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Presupuesto, tu arma para ahorrar

Presupuesto, tu arma para ahorrar

En un año de incertidumbre económica como éste, es esencial que hagas un plan exitoso para eliminar errores financieros.

Sé realista en tus cálculos

¡Qué bueno haber comenzado el 2009 con la firme decisión de "año nuevo, vida nueva"! Pero en un año de incertidumbre económica como éste, es esencial que hagas un plan exitoso para eliminar los errores financieros que pudieras haber cometido en el 2008 y lograr que la crisis te afecte lo menos posible.

Para eso, el primer paso es establecer un buen presupuesto.

El dinero tiene la facultad misteriosa de escabullírsenos entre los dedos, pero el presupuesto es el arma que te ayudará a controlarlo.

No tienes que ser contador profesional, sino sólo tener papel y lápiz, y la disciplina y minuciosidad de apuntarlo todo.

No te pido grandes sacrificios de ahorro, sino tan sólo que calcules qué sucede con ese dinero que sale de tu billetera, tu banco o tu tarjeta con la misma rapidez con que entra. Si lo consigues -y tú sí puedes hacerlo- tendrás ganada parte de la batalla para que tus finanzas se resientan lo menos posible en el 2009.

Desde el inicio, debes plantearte un presupuesto objetivo que se ajuste a la realidad de tus necesidades y posibilidades, y que cumplas al pie de la letra. Anota y suma todos tus ingresos fijos mensuales, y compáralos con tus gastos fijos y variables. No dejes nada fuera, por insignificante que te parezca.

Así podrás determinar si deberías recortar tus gastos, o si es esencial que trates de conseguir un poco más de ingreso.

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Ahorra al menos un 10%

Trata de colocar un 10 por ciento de tus entradas mensuales en una cuenta de ahorro, y si estás reuniendo dinero para algo específico (como, por ejemplo, una fiesta de quince o una carrera universitaria), ese ahorro debe ser independiente.

Incluye en tu presupuesto lo más que puedas para reducir o liquidar las deudas de tus tarjetas, y otra cantidad para crear un fondo de emergencias. Verás cómo, a la larga, tu bolsillo te lo agradecerá.

Es esencial que definas tus prioridades. Como rara vez el dinero alcanza para todo lo que uno quisiera, cuando tengas claro qué es lo más importante para ti y para tu familia, será más fácil hacer recortes en el presupuesto.

Analiza semanalmente cómo se cumple tu plan, y realiza ajustes sobre la marcha, apretándote el cinturón si es necesario.

Créeme: tomar el control de tus finanzas es el primer paso hacia tu liberación económica y hacia un presente y un futuro mucho más confortables.

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