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La cocina alegre de Aquiles Chávez

La cocina alegre de Aquiles Chávez

El crossover de un tabasqueño que ha llenado de sabor a mar a Houston

Este chef súper estrella va conquistando Estados Unidos.

Por Ricardo García



La aventura de Aquiles Chávez, ese cocinero con pelo rasta y bigote descomunal, