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Christopher Sánchez Asencio

Sentenciado a 254 años de cárcel responsable de la masacre de Guaynabo

Sentenciado a 254 años de cárcel responsable de la masacre de Guaynabo

El hijo menor sobrevivió una de las peores masacres en Puerto Rico. Se hizo pasar por muerto tras ser arrojado de un puente.

Christopher Sánchez Asencio
Christopher Sánchez Asencio

SAN JUAN, Puerto Rico.- Christopher Sánchez Asencio, uno de los implicados en la tragedia que todos recuerdan como La Masacre de Guaynabo, fue sentenciado a 254 años de cárcel.

La jueza Vivian Durieux Rodríguez, del Tribunal de Bayamón, sentenció a Sánchez Asencio a 254 años de cárcel por su responsabilidad en la masacre de Guayanbo, en la que murieron cuatro miembros de una familia.

El caso ocurrió el pasado 17 de noviembre de 2014 y casi un año después un jurado halló culpable a Sánchez Asencio en los 19 cargos que se presentaron en su contra.

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Sánchez Asencio fue hallado culpable del asesinato de Miguel Ortiz Díaz, 67 años; Carmita Uceda Ciriaco, 45 años; Clementina Ciriaco López y Miguel Ortiz Uceda, de 15 años, además de la tentativa de asesinato de un menor de 13 años.


El sujeto, junto José Bosch Mulero, ambos de 27 años, llegaron a la urbanización Frailes Lomas, en Guaynabo, y mataron a parte de la familia.


Luego, en la carretera PR-174, lanzaron por un puente a un niño de 13 años, después de causarle diversas heridas con un arma blanca, aunque sobrevivió.


Los cargos que se le imputaron fueron de asesinato en primer grado, tentativa de asesinato, violación a la Ley de Armas, secuestro agravado a menor, conspiración, agresión grave, robo con arma y destrucción de prueba.


Deshaucio motiva séptima masacre del año que cobra la vida de una familia entera /Univision Puerto Rico

Un caso que Puerto Rico nunca olvidará 

Sánchez Asencio y Bosch Muler llegaron a la residencia a eso de las 9: 00 p.m. y obligaron a la familia a arrodillarse en la sala de la casa. El menor de 13 años, el único sobreviviente, vio cuando mataron a su padre de un tiro en la frente, luego a su abuela y a su madre.

Los menores sobrevivieron ese momento porque el arma se les trancó por lo que recurrieron a secuestrarlos y llevarlos a otra área.

Es así como el menor recuerda cómo fueron transportados por toda la Carretera PR- 177 hasta que llegaron a la Carretera PR- 174 en Bayamón. A su hermano de 15 años lo mataron de un tiro en la nuca, no sin antes que el menor lograra despedirse.

El policía Nelson Méndez, adscrito al cuartel del barrio Guaraguao - entre Guaynabo y Bayamón - asegura que está marcado de por vida y contó el momento en que llegó a darle los primeros auxilios al menor

Menor sobreviviente de masacre demostró una fuerza impresionante /Univision Puerto Rico

Según Méndez, el menor le contó que “cuando están de rodillas,  el hermano menor le dice a los adultos: ‘no lo mates, por favor que él cumple años hoy’. Luego ese menor le dijo a su hermano mayor: ‘perdóname por todas las maldades que te hice. Te veo en el otro mundo”, recordó el agente Méndez.

El menor luchó por su vida hasta el último momento

En sus últimos momentos, la madre, Carmita Uceda Ciriaco, les pidió a sus hijos que no dejaran de rezar. Así lo hicieron los menores mientras eran transportados por Christopher Sánchez Asencio y José Luis Bosch Mulero para ser asesinados.

Cuando el menor fue lanzado del puente, por suerte o por un milagro, no cayó en las piedras sino en un talud. Allí permaneció sin aire y adolorido hasta que, según relató el agente, algo que dijo que se levantara, escaló a través de la maleza y llegó hasta una casa cercana.

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“El niño no temblaba, el brincaba. Estaba como decimos en mi barrio esbaratao’. Sangrando por la boca, tenía un rayaso en la parte de atrás del cuello como de un cuchillo”, confesó el hombre quien decidió mantenerse en anonimato. El menor le dijo el nombre de los atacantes mientras era entrevistado a través de una ventana, pues el hombre no se atrevía abrir la puerta de su casa.

“Mataron a mami, mataron a papi, mataron a abuela y mi hermano está muerto allá atrás con un disparo en la cabeza”, recordó el dueño de la casa mientras se le entrecortaba la voz.

Lo cataloga como “un milagro de Dios”

Tanto el agente como el hombre dueño del hogar al que llegó el menor recuerdan como el menor corrió hacia el auto pidiendo auxilio en cuanto vio a la policía. Méndez recuerda como lo primero que le dijo el menor fue: “Gracias por rescatarme de la muerte”.

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