publicidad

Billy Crystal nos hace reir y llorar en su unipersonal '700 Sundays'

Billy Crystal nos hace reir y llorar en su unipersonal '700 Sundays'

El gran comediante nos hace reír y llorar en la multipremiada obra '700 Sundays' en el Arsht Center, donde cuenta la historia de su vida.

Billy Crystal nos hace reir y llorar en su unipersonal '700 Sundays' 211...

La historia de su vida

Billy Crystal es uno de esos tipos que nos hace reír y nos conmueve hasta arrancarnos unas lágrimas, todo en cuestión de minutos. En '700 Sundays', el show unipersonal que trajo al Adrienne Arsht Center de Miami, hace precisamente eso.

Conocemos la historia de su niñez, sus padres, sus comiquísimos parientes, su relación con el mundo del jazz y el dolor de la muerte de sus seres más queridos, todo, frente a la réplica de lo que fue su casa en Long Island, New York.Durante casi tres horas, el actor de 'Cuando Harry conoció a Sally' nos permite entrar al mundo de su niñez y conocer a su padre Jack Crystal y su negocio de discos de jazz Commodore en Manhattan. También a su madre, y al resto de su colorida familia.

publicidad

Y lo hace con la inefable gracia que le permite salir de un personaje y meterse en otro. Como cuando nos cuenta sobre la tía judía que vive en Boca Raton -de hecho, toda su familia es judía- o de su abuelo flatulento a más no poder.

Seguir los pasos de Crystal durante '700 Sundays' es seguir un poco la historia de este país, con la llegada de inmigrantes, el duro trabajo de sostener a la familia y la búsqueda del sueño americano.

De pequeño, nos cuenta, supo que su mundo era el de los escenarios. En su casa se escuchaba el revolucionario jazz -hasta conoció a la legendaria Billie Holliday- que servía de música de fondo a un hogar con un sentido muy fuerte de familia y celebración, con los típicos personajes que llamamos parientes -'todos tenemos los mismos cinco parientes, solo que saltan de un álbum familiar a otro', dice.

Su padre murió cuando Billy, el más chico de tres hermanos, tenía 15 años; de ahí el nombre de la obra, '700 Sundays', el número de domingos que llegaron a disfrutar juntos.

'He pensado en la obra al menos una vez por día desde la última vez que la presenté en Australia dos años atrás. Mi amor por estos personajes que componen el tapiz de mi vida y la increíble conexión que siento con la audiencia cuando comparto mi vida personal ha convertido a esto en la experiencia que más satisfacción me da', ha dicho el actor sobre la obra.

publicidad

'700 Sundays', que estará en el Arsht Center hasta el domingo 13 de diciembre, es un emocionante collage de la vida de este hombre que desde siempre, se ha ganado su pan sobre un escenario y que ahora, a los 61 años, retoma el exitazo de la obra que sacudió Broadway cuando fue estrenada en 2005.

También es un inteligente estudio de la vida en el seno de una familia judía, uno que nos conmueve pero que también nos hace reír. Y mucho.

publicidad
Contenido Patrocinado
En alianza con:
publicidad
publicidad