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A falta de luz en su residencia, los colombianos Jorge Domínguez y Yolanda Orozco cargan sus celulares en un costado de la Segunda Avenida en Downtown Miami. A sus espaldas, una grúa que se desplomó tras el paso del huracán Irma.

Residentes de Miami agradecen haberse salvado de una peor catástrofe con el huracán Irma

Residentes de Miami agradecen haberse salvado de una peor catástrofe con el huracán Irma

“Miami no está preparado para un impacto como ese”, afirmó un residente de Midtown, aliviado de que la tormenta cambiara de rumbo antes de impactar y tocar tierra en la costa oeste de Florida.

A falta de luz en su residencia, los colombianos Jorge Domínguez y Yolan...
A falta de luz en su residencia, los colombianos Jorge Domínguez y Yolanda Orozco cargan sus celulares en un costado de la Segunda Avenida en Downtown Miami. A sus espaldas, una grúa que se desplomó tras el paso del huracán Irma.

MIAMI, Florida.- A través de Facebook, el colombiano Jorge Domínguez se enteró este domingo que una grúa se había desplomado sobre un edificio en la Biscayne Boulevard, debido a los fuertes vientos del huracán Irma.

Después supo que una segunda grúa también se desplomó a unas dos millas de la primera y a unas cuadras de su casa.

"Me parece irresponsable", afirmó el residente de Midtown, sentado en las afueras del Miami-Dade College, intentando cargar la batería de su celular. "Si Irma hubiera llegado directo a Miami, no me imagino la catástrofe".

La ciudad de Miami no ha sido impactada directamente por un gran huracán desde 1926, cuando un ciclón de categoría 4 mató a 372 personas y dejó más de 6,000 heridos. Durante esa gran tormenta hace casi un siglo, "el agua del Atlántico se adentró por todo Miami Beach y la Bahía de Biscayne hacia la ciudad de Miami, extendiéndose por varias cuadras", según lo cuenta el Servicio Meteorológico Nacional (NWS).

Hace 25 años vino Andrew, uno de los huracanes más devastadores en la historia del país. Pero ese ciclón tocó tierra un poco más al sur en la ciudad de Homestead.

"Los huracanes son notoriamente caprichosos. Un sistema un poco más grande (que Andrew), o uno que hubiera tocado tierra unas pocas millas náuticas al norte, hubiera sido catastrófico para áreas con grandes poblaciones y altamente comercializadas (...) que incluyen el centro de Miami, Miami Beach, Key Biscayne y Fort Lauderdale", explica el NWS.

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Muchos agradecen que Irma hubiera tomado otro rumbo, pues temen que la ciudad no hubiera aguantado el impacto directo de esa tormenta.

"Todo el mundo sabe que en toda esta zona hay huracanes todos los años", afirmó el cubano Franklin Martínez, quien también reside en Midtown. "Miami es una zona muy costera. Y si no tienen cuidado con eso, con tanto edificio, puede haber más problemas y desastres y -desgraciadamente- vidas perdidas".

Miami ha visto un crecimiento enorme en las últimas décadas. La zona céntrica de Brickell se ha llenado de rascacielos; la bahía está alineada con lujosas propiedades y Miami Beach se ha posicionado como uno de los más famosos destinos turísticos del país. Si un huracán categoría 5 azotara la ciudad directamente, el daño estimado alcanzaría más de 80,000 millones de dólares, según un estudio de la consultora KC & Co.

"Hace dos días Irma iba a afectar directamente a Miami y estábamos preparados para ver todo destruido, las torres cayéndose", aseguró una joven llamada Leslie, quien este lunes llegó al Margaret Place Park en el centro de Miami con sus amigos Manny y Natalie.

Mientras jugaba voleibol en el parque, la joven afirmó que había comprado un flotador por si las calles de su hogar en La Pequeña Habana se inundaban, esperando una catástrofe como la que causó recientemente el huracán Harvey en las calles de Houston.

Afortudamamente ese desenlace no se dio: "Solo fue un poco de viento. Lo peor fue que se fue la luz y se cayeron los árboles".

En fotos: Miami inundada y Brickell (su distrito financiero) convertido en un mar
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