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Autodefensas

El cura de las autodefensas

Por CARMEN ESCOBOSA

El “Padre Goyo” no tiene pelos en la lengua. El párroco de la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción en Apatzingán, Michoacán con la misma boca que predica el evangelio, critica al gobierno y enfrenta a los carteles de la droga.

El sacerdote católico Gregorio López ha dejado de lado su papel de mediador en una zona de conflicto para convertirse en defensor de las autodefensas.

Sus controvertidas opiniones han despertado el apoyo y admiración de muchos de sus fieles, el regaño de su obispo y un plan para asesinarlo.

Al "Padre Goyo" no le ha temblado la voz para hablar contra Los Caballeros Templarios.

El cura se ha hecho de muchos enemigos a quienes desde el púlpito ha acusado de ser integrantes de Los Caballeros Templarios y como respuesta lo han recibido con acusaciones que no han podido probar y con atentados que no han podido perpetrar.

"Oye en la reunión de hoy no salgas. En la plaza van a dar un granadazo." Información de inteligencia, dice el Padre Goyo.

A la diócesis de Apatzingán le preocupa que la labor del Padre Goyo despierte estas reacciones del crimen organizado. "Nos ha puesto en riesgo a todos," comenta el Padre Javier Cortés, vocero de la diócesis de Apatzingán.

El Arzobispo de Morelia, Alberto Suárez Inda, reprendió públicamente al padre López y le pidió actuar de "manera más sensata" al tiempo que le aconsejó “fraternalmente para no ser protagonista. Necesitamos ayudarle a que se serene".

Recientemente, estuvo por visitar California para buscar apoyo a las autodefensas entre los paisanos de este lado de la frontera. Sin embargo, la diócesis de Apatzingán "le prohibió" el viaje.

El "Padre Goyo" sirve de inspiración para quienes se la juegan en la sierra con un fusil.

"Por pura disciplina no voy", dijo el Padre Goyo. Comenta que lo que más lamenta es no tener la oportunidad de hacerle saber a los hermanos michoacanos en California cuál es la verdadera situación que se vive en el estado y específicamente en el municipio de Apatzingán.

Aunque, de momento, la frustrada visita a California podría ser la menos grave de sus preocupaciones. Recientemente decidió irse a Europa por algunos meses. Quiere tomar distancia, pero antes de irse había un evento importante.

El domingo 2 de marzo el pueblo Apatzingán había sido convocado a la plaza central a eso de las 5:00 p.m. para escuchar los avances en el complicado proceso por el restablecimiento de la paz en esa comunidad.

Horas antes, el Padre Goyo había recibido a los dirigentes de las autodefensas, a unos políticos y a un funcionario de la Comisión Nacional de Derechos Humanos.

El "Padre Goyo" hace alarde de esta colección de fotos con el Papa Juan Pablo II.

Los temas centrales: la conformación de una policía ciudadana, la desaparición de personas que han sido víctimas del crimen organizado y una estrategia para reforzar la coordinación de la sociedad y los líderes comunitarios con las fuerzas federales y estatales..

A la cita llegaron decenas de miembros de las autodefensas provenientes de la sierra, donde habían pasado días en busca de "El Chayo", Nazario Moreno González, quien fue abatido por fuerzas del gobierno el 9 de marzo pasado.

A todos les llegaron alentadoras noticias sobre los avances hacia la pacificación de Apatzingán..

Doña Rosa Castro, quien hasta hacía dos semanas no se atrevía a salir de casa por miedo, hoy permanecía sentada en una banca del parque escuchando las buenas nuevas.

Una misa en la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción en Apatzingán.

El Padre Goyo les recordó que en cada paso que se tome, será el pueblo quien coadyuvará para que sean ellos mismos quienes den fe de que todo se haga con transparencia por todas las partes involucradas en el proceso.

"Recibí una amenaza de muerte, por un señor aquí de la ciudad porque le estorbo, porque le estorbo, por eso me está amenazando de muerte" les dijo el padre Goyo, explicando que se irá por un tiempo.

Hipólito Mora, uno de los voceros de las autodefensas, ahora en desgracia, confía en que su retiro de la escena será temporal. Lo mismo quieren creer los habitantes de Apatzingán a quienes ha traído luz y confianza, como doña Rosa, quien le agradece que los haya unido en oración y les haya despertado la esperanza.

Hay algunos que dicen que el padre se quiere alejar de la región que llaman “Tierra caliente” para volver cuando bajen un poco los ánimos.