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Supermamá

¡Hora de armar un equipo!

¡Hora de armar un equipo!

En La Liga de la Justicia la fortaleza está en el grupo, lo que se logra trabajando en equipo. Una buena lección para las madres.

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Tal vez ustedes recuerden más la Liga de la Justicia y seguro los chicos tendrán muy presentes The Avengers. Ambas son películas o animaciones en las que grandes superhéroes se ayudan entre sí para superar situaciones difíciles. La idea de juntarse es porque a cada uno le costaría mucha más energía salir adelante o directamente no lo podrían hacer.

Este ejemplo lo podríamos aplicar en casa para enfrentar esos días difíciles que amenazan con pasarnos por arriba con su rutina. Como aquellos superhéroes, las mamás no deben tener miedo en pedir ayuda. Este espíritu es el que pide que apliquemos Mercedes Martí, quien advierte que para ser una “Mamá multifacética y no morir en el intento” tenemos que aprender a delegar tareas y a reconocer que no podemos hacer todo solas.

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El año está empezando

Martí, una periodista argentina de dilatada trayectoria en televisión, considera que para las mamás “el año, verdaderamente, comienza cuando se produce el inicio del ciclo escolar. Para algunas, puede resultar un alivio ya que tener a los niños de vacaciones mucho tiempo también resulta agotador”.

Nuestra entrevistada, que se ha convertido en un éxito editorial por su libro " Comer sano y no morir en el intento", declara que una buena forma de empezar esta época del año “es ajustar los horarios. Principalmente, hay que ir acostumbrando a los chicos a acostarse temprano y levantarse temprano otra vez. Otra clave es tener bien organizado el traslado de los chicos. Se puede coordinar con el marido quién los lleva y quién los trae, o bien si se contrata un bus o si se hace carpooling”.

La licenciada en Periodismo admitió que en esta época del año, “la compra de uniformes y útiles escolares siempre complica a las madres. Los maestros exigen todo rápido y a la perfección. Por eso, lo ideal sería poder hacerlo con anticipación”.

Hay que aprender a delegar

Mercedes explicó que una de las claves para ser una mamá multifacética y no morir en el intento es que hay que aprender a delegar tareas. “Para no terminar demasiado estresadas en las semanas posteriores al comienzo de clases o en días difíciles, deberíamos aprender a delegar. Es cierto, nadie puede hacer todo tan bien como nosotras, pero ser la Mujer Maravilla… ¡Tiene un alto costo!”

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Claro que no es fácil lograrlo. “Por eso, creo "comentó Martí" que los cambios hay que aplicarlos de manera gradual para que nada ni nadie se resista demasiado. La vida moderna nos exige mucho y no logramos darnos tiempo de ir disfrutando de todas estas etapas tan lindas que vivimos como madres y que después añoramos”.

Papel y lápiz también sirven

Una forma de simplificar esta tarea es organizarse y para ello hay que empezar por una agenda dónde volcar las actividades. “Una buena agenda siempre es la mejor herramienta para organizarse. Me refiero a las antiguas de papel, para mí son las mejores. Les recomiendo ¡no privarse del placer de ir tachando lo que ya se hizo! El secreto es anotar día por día y por horarios para poder administrar bien el tiempo”, precisó nuestra especialista.

Sí, yo también necesito un recreo

No es una exageración, pero la verdad es que hay días que parecen inmanejables y que amenazan con agotar nuestras energías, aún las que teníamos en reserva. Entonces, la autora, que acaba de presentar su nuevo libro "Sentirse joven y no arrugar en el intento", aconseja: “si las fuerzas decaen en algún momento, hay que saber parar y tomarse un rato para recargar las pilas. Siempre tendríamos que tener un momento para nosotras. Un café con una amiga, una caminata o ver una película. ¡Es qué las mamás también queremos tener recreo!”.

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S.O.S.

Cómo decíamos al principio, Mercedes aseguró que hay que perder el miedo a pedir ayuda, a delegar tareas y pedir que el esfuerzo sea compartido.

“Deberíamos dejar de ser tan omnipotentes y tendríamos que animarnos a pedir ayuda. Eso no nos hace más débiles, sino más humanas. Si tenemos un compañero al lado y no se da cuenta de nuestra gran exigencia como mujeres, madres y profesionales, debemos explicárselo con paciencia. En lugar de criticar la pasividad de los hombres, decirles que sólo hacen una cosa por vez, debemos contarles qué sentimos. Tratemos de llegar a un acuerdo en el reparto de tareas… Al fin de cuenta en la vida hay que saber negociar, ¿no?”.

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