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ENDA: Ley de igualdad en busca de su tiempo

¿QUÉ ES ENDA?

Por Cary Tabares

“Si te cuento mi historia en frente de una cámara de televisión, mañana pierdo mi trabajo”, dijo la voz en la otra línea.

Ese fue el comienzo y el fin de una conversación con una mujer transgénero, parte de la comunidad LGBT (lesbiana, gay, bisexual, y transgénero) en Estados Unidos.

A ese sentimiento viven sujetas un sinnúmero de personas dentro de la comunidad LGBT a raíz de la discriminación laboral debida a la orientación sexual o identidad de género.

El proyecto de ley conocido como ENDA por sus siglas en ingles (Employment Non Discrimination Act), impediría que la personas fueran despedidas de su trabajo debido a su orientación sexual o identidad de género.

Actualmente hay 29 estados sin leyes que prohíban la discriminación laboral basada en la orientación sexual -lo que permite que una persona puede ser despedida por ser gay, lesbiana, o bisexual, y 33 estados en los que no hay protección contra los despidos por identidad de género.

ENDA (le ley federal contra discriminación en el empleo) fue aprobada en noviembre de 2013 por el Senado de Estados Unidos. Pero se ha quedado estancada en la Cámara de Representantes, donde ni siquiera se ha discutido.

Un grupo de activistas hace un piquete en contra de la discriminación en el 2010. imagen: Getty Images.

La historia no es nueva. La ley antidiscriminación lleva gestándose más de 40 años, 20 de ellos en forma de ENDA. Como tal se introdujo por primera vez en la Cámara de Representantes en el año 1994.

Desde entonces, su trayectoria ha sido como la de un monitor cardíaco, con el ritmo ondulando hasta reducirse a una línea plana, símbolo de muerte.

El propósito de ENDA es “hacer frente a la historia y al persistente y generalizado patrón de discriminación basado en la orientación sexual y la identidad de género por los empleadores del sector privado y empleadores local, estatal y el gobierno federal.”

Para la comunidad LGBT, la promulgación de ENDA podría ser un bálsamo legal.

“Nosotros recibimos información de personas que son discriminadas en su trabajo, que son acosadas en su trabajo, debido a su orientación sexual o identidad de género”, dijo Carlina González, portavoz de ACLU en la Florida.

Según ella, ACLU está trabajando para protegerlas en su lugar de trabajo y en otras áreas en las que también son muy vulnerables. “Hay que recordar –dijo- que aquellas personas que pueden ser gay, bisexuales, lesbianas, o transgénero y que además son personas Hispanas, muchas veces sufren de doble discriminación”.

Carolina González, de ACLU Florida, habla sobre ENDA.

La línea de ayuda de Lambda Legal, una organización que aboga por los derechos civiles de la comunidad LGBT y personas con VIH, recibe más de 7,000 llamadas al año, y la mayoría tienen que ver con la discriminación en el trabajo.

“Esto nos indica claramente la necesidad de una ley que proteja la comunidad LGBT en el mundo del trabajo,” comentó Jael Humphrey, abogado de Lambda Legal.

Según Alex Lundry, vicepresidente de la empresa de investigación de mercado TargetPoint, una encuesta realizada por ellos mostró que 8 de cada 10 de votantes registrados a nivel nacional piensan que es ilegal bajo la ley federal despedir o negarse a contratar a una persona por su orientación sexual o identidad de género.

El problema es que no existe ninguna ley federal al respecto. Es un mito que se perpetúa debido a los avisos que, por obligación, colocan las empresas indicando que no discriminan por raza, credo, etnicidad, sexo, edad y demás.

A la mayoría de las personas se les escapa que en ellos no se incluye la orientación sexual o la identidad de género, aunque sí hay organizaciones que han tomado la iniciativa de incluir esas categorías.

“Si le preguntan a las personas si eso el ley, ellos piensan que ya es ley. No se imaginan que uno pueda discriminar por eso,” dijo la congresista republicana Ileana Ros-Lehtinen en una entrevista con Noticias Univisión.

ORÍGENES Y EVOLUCIÓN

La experiencia LGBT no se puede apreciar sin su contexto en la historia.

La lucha por los derechos para la comunidad LGBT comenzó en la ciudad de Nueva York un 28 de junio 1969, siguiendo los talones del movimiento por los derechos civiles de comienzos de la década y el triunfo de la Ley de Derechos Civiles de 1964.

