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Al revelo, un equilibrista

Al revelo, un equilibrista

Acaso el único beneficiado del escándalo de prostitución destapado la semana pasada es quien entra en su lugar.

No caer en el canto de las sirenas

NUEVA YORK - Este lunes 17 de marzo toma posesión como gobernador de Nueva York David Paterson, actual vice gobernador del Estado quien corriera en fórmula con el hoy abatido Elliot Spitzer . Acaso el único beneficiado del escándalo de prostitución destapado la semana pasada es quien entra en su lugar.

De estilos y personalidades opuestos, Spitzer y Paterson arrasaron en la elección para la gubernatura en 2006. Juntos obtuvieron el mayor margen registrado en una elección para gobernador borrando a la dupla Republicana de John Faso y Scott Vanderhoef 69% vs 29%.

Aunque fueron electos en la misma boleta, la participación de David Paterson en la administración Spitzer fue marginal. Nunca se le reconoció como integrante del círculo cercano del gobernador saliente y su influencia fue más bien limitada.

Por encima de los detalles sórdidos, el affaire Spitzer nos recuerda cómo en política se construyen "carreras meteóricas" y se cae en desgracia con la misma rapidez. Ese será el primer reto del nuevo gobernador: ser cauto y no caer en el canto de las sirenas que como segundo en el gobierno lo ignoraban y ahora lo ubican potencialmente como uno de los mejores gobernadores que ha tenido el Estado en su historia.

En sus primeros pasos hacia la titularidad del ejecutivo estatal, el gobernador entrante ha mostrado prudencia. A fin de recibir una transición ordenada, Paterson solicitó que el relevo se pospusiera hasta el lunes, abriéndose con ello un espacio para tomar las riendas como primero de abordo.

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Pero concluir el mandato no será tarea fácil. El nuevo gobernador tendrá que bordar fino para aprovechar los aspectos positivos de la dinámica administración Spitzer, al tiempo de ir construyendo una mayoría en la legislatura que le garantice apoyo y estabilidad para gobernar.

La experiencia en Albany con la que Paterson llega le será clave para transitar la crisis de integridad que precipitó su arribo como número uno del Estado. Aunque para muchos su nombre no es una referencia, el nuevo gobernador ocupó un escaño en el senado estatal por 20 años antes de ser electo líder de la minoría.

En su trayectoria, David Paterson se ha caracterizado por ser un político liberal. Sin embargo, la coyuntura en la que arriba a la administración, así como la convivencia con una mayoría republicana en el Senado estatal permiten esperar que su administración no será abiertamente liberal.

En efecto, para transitar en el poder Paterson necesita moverse hacia el centro. Si bien no eludirá su historial de apoyo a la expansión de derechos civiles, a las minorías afroamericanas e hispanas, a la investigación de células embrionarias o a permitir el matrimonio gay, difícilmente esos temas marcarán los rasgos distintivos de su administración. Al menos no en el corto plazo. 

Y es que a diferencia de la confrontación propia del litigante que caracterizaba el actuar de su antecesor, Paterson es un político formado en las lides de la negociación y el diálogo parlamentario.

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Con los reflectores encima, Paterson se ubica entre dos filos. De un lado, mantenerse fiel a su origen y causas; y por otro, recomponer la credibilidad e integridad del gobierno. Mientras logra imprimir su estilo personal de gobernar, el nuevo gobernador requiere la habilidad de un equilibrista.

*Vicepresidente de LatinInsights y analista político de Univision 41

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