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Cuánto más viejito más talentosoDon Joaquín Cordero iluminó Fuego En La Sangre con su encantador retrato de un irreverente anciano que gozaba escandalizando y exasperando a una hija que hasta al asilo lo mandaba. "No son viejos, son jovenes confundidos", explicaba el anciano al referirse a sus achacosos compañeros de asilo. Y es que él sabía que para ser joven sólo se necesita tener un corazón juvenil y alegre.Don Agustín hizo reír y llorar en ese rol de abuelo desfachatado, maestro del disfraz, que desde su silla administraba consejos, velaba por sus nietas y sobrevivía a todas las trampas que su perversa hija le ponía en el camino.

Publicado: 26 Dec | 01:38 PM EST
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