Stonewall Inn 1969
El Stonewall Inn en 1969. Imagen: By Diana Davies, copyright owned by New York Public Library (Wikipedia:Contact us/Photo submission) [GFDL (http://www.gnu.org/copyleft/fdl.html) or CC-BY-SA-3.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0/)], via Wikimedia Commons

Era costumbre de los policías hacer rondas en los bares gays de la ciudad, repletas de acosos y arrestos. Ese día –o mejor, esa noche-, se produjeron una serie de demostraciones que desataron lo que hoy se conoce como los Stonewall Riots. A raíz de ellos se celebra el mes de orgullo, o Pride Month, en junio de cada año.

Las personas LGBT vivían en un ambiente hostil, en el que se pensaba que la homosexualidad era una enfermedad mental o un comportamiento aberrante.

En 1952, la Asociación Americana de Psiquiatría clasificó la homosexualidad como una enfermedad mental. Y un artículo de The New York Times de mayo de este año reveló que todavía en 1964 (año en que se aprobó la Ley de Derechos Civiles) el gobierno federal consideraba que los homosexuales eran inmorales y no se les confiaban ni siquiera las tareas más mundanas.

En diciembre de 1973, dos décadas después de su primer pronunciamiento, la Asociación Americana de Psiquiatría eliminó oficialmente la homosexualidad de la lista de trastornos mentales, y en 1975 la Asociación Americana de Psicología hizo lo mismo. Hoy, la Asociación está a favor de ENDA.

La lucha ha sido larga pero ha valido la pena. Desde 1977, la percepción positiva sobre la legalidad de las relaciones homosexuales ha venido aumentando, al pasar de 43% en ese año a 63% en el 2012, de acuerdo con una encuesta de Gallup.

El 54% de los quienes contestaron la encuesta dice que la homosexualidad es moralmente aceptable. Aunque hay diferencias por grupos. La cifra de aceptación se eleva a 65% cuando se trata de personas entre 18 y 35 años y disminuye a 46% entre personas mayores de 55 años.

La primera versión de ENDA fue introducida al Congreso de Estados Unidos en junio de 1994 y hubiese prohibido la discriminación laboral basada en la orientación sexual. Las organizaciones religiosas y las fuerzas armadas quedarían exentas. Pero la ley no fue promulgada.

Desde ese entonces, en todas las legislaturas de Estados Unidos (salvo una) se ha presentado una versión u otra de ENDA. En noviembre de 2013, ENDA fue aprobada en el senado con apoyo bipartidista 64 votos a favor y 32 en contra.

Democrats dan conferencia de prensa sobre ENDA, noviembre 2013
Congresistas demócratas dan una conferencia de prensa sobre ENDA en noviembre de 2013". Imagen: Getty Images
El letrero dice: "Equidad en el trabajo para todas las familias".

El proyecto pasó a la Cámara y su presidente, John Boehner, dijo que se oponía a la legislación porque podría producir un aumento de demandas frívolas que costaría muchos empleos en Estados Unidos, sobre todo la pequeña empresa. Por esa razón se ha negado a someter el proyecto a discusión.

Sobre las demandas, Jael Humphrey, abogado le Lambda Legal, comento vía correo electrónico que, “sencillamente no hay evidencia de tal cosa”.

“De hecho –según él- la Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO por sus siglas en ingles) estimó que el volumen de trabajo de la Comisión para la Igualdad de Oportunidades en el Empleo (EEOC en inglés) solo aumentaría 5%, y todos serían casos nuevos. La EEOC no separó el estimado entre casos meritorios y frívolos.”

“Tenemos varios congresistas republicanos que apoyan ENDA, que simplemente dice: no se puede botar a un empleado porque ese empleado es homosexual. Es una cosa básica de igualdad del carácter americano”, dijo la congresista Ros-Lehtinen.

“Es una pena que haya pasado [en el Senado] un proyecto tan histórico como ENDA y que nosotros no vayamos a actuar”, aseguró.

La congresista republicana Ileana Ros-Lehtinen habla sobre la propuesta de ley.

En julio de 2013, la Oficina de Contabilidad del Gobierno actualizó un informe hecho en 2009 sobre las leyes estatales, con datos de quejas sobre discriminación en el empleo basada en la orientación sexual e identidad de género.

Basado en datos publicados por los estados que actualmente cuentan con leyes que prohíben la discriminación por motivos de orientación sexual e identidad de género, el informe muestra que menos de 10% de las quejas administrativas presentadas están basadas en esos motivos.

La encuesta de TargetPoint indica que 68% de votantes estadounidenses están a favor de una ley federal que proteja a las personas LGBT de discriminación en el empleo. Y tal parece que no se trata de una cuestión partidista, ya que el 56% de republicanos encuestados están a favor de una ley federal.

