publicidad

Guerra a la monotonía

Guerra a la monotonía

Seis claves para recuperar la ilusión que hacía suspirar a la pareja. Hacer cosas por separado y no culparse, son algunas.

Falta de comunicación, vidas rutinarias, pequeños y grandes reproches, aburrimiento... Cuando se instala el desencanto en la pareja hay que tener en cuenta una idea fundamental: la vida amorosa es algo imprescindible y urgente como el resto de las prioridades que figuran en nuestra agenda. Así debemos abordarla.

Si la descuidas... A pocas realidades humanas se les pueden aplicar con tanto acierto el ejemplo de "regar la plantita" como a la vida en pareja. Si no la regamos y mimamos como hicimos esmeradamente al principio, para que floreciera, tarde o temprano terminará por marchitarse.

Y hay que estar atento, porque el descuido tiene un punto de no retorno más allá del cual es muy improbable salvar a la planta.

Otro proverbio aplicable a la solución de la monotonía amorosa dice que "si no desviamos nuestros pasos acabaremos en el lugar al que nos dirigimos". En este caso se trata obviamente de la ruptura de la relación. Los expertos formulan algunas recomendaciones para corregir el rumbo antes de que sea demasiado tarde.

Síntomas. Si tienes la sensación de que ya no tienen mucho que decirse, que el sexo ha dejado de ser estimulante o que necesitan la presencia de otras personas para pasarla bien, es probable que la monotonía y el consiguiente aburrimiento se estén convirtiendo en una amenaza para la relación. ¡Hay que actuar sin pérdida de tiempo, poniendo manos –y todo lo que haga falta- a la obra!

publicidad

No se culpen. Lo primero es evitar caer en la trampa de echarle la culpa al otro miembro de la pareja o en sentirse el exclusivo culpable del deterioro: la mayoría de las veces son ambos los responsables de haberse deslizado por la pendiente del desgano amoroso.

Recuperen la vida personal. Aunque parezca una contradicción, comenzar a hacer cosas nuevas y estimulantes por separado, puede ser un buen comienzo para acabar con la monotonía. Esto es así porque muchas parejas se fusionan en una sola "entidad" entrando en una especie de simbiosis, que acaba con el interés que puedan sentir el uno por el otro.

En cambio, si cada uno dispone de un dinamismo e independencia personal siempre habrá algo que compartir. Un trabajo satisfactorio, aficiones variadas, un grupo de amigos, deporte, clases de yoga, baile de salón, pilates o tai-chi... Es interminable la lista de actividades con la que cada uno puede sentirse feliz, lo cual es el requisito para ser feliz en pareja.

Dile que lo amas. Después hay que recurrir a una serie de estrategias románticas para decir a tu pareja "te quiero y te deseo" y para volver a encender la chispas de una relación que empieza a enfriarse.

Reactiva el deseo. Siempre se puede recurrir a las tácticas clásicas como cenar a la luz de las velas, regalar una caja de bombones o ir juntos a un concierto, al teatro o la ópera. Pero también se puede innovar, proponiendo a la pareja lo que la imaginación ofrezca.

publicidad


publicidad
publicidad
Ya no hay vuelta atrás. Esta semana conoceremos a los dos equipos que llegarán a la final y Giselle no puede con los nervios.
Una presentación que fue maravillosa. Estos dos nunca habían bailado con una estrella del calibre de Víctor Manuelle y ahora tienen una historia para contar.
Los pequeños bailaron al ritmo de 'Sal a bailar', interpretado solo para ellos por Víctor Manuelle.
La amistad que une a los niños los ha hecho crecer y triunfar, por eso su talento brilla en Pequeños Gigantes USA.
publicidad