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Cómo combinar la labor de madre con la vida profesional. Mira estos consejos

Cómo combinar la labor de madre con la vida profesional. Mira estos consejos

No cabe duda que lo que cuenta no es la cantidad de horas que estés con tu hijo, sino la calidad de ese tiempo.

"Lo que cuenta no es la cantidad de horas que estés con tu hijo, sino la calidad". Con esa frase, Marilyn Fuentes, una colombiana de 37 años, no dudó en quedarse más tarde en su oficina, hacer horas extra y lograr un ascenso. Pero un día llegó a casa y se dio cuenta que algo no andaba bien: Fernando, de dos años, le decía "mamá" a la niñera.¿Este es el costo de ser una mujer que produce? "Trabajar de más puede generar distintos males como estrés, angustia y hasta adicción al trabajo", explicó Laura Cáldiz, especialista en terapia familiar. Pero el síntoma que aparece más rápido es el desequilibrio en el hogar.

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Para la experta, el principal problema es que la mujer, que finalmente logra incorporarse a la fuerza laboral a mediados del siglo XX, duplica en realidad su jornada de trabajo porque sigue realizando las tareas del hogar. "Y esto le resta cantidad y calidad a la vida familiar", concluye.

"Es verdad", sostiene Marilyn. "Lo que tardé mucho en darme cuenta es que yo llegaba a mi casa y me ponía a cocinar, lavar, bañar a Fernando. El día se evaporaba. Estaba en mi hogar pero seguía de alguna forma en el mundo del trabajo", cuenta.

Una reciente publicación de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) llamada Working Time Around the World da cuenta justamente de que las personas en general trabajan más tiempo del que debieran, una de cada seis supera las 48 horas semanales.

Algunos consejos que te pueden ayudar a equilibrar tu vida profesional con la laboral son:

En primer lugar tu familia. Establecer horarios específicos para disfrutar de la vida familiar.Aprende a decir no. Poner límites a la jornada de trabajo dentro y fuera de la casa.En casa todos ayudan. Repartir responsabilidades entre los distintos miembros de la familia.No te presiones. Eliminar la palabra obligación de ciertas cuestiones domésticas.Disfruten juntos. Prometer leerle un cuento a tus niños cuando llegues a casa. Asegúrate de cumplirlo.Entender los signos. Es bueno detectar cómo se desencadenó el estrés.Identifícalos. Enumera esas actividades o esos momentos que desencadenaron el estrés. Cómo reaccionas. Estudia cómo reaccionas a este estrés. Delega. Si no puedes, entonces prioriza cuáles son las actividades fundamentales del día. El resto se puede hacer en otro momento. Y si puedes delegar... ¡mejor!Vive un poco. Lo mejor para aliviar el estrés es encontrar momentos para ti misma. Haz gimnasia, charla con una amiga, sal a pasear.¿Nada funciona? Ha llegado el momento de pedir apoyo a un psicólogo. Estos profesionales te ayudarán a manejar el estrés y las conductas no saludables. A la larga, no sirve tanto dedicarse a los niños si tu salud termina afectada. Ellos necesitan a su mamá sana y salva.

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