publicidad
Otra de las variedades en las que se comercializa este producto es un espumoso elaborado con uva chardonnay y verdejo.

Un vino que no se sube

Un vino que no se sube

No volverás a tener cruda

Otra de las variedades en las que se comercializa este producto es un es...
Otra de las variedades en las que se comercializa este producto es un espumoso elaborado con uva chardonnay y verdejo.

El vino que no se sube

Por Lorena Cantó

¿Qué tienen en común embarazadas, musulmanes, taxistas y diabéticos? Pues que desde hace pocas semanas el vino ya no les está vedado, ya que una bodega española acaba de sacar al mercado un vino sin alcohol, sin azúcar y sin calorías.

Hasta ahora ya existían varias marcas que comercializaban vino sin alcohol, aunque lo cierto es que estas bebidas tenían un ligerísimo componente etílico de entre el 0,2 y el 0,7 por ciento, probablemente imperceptible al paladar pero suficiente para que determinados colectivos no los permitieran, en especial aquellos cuya ideología religiosa prohíbe el consumo de alcohol.

Tras cinco años de investigación enológica y química una vinícola española ha logrado elaborar una bebida similar pero sin ningún contenido alcohólico, "Eminazero" y que está disponible en tinto, blanco, rosado, y también un espumoso.

publicidad

Lo cierto es que este vino sin alcohol ha empezado su andadura con buen pie, ya que nada más ser presentado en sociedad en la última edición de Alimentaria, la principal feria del sector en España, se llevó el premio al Producto Más Innovador en la categoría de bebidas.

EminaZero ya viajó en febrero a la feria Gulf Food en Dubai (Emiratos Árabes), donde obtuvo buena acogida.

"Hasta ahora era impensable llamar a la puerta de un país de mayoría musulmana con nuestros productos", dice el responsable de la empresa bodeguera. Pero una vez abiertas las puertas, se facilita la tarea.

La pregunta inevitable a la que se enfrentan los productores, una y otra vez desde el nacimiento de su vino sin alcohol, es cómo se hace esta bebida y si no es, en realidad, un simple mosto (el jugo de uvas antes de su fermentación).

A la segunda pregunta, la respuesta es que no, porque "un mosto, es un jugo de uva", y EminaZero no es jugo de uva, sino que antes de eliminar el alcohol era un vino a la usanza, con la uva fermentada", desvela Remi Sanz.

El proceso de elaboración, que consta de tres pasos, esta lleno de procesos impronunciables y nombres imposibles, pero es simplificable para que todo el mundo lo entienda.

Primero se elabora el vino con el mismo cuidado con el que se hace para las marcas con alcohol de esta bodega. "Cuanto mejor sea el vino de origen, mejor el producto final", comenta el responsable de la empresa.

publicidad

A continuación se lleva a cabo un proceso físico llamado "deconstrucción molecular organoléptica", que consiste en separar los distintos componentes del vino comenzando por los aromas, que son los más volátiles, para continuar después con el alcohol y finalmente el resto de los componentes.

El tercer paso es el de volver a unirlo todo, pero sin el alcohol.

Las uvas que se emplean para estos vinos tienen un bajo contenido alcohólico probable, aunque eso es lo único que las diferencia, ya que por lo demás son similares a las que se usan para hacer vino normal.

Es obvio que lo que más varía respecto al vino tradicional, además de los efectos, es el sabor, ya que estos caldos no dejan en el paladar la acidez final típica del vino con alcohol.

"Lógicamente cuando tocas tanto el producto y alteras su estructura siempre hay cambios. Todos los matices de color y tonalidades se mantienen intactos, y casi el 85 por ciento de los aromas también", refiere Remi Sanz.

Pero recuerden, si se animan a probarlo, que no deben compararlo con el vino tradicional, ya que se trata de un producto totalmente distinto.

publicidad
publicidad
La chef venezolana Lorena García junto a Jesús Díaz nos revelaron algunos tips a tener en cuenta a la hora de preparar frituras de aguacate y cocinar pescado blanco.
La chef Sabrina Mancin estuvo en Despierta América para enseñarnos cómo preparar algunos platos fáciles y económicos para refrescar a nuestros invitados durante este verano.
Lorena Cantarovici inició su negocio de empanadas en Denver con gran esfuerzo y poco dinero en un garaje. Actualmente está orgullosa de haber podido crear una empresa gastronómica con grandes ganancias, a pesar de lo difícil que fue su llegada a EEUU.
Según expertos, cuando se ralla la cáscara del limón se puede obtener un 100% de sus nutrientes, que sirven para desintoxicar el organismo, arreglar problemas bucales y para refrescarse. Además, es usado como aromatizante para el hogar.
publicidad