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Estado Critico

Nota de la Directora

Nina Alvarez

El reto que me puso Univision fue de grandes proporciónes: hacer un documental sobre el sistema de cuidado médico en Estados Unidos y el acceso de los latinos. Y que fuera interesante.

El tema se ha venido discutiendo desde hace más de cinco años, y la confusión y la controversia continúan. Es más, creo que muchos estábamos aburridos con el tema.

La cobertura por parte de los medios ha sido densa, repleta de estadísticas, con lenguaje muy confuso, con estudios contradictorios… en fin, ha sido agotadora y frustrante.

Pero es claro que la salud es una de las cosas más importantes en nuestra experiencia como latinos y como comunidad. Y que había que buscarle un enfoque apropiado. Los obstáculos para acceder al sistema han sido devastadores, y han afectado desproporcionadamente a los latinos.

Cuando empezamos a explorar el tema, nos comunicamos con Texas Organizing Project, una organización que ha hecho mucho trabajo en los barrios hispanos sobre la salud. Nos contaron de un joven que llegó a sus oficinas como voluntario y que tenía una historia muy común entre los hispanos.

Luis Veloz, joven de 19 años, me dijo por teléfono que su papá había sufrido tres ataques dcardíacos. Con las cuentas aumentando cada día, Luis se salió de la universidad para echarle una mano a su familia. Escuchando su historia, la de su papá, la del impacto en toda la familia, supe cómo enfocar el tema.

Con tanto reportaje especializado y con tantas peleas entre los políticos, no lográbamos entender nada. Pero lo que sí entendemos y sentimos es la experiencia humana, la de uno mismo, la de tu familia, tus hijos, tus colegas y amigos. Por eso decidimos que no íbamos a hacer otro reportaje más.

Esta vez, nos concentraríamos en las experiencias de nuestra gente. Cuando un ser querido pasa por una crisis de salud, familias enteras sufren las consequencias, tanto económicas como emocionales. Y eso todos lo entendemos.

Luis me dijo que quería ver cómo funcionaba el acceso al cuidado médico en otras partes, y fue lo más natural del mundo llevarlo de viaje. Luis representa nuestra audiencia, y tenía las mismas preguntas que muchos tenemos sobre lo que pasa actualmente y lo que va a pasar con la reforma del cuidado de salud, Obamacare.

Sabía que algo estaba mal, sobre todo por su experiencia en Texas, pero nunca se imaginó la larga lista de problemas que existen en muchas partes. Pero tampoco se imaginaba las cosas positivas que existen en lugares como Massachusetts y California. Todos íbamos aprendiendo con los ojos, la mente y el corazón abiertos.

Además de conocer gente luchadora y generosa con nosotros – como la familia Sinisterra, Francisco en California y María en Massachusetts – me dio mucho gusto ver el proceso de transformación de Luis. Cada vez que hablaba con alguien, fuera un médico, un político, un paciente, se le abrían los ojos un poco más.

Pero quizás lo mejor de todo fue la lección que aprendió; su salud es su propia responsabilidad. Ningún seguro de salud lo va a salvar de la enfermedades que últimamente nos atacan a los latinos: diabetes, hipertensión, obesidad y enfermedades cardíacas. Cuando lo revisó la doctora Arias en Salinas por fin se dio cuenta el peligro que corría a tan temprana edad al no cuidarse mejor.

El de Luis fue un gran viaje entre los primeros días, cuando comía solodulce, y nuestro último encuentro en Dallas, donde se preparó smoothies de espinaca y fruta fresca y corrió 500 metros sin parar.

Espero que el programa, que se está traduciendo al inglés, sea una herramienta más para impulsar a nuestra gente a que asuma la responsabilidad de su propia salud y la de sus seres queridos. Que se animen a participar en el sistema de seguro médico cuando sea posible, y que sin importar si son ciudadanos, residente legales o inmigrantes indocumentados, insistan en todo foro posible en sus derechos como seres humanos.