publicidad
Pareja

Slow Sex: La cosa es con calma

Slow Sex: La cosa es con calma

Vivir disfrutando los detalles nos da más placer. Nos adentramos en varios investigaciones al respecto.

Pareja
Pareja

Por Andrea Mireille
 
 
Apenas abrimos los ojos salimos disparados de la cama y apretamos el acelerador hasta el fondo. Vamos corriendo de un lado a otro, sin reparar en el camino ni en lo que hay en él; queremos todo simplificado, fácil, sin contratiempos, instantáneo, rápido, rápido, rápido. Después de todo tener prisa, montañas de trabajo, andar como loco de arriba a abajo y estresadísimo otorga estatus; el que anda presuroso es porque no tiene nada qué hacer, es un vago, flojo e improductivo, seguramente.
 
Si bien ser el más rápido luce bien ante los ojos de los demás, no implica necesariamente, mayores y mejores resultados, además, en muchos casos la prisa también refleja una gestión inadecuada del tiempo y falta de concentración. Asimismo puede producir accidentes, frustración y ansiedad. Gregorio Marañón, médico y pensador español, lo advirtió: “En este siglo acabaremos con las enfermedades, pero nos matarán las prisas”. Algo terminará por matarnos, eso ni dudarlo, pero al menos deberíamos intentar retrasar ese instante.
 
La cultura de la rapidez impacta negativamente nuestra salud, nuestra dieta, nuestras interacciones y nuestra vida sexual. Cuando experimentamos todo atropelladamente nos perdemos de muchas cosas. 
 
El movimiento slow surgió gracias a la comida rápida. La apertura de un McDonald's en la Piazza di Spagna en Italia molestó al periodista Carlo Petrini; no sólo protestó por la llegada de la cadena; fundó un movimiento, que como su nombre lo indica, apela a desacelerar la forma en la que realizamos nuestras actividades. Aprovechar mejor el tiempo para así extender las sensaciones y disfrutar el momento. Nos invita a no sólo concentrarnos en el objetivo final sino en todo el proceso y aprender a disfrutar de ello. En un principio, la iniciativa se centró en la alimentación y creció lentamente hasta extender su visión hacia las ciudades, el trabajo, la convivencia y, desde luego, el sexo.

publicidad


 
 
También vea: ¿Para qué sirve tener sexo diario?
 
 
Rápido y furioso
 
El famoso harder, faster (más duro, más rápido) funciona muy bien en el porno, pero, la prisa nunca ha sido componente del sexo espectacular y ese otro gran mal conocido como multitasking, menos. Una encuesta realizada por Harris Interactive y Jumio hace unos años señaló que en Estados Unidos 20% de la población de entre 18 y 34 años revisaba su teléfono e incluso enviaba mensajes durante el sexo; algo muy malo pasa cuando se privilegia el Whatsapp sobre un encuentro cuerpo a cuerpo.
 
En cuanto a tiempos, e l estudio “¿Cuándo debe durar el coito?” realizado este año por terapeutas sexuales canadienses y americanos, estableció que una relación sexual estándar dura entre tres y siete minutos, descontando el juego previo.Por su parte el sexólogo Barry W. McCarthy señaló que casi nadie pasa de los 12 minutos, sabíamos que el placer puede ser fugaz pero esto raya en lo penoso. En 2008 la revista de Medicina Sexual de Estados Unidos estableció que un coito demasiado corto es de uno a dos minutos —de que los hay, los hay—, mientras que uno adecuado dura de tres a siete; deseable es de 7 a 13 minutos; y uno largo de 10 a 30 minutos, siendo el último el ideal. 
 
El Slow sex y el Tantra no son equivalentes, pero coinciden en que ambos proponen disfrutar el momento y extenderlo. Para acceder al primero no es necesario conocer dicha filosofía oriental; se requiere tiempo, entusiasmo y capacidad para gozar cada una de las fases de la relación sexual, despacio y sin distracciones tecnológicas. Al igual que con el slow food hay que ver, oler, probar, darse el tiempo para preparar y para deleitarse e intensificar el placer. 

publicidad


 
 
También vea: ¿Qué ocurre en el orgasmo?
 
 
Slowly…
 
En el libro Slow Sex, Diana Richardson, asegura que este tipo de sexo es un viaje y cada momento cuenta. Es el despertar del cuerpo, no sólo de los genitales; como en el resto del movimiento Slow implica un cambio de mentalidad. La autora añade que disminuir el ritmo incrementa la sensibilidad, aumenta la consciencia sobre el cuerpo, los encuentros y proporciona "placer sustentable", es decir, mantiene la capacidad de sentir placer y deseo en la madurez y la vejez. Asegura que este tipo de encuentros eróticos fortalece el vínculo de la pareja. 
 
Para comenzar, puede extenderse el tiempo de flirteo, las miradas, los abrazos, los besos, los masajes. También se puede intentar sincronizar la respiración y sobre todo, estar presente; olvidarse del trabajo, los correos, la despensa o cualesquiera que sean los pendientes y concentrarse en el acto. Asimismo se recomienda el cambio de posturas varias veces cuando se esté a punto de llegar al orgasmo, lo que hará que éste sea más intenso. 
 
Los más comprometidos pueden agregar técnicas de respiración y practicar la meditación orgásmica, técnica difundida por Nicole Daedeone, fundadora de One Taste y autora del libro Slow Sex: arte y confección del orgasmo femenino, que describe esta meditación como una práctica consciente para todo aquel que desee, vitalidad, placer y significado en cada uno de los aspectos de su vida.

publicidad


 
Se basa en el control de la respiración y la estimulación del clítoris. Pese a que se enfoca en el placer femenino, los hombres también pueden beneficiarse de ello, pues sabrán cómo estimular a su pareja y los ejercicios de respiración pueden ayudarlos a mejorar su desempeño. Sin importar el género, a todos nos vienen bien más caricias, más juego previo y mejores orgasmos. 
 
Hay que recordar que la extensión del tiempo no garantiza por sí misma mayor satisfacción, nuestra capacidad de disfrutar y de estar presentes en el momento deben extenderse en todas las áreas de nuestra vida y el sexo es, definitivamente, un buen lugar para empezar.
 
 
También vea: ¿Se puede textear un orgasmo?

publicidad
publicidad
Entre las recomendaciones para los quehaceres del verano están: usar medias viejas en vez de trapos y plumeros para limpiar el polvo, y utilizar bicarbonato de sodio y limón para limpiar muebles, alfombras, y grasa de las estufas; entre otros.
Ron Magill, vocero del Zoológico de Miami, manifestó que si encuentra uno debe hacer ruido para que huya porque son tímidos y normalmente temen a los humanos. Estos animales se alimentan de plantas y de otros seres vivos, por lo que se recomienda tener cuidado con las mascotas.
Autoridades y maestros le dieron la bienvenida a miles de alumnos en el Distrito Escolar de Fort Worth. Más de 86,000 estudiantes atendieron a su primer día de clases. La alcaldesa Betsy Price reiteró que los policías no van a detener a padres de familia, y señaló que están para servirle a estos niños, sin importar quiénes son.
El superintendente escolar, Alberto Carvalho, dijo que educarán a todos los niños sin importar su estatus migratorio y que las autoridades federales no tienen el poder de entrar a las instituciones. Este año se abrieron 77 proyectos de estudio y tecnologías avanzadas al alcance de los niños, quienes tendrán disponibles por lo menos 160,000 computadoras portátiles.
publicidad