han comprometido a reformar este año el sistema del agua para mitigar las sequías.

La importancia del tema es tal que resulta uno de los pocos que tanto demócratas y republicanos coinciden en que hay que resolver, sin poder esperar otro año más.

Y es que el tema de la escasez del agua no es nuevo. Pero a pesar de que ha estado vigente en el Capitolio de Sacramento durante varios años no se han aprobado soluciones definitivas.

"Estamos pasando por tiempos económicos muy difíciles, pero eso no quiere decir que vamos a abandonar nuestras responsabilidades", dijo el líder del Senado, Darrell Steinberg.

Su homóloga en la Asamblea, Karen Bass, reflejó ese mismo sentimiento: "Vamos a tener algo este año", expresó.

Diversos planes han sido presentados en lo que va del año, incluyendo la inclusión de una propuesta en las elecciones de noviembre de 2010, así como la construcción de nuevas represas, el uso de agua reciclable, y el aumento en la reservas.

También se están considerando soluciones a corto plazo, particularmente en el abastecimiento.

"En mi opinión, no tenemos el lujo de esperar más tiempo", dijo a EFE la asambleísta demócrata Anna Caballero.

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"El agua es algo vital en nuestras vidas, y en nuestra economía. Tenemos una situación crítica, que sólo va a empeorar si no encontramos la manera de aumentar nuestras reservas y asegurar el abastecimiento a nivel estatal", agregó.

"Si hay algo que nos une (a los demócratas y republicanos) es el agua. Nuestro enfoque ahora mismo es el déficit, pero el agua es el siguiente tema que vamos a resolver, y que sigue en nuestras prioridades más altas", afirmó el senador John Benoit, representante republicano de Palm Desert.

California está entrando en su tercer año de sequía, y la situación es tan grave, que en 35 distritos se han impuesto restricciones de uso y medidas de conservación obligatorias, así como aumentos en las tarifas de agua.

La mayoría de esos distritos se encuentran en el sur del estado, incluyendo Los Angeles y San Diego.

El Valle Central también está pasando por tiempos difíciles, particularmente en lo que a la agricultura se refiere.

La falta de agua ha dejado inservibles más de cien mil acres de terreno y sin empleo a unos 80 mil campesinos, según indica un estudio de UC Davis.

De hecho, en Condados como Madera y Fresno, el desempleo ha alcanzado un 40 por ciento como consecuencia del efecto de la sequía.

Varias fincas también están comenzando a sentir los efectos de la sequía y la falta de agua. En el sur de California, por ejemplo, varios productores de aguacate se han visto obligados a minimizar su cosecha debido a la falta de agua.

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"Sabemos que los árboles están siendo rapados hasta tocón, porque agricultores no tienen como hidratar su cosecha, pero tampoco quieren matarla por completo. Todos estamos a la espera", dijo a EFE Mario Santoyo, Gerente General de la Autoridad de Agua de Friant.

"Vamos a tardar años en recuperarnos", añadió.

Santoyo, quien forma parte de la Coalición Latina del Agua, advirtió de que la falta de acción un año más tendría graves consecuencias.

"Para el consumidor, vamos a ver precios más altos en los supermercados, y más restricciones en el uso del agua. Para los campesinos, seguiremos viendo mucho desempleo. Y para nuestras cosechas, vamos a ver poca producción. Este es un problema muy real, porque el agua no es un lujo sino una necesidad", dijo Santoyo.

Racionan el agua en San Diego

Por su parte, la ciudad de San Diego ordenó racionar el consumo de agua para usos en exteriores, como el riego de jardines, desde este lunes como parte de la emergencia por escasez del vital líquido.

El decreto dice que los residentes que desobedezcan turnos para regar jardines podrían ser multados hasta por mil dólares en cada ocasión.

Desde que comenzó la emergencia el año pasado "hemos podido ahorrar agua pero tenemos que ahorrar por lo menos cinco por ciento más de lo que hemos podido ahorrar hasta ahora", dijo el alcalde Jerry Sanders.

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La restricción más clara es regar jardines únicamente tres veces a la semana y entre las 6 p.m. de la tarde y las 10 a.m. de la mañana del día siguiente. Los residentes alternan de acuerdo con la terminación par o non del número de su domicilio.

La medida va del 1 de junio al último día de octubre, prácticamente a lo largo de todo el verano.

Las autoridades establecieron el mismo horario para las personas que desean lavar sus automóviles en su domicilio, de las 6 p.m. de la tarde y las 10 a.m. de la mañana del día siguiente.

Para quienes desobedezcan, la ciudad de San Diego enviaría primero una amonestación sin multa. De reincidir, tendría que dialogar con funcionarios reguladores de agua y de insistir en fallar en su turno, los residentes recibirán multas por correo.

El alcalde dijo que las nuevas normas corresponden al "nivel dos" de la emergencia por escasez de agua en San Diego.

Hasta ahora los sandieguinos han evitado el tercer nivel, que racionaría el consumo generalizado de agua por horarios y sectores.

La alcaldía lanzó al mismo tiempo una campaña de concientización en medios de comunicación y oficinas públicas con base en la frase "no hay tiempo que perder; no hay agua que gastar".

La campaña advierte que sin la colaboración de todos los residentes las medidas para conservar el agua podrían ser más restrictivas.

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