Lo mismo muestran otras encuestas. Una de ellas, realizada por el Public Religion Research Institute, muestra que 72% de los estadounidenses están a favor de leyes de igualdad laboral. Aunque según el Human Rights Campaign, 53% de las personas LGBT aún esconden quiénes son en su lugar de trabajo.

Pero, ¿por qué entonces el rechazo de la cámara?

Según el representante demócrata Joe García, “no es el rechazo de la cámara, es el rechazo del liderazgo en la cámara, que no toma proyectos importantes como la reforma migratoria integral”.

“Esto –según él-, es parte de esa falta de visión, de inclusión, del partido republicano, que no mira los problemas que tiene nuestro país para tratar de resolverlos. Si lo someten a voto, pasa.”

*Univision trató de hablar con congresistas que estén en contra de ENDA, pero ninguno de los que contactamos quiso hablar sobre el tema.

El congresista demócrata Joe García expresa lo que piensa de ENDA.

DOS CARAS DE LA MONEDA

Como toda propuesta de ley, ENDA tiene sus partidarios y sus detractores. Los argumentos en contra de ENDA vienen primordialmente de grupos conservadores y/o religiosos.

Liberty Council, una organización sin fines de lucro de “litigio, educación, y política,” que dice estar, según su sitio web, dedicada a promover la libertad religiosa, se opone oficialmente a ENDA.

“ENDA tiene una noción subjetiva sobre la identidad de sexo. Significa que un empleador puede violar a ENDA sin saber que ha violado a ENDA”, escribió Mat Staver, abogado y fundador de Liberty Council, por correo electrónico.

“La identidad de sexo es algo solamente subjetivo, y depende de la opinión de una persona, que puede cambiar,” precisó.

Algunos grupos como Liberty Council, y otros similares como Focus on the Family y el Traditional Values Coalition han sido calificados como grupos de odio por el Southern Poverty Law Center (SPLC).

El SPLC es un centro fundado por abogados de derechos civiles para combatir el odio y la intolerancia y para buscar justicia para grupos marginados.

Se dice que hay dos cosas de las que no se debe de hablar: política y religión. ENDA está al cruce de los dos. Tal como está escrita, ENDA tiene una clausula de excepción religiosa, que ha sido tema de debate recientemente en los medios.

Para grupos como Liberty Council, la preocupación es que, “ENDA tendrá un impacto masivo sobre la libertad y la conciencia de una personas, motivada por religión o no”, según el correo de Staver.

Para Lambda Legal, en cambio, la legislación es menos que ideal en su forma actual porque, según un comunicado de prensa de 2013, la exención religiosa dejaría a empleados LGBT con menos protección contra la discriminación que a otros grupos protegidos por la ley.

“Es muy mala idea tener una exención por creencias religiosas que sea más amplia en cuanto a la discriminación contra personas LGBT en comparación con la discriminación por razones de raza y color, sexo y origen nacional. Estamos trabajando para cambiar esto,” escribió Humphrey sobre el tema.

Fotos de diferentes desfiles del orgullo (Pride). Imágenes: Getty Images


“No estamos tratando de reducir los derechos de las entidades religiosas, simplemente queremos que ENDA refleje el alcance de la excepción religiosa ya establecida por el Titulo VII de la Ley de Derechos Civiles (Title VII en inglés), que ha sido la ley en Estados Unidos en los últimos 50 años”, añadió.

Sobre el impacto económico de ENDA, Jorge Richa, responsable de mercadeo y programación de la Miami-Dade Gay and Lesbian Chamber of Commerce, dice que la ley no impediría a los dueños de negocios escoger a la persona adecuada.

Para Richa, las personas se deben evaluar por el trabajo que hacen y no por su orientación sexual o identidad de género.

“ENDA va darles a estas organizaciones la oportunidad de reclutar mejores personas, porque a lo mejor en este momento mucha gente no está interesada en trabajar para X o Y organización porque no tiene esta seguridad y no se siente confiada de que va a tener un buen trato”, dijo Richa.

LO QUE YA EXISTE

Aunque hay ciudades y municipios que ya han promulgado leyes similares a ENDA, la falta de uniformidad conduce a problemas complejos.

Por ejemplo, en el condado de Broward, Florida existe una ley que incluye la orientación sexual y la identidad de género. Pero según Arianna Lint, Directora de Servicios Transgenero para SunServe, una organización que provee servicios a la comunidad LGBT en Wilton Manors, Florida, “…ni los mismos chicos y chicas transgénero, ni los empleadores saben de esta ley”.

En el condado Miami-Dade, hay protecciones para la comunica lésbica, gay y bisexual, pero no para las personas transgénero. La discriminación laboral es algo que se ve semanalmente, según Antonio Lima, director ejecutivo de SAVE, una organización del sur de la Florida que se dedica a proteger a la comunidad LGBT contra la discriminación.

El problema de que no haya una ley federal, como ENDA, es que las leyes locales pueden ser derogadas en cualquier momento y así se perderían las protecciones, explicó Lima.

“No hay ninguna directriz específica. Y la debe haber. Todos merecemos los mismos derechos humanos básicos, por lo que es importante contar con un ENDA federal que los asegure,” aportó Lima.

“Lo ideal es tener una solución federal,” dijo González. Si una persona se muda, por ejemplo, de un estado donde existe protecciones, a otro estado donde no hay ley de no discriminación, “entonces pasa a ser una persona vulnerable.” Esa persona tendría que esconder quién es por miedo a perder su trabajo.

Tony Lima, director ejecutivo de la organización SAVE, en el condado de Miami-Dade.

ENTRE LA ESPADA Y LA PARED

La reforma migratoria y ENDA son dos temas que el congreso ha dejado en limbo. Para los latinos LGBT pueden resultar muy importantes.

Hay 1.4 millones de personas LGBT latinas en Estados Unidos, según el Williams Institute, un centro nacional que lleva a cabo investigaciones independientes sobre orientación sexual, identidad de género, y políticas públicas. De ese total, unas 267,000 son indocumentadas.

Se estima que hay 32,300 parejas binacionales en Estados Unidos y 11,700 parejas donde ninguno de los dos son ciudadanos estadounidenses, según un reporte de varias organizaciones: “Una promesa rota para los trabajadores de color LGBT.”

En general, las personas adultas LGBT latinas tienen una tasa de desempleo más alta que las personas latinas que no son LGBT, la falta de documentos se convierte para ellos en un impedimento adicional a la hora de conseguir un trabajo y las leyes existentes son un arma de doble filo.

Según datos de Inmigración Equality, el 1 abril de 2014 había 407 casos abiertos de personas LGBT que solicitaban asilo. De ese total, en ese momento, 48 eran de México, 24 de Hondura, 24 de El Salvador, 14 de Guatemala, 13 de Ecuador y 9 de Colombia.

Banderas de varios países en el desfile del orgullo de Nueva York.

Estas personas piden asilo por motivos de persecución y peligro en sus países por ser LGBT. Según Clement Lee, abogado de inmigración con la organización Immigration Equality, que aboga por los derechos de personas inmigrantes LGBT, la persecución viene de manos de personas que quieren volverlos heterosexual con medidas de exorcismos o terapias reparativas.

“Muchas de mis clientes transgénero han sido víctimas de violación. Han sido víctimas de otras formas de abuso sexual. Han sido golpeadas. Han sido víctimas de mucha violencia,” dice Lee.

Un estudio de la Coalición Trans-Latin@, para el que se entrevistaron 101 mujeres latinas y transgénero, determinó que 61% de ellas estaban huyendo de la violencia física, social, psicológica y económica en de sus respectivos países.

Las mujeres transgénero que deciden venir a Estados Unidos, como la gran mayoría de los inmigrantes, lo hacen buscando la oportunidad de tener una mejor vida.

Lee asegura, por su experiencia, que las personas transgénero enfrentan un nivel más alto de discriminación que otras personas, en especial si además son inmigrantes y latinos que están pasando por una transición de género.

“Muchos de mis clientes transgenero enfrentan una presión muy fuerte, porque si no pueden conseguir trabajo en un restaurante, si no pueden conseguir trabajo en un banco, entonces muchas sienten que no tienen otro remedio que depender en la prostitución o otros delitos económicos”, dice Lee.

De hecho, una encuesta auspiciada por el National Center for Transgender Equality y el National Gay and Lesbian Task Force, indica que 34% de las personas latinas y transgénero sienten que tienen que recurrir al trabajo sexual, a vender drogas o realizar otras actividades de una economía informal.

ENDA no será una barita mágica, pero personas como Lee piensan que sería un paso adelante y que sería un gran alivio para los miembros de la comunidad LGBT.

Clement Lee, abogado de inmigración para Immigration Equality.

Los datos existentes muestran que 47% de las personas latinas y transgénero no son contratadas, 54% de las contratadas experimentan acoso en el trabajo y 26% han perdido un empleo.

Arianna Lint dice que ENDA es necesario. “La mayor necesidad de todos mis clientes, hombres o mujeres transgénero, es conseguir un empleo”.

Según los resultados de una encuesta nacional, 28% de las latinas transgénero y de género no conforme tiene un ingreso anual de solo 10,000 dólares y “a menudo viven en pobreza extrema.”

Las estadísticas muestran que mientras la tasa de desempleo para la población en edad de trabajar de Estados Unidos es 7%, las personas latinas y transgénero tienen una tasa de desempleo 20% más alta.

“La falta de empleo no es porque no estamos capacitadas. La falta de empleo es por la discriminación y la no educación de la comunidad en Estados Unidos, y porque no existen leyes que nos amparen,” añade Lint.

Arianna Lint, directora de Servicios Transgénero, de la organización SunServe, en el condado de Broward, Florida.

UNA VOZ EN EL DESIERTO

Ronnie tomó la decisión de dejar su trabajo de más de una década por lo difícil que se le hizo estar viviendo una doble vida: doce horas al día trabajando con un género donde no se sentía ella y el resto del tiempo con su verdadera identidad.

“Era horrible, no podía respirar. Me sentaba en mi coche antes de ir a mi oficina y me ponía a llorar. En medio del día, yo lloraba. Ese último año fue muy malo... Yo ya estaba recibiendo miradas en el trabajo porque mi cuerpo había cambiado. La estructura de mi cara había cambiado. El pelo me estaba creciendo. Decidí salirme de ahí”.

Era la oportunidad de empezar de nuevo, pero Ronnie se vio enfrentada a varios obstáculos. Con 25 años de experiencia en su carrera profesional, Ronnie recuerda una entrevista de trabajo: “Tuve una gran conversación con el gerente. Hablamos 45 minutos, una hora. En mi corazón estaba segura de que tenía el trabajo. No había razón alguna porqué no. El señor fue amable. Solo puedo decir que siento que no me dieron el trabajo porque no pueden ver más allá de Ronnie. No por lo que traigo a la mesa, porque lo que traigo a la mesa son 25 años de experiencia. Así que no hay razón. Debería haber sido contratada al día siguiente. Y no fue así.”

¿Hubo alguna pista o comunicación no verbal de parte de ese gerente? “La única pista que me dio fue la sorpresa que vi en su rostro cuando me lo presentaron”, dice Ronnie.

Ronnie admite que nadie ha sido irrespetuoso cuando ha ido a entrevistas de trabajo, pero siente que sí la discriminan. Ella piensa que las personas tienen que darse la oportunidad ellas mismas y que “una también tiene que darse una oportunidad con esa persona. ¿Qué estás perdiendo? En mi caso, te estás perdiendo 25 años de experiencia. Eso no se puede contratar en la calle. Una maestría no va a conseguir eso.”

EPÍLOGO

El poder trabajar y sostenerse es imperativo para cualquier ser humano.

La auto-estima es importante para la salud mental, que muy a menudo se relaciona con el empleo, según el Doctor James Lopresti, Director de Servicios Clínicos en SunServe.

Cuando el ser humano no se siente bien consigo mismo –eso es la auto-estima- corre el riesgo de tener problemas de salud mental, tales como la depresión y los problemas con el alcohol.

“Para una persona no conforme con su género o transgénero, es especialmente problemático, porque esa persona va a encontrar mucha discriminación; los empleadores no se sienten cómodos con alguien que es diferente a ellos y que no es como ellos creen que la gente debe ser,” afirma Lopresti.

James Lopresti, director de servicios clínicos, SunServe.

El Artículo 23 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos dice que “toda persona tiene derecho al trabajo”. Para sus partidarios, ENDA es cuestión de derechos humanos y civiles. Para sus detractores, es un símbolo de opresión.

Aunque la sociedad está llegando a un lugar de entendimiento sobre la comunidad LGBT y dejando atrás posturas arcaicas y anacrónicas, la lucha por la igualdad sigue adelante. .

Actualmente, ENDA tiene 205 patrocinadores, incluyendo ocho republicanos. ENDA necesita 218 votos para ganarse la Cámara y seguir su marcha para ser ley federal. .

Por el momento, ENDA sigue siendo una ley aún en busca de su tiempo.

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Texto: Cary Tabares. Editor: José Fernando López. Investigación y entrevistas: Cary Tabares, Matilde Bonifaz, Eduardo Vilchez. Entrevistas en Washington: Lourdes Meluza. Producción: Cary Tabares. Edición de videos: Matilde Bonifaz. Diseño y arte:Joel Mejia. Visualizaciones: Germán Pizarro, Data4. Programación: Cary Tabares, Edmundo Hidalgo. Gerencia de Proyecto: José Fernando López. Fotos: Getty Images, Wikipedia Commons.

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