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Con un diminuto bikini plata y su suntuosa corona en la cabeza, Lunasol Ivian Colmenares, Miss Venezuela Mundo, se metió al jacuzzi.

¡Ivián Sarcos, Miss Mundo 2011 fue monja!

¡Ivián Sarcos, Miss Mundo 2011 fue monja!

Con un diminuto bikini plata y su suntuosa corona en la cabeza, Lunasol Ivián Sarcos, Miss Venezuela Mundo, se metió al jacuzzi.

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Con un diminuto bikini plata y su suntuosa corona en la cabeza, Lunasol Ivian Colmenares, Miss Venezuela Mundo, se metió al jacuzzi.

Huérfana, monja y reina

Minutos antes de despojarse de su ropa, Ivián Sarcos -quien estuviera a punto de convertirse en monja- abrió su corazón y habló de lo que más triste que ha pasado.

"La pérdida de mis papás y estar sola fue un momento muy trágico y además somos tres hermanos, pero yo le agradezco a Dios todo lo que me ha mandado, bueno y malo porque de eso aprendemos", le dijo la bella morena a Raúl y a Lili.

Y aunque Vadhir se ofreció a darle clases personales de baila a la bella venezolana, ella dijo que no era nada buena y lo podía afectar en Mira Quién Baila... ¿será?

Ivián Sarcos, de 21 años, ganó en el pasado certamen de Miss Venezuela dos grandes premios: Miss Fotogenia y Miss Venezuela Mundo 2010. Pero esta joven casi se queda sin corona por la ocupación que tenía antes: ¡casi monja!

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Ivián, considerada la segunda mujer más bella de Venezuela -la primera es Vanesa Goncalves-, fue la representante de Amazonas.

¿Por qué monja? Resulta que esta joven quedó huérfana a los ocho años y fue ingresada al orfanato de monjas en San Carlos, en Venezuela. La educación religiosa influyó tanto en ella que estuvo a punto de convertirse en monja.

Ivián Sarcos expresó el día del certamen: "tuve muchas conversaciones con la madre superiora y fue precisamente ella quien me dijo que lo pensara bien antes de tomar una decisión. Tras recapacitar, me di cuenta de que eso no era lo mío, pero fue gratificante haber estado allí".

"Veía Fashion TV y observaba a las modelos caminando por las pasarelas, con esa ropa y esos maquillajes y fue ahí cuando sentí curiosidad y me pregunté si me podía ir bien en ese mundo. Así supe que realmente quería ser modelo", agregó.

En una entrevista concedida al diario venezolano El Universal explicó: "Las monjas del monasterio son mis mayores seguidoras. Algunas veces la gente piensa que por el simple hecho de que dejé ese mundo, ya me olvidé de todo y no tengo nada que hacer con Dios, a ellos les digo que gracias a él estoy aquí y cada uno de esos comentarios me dan fuerza para seguir luchando".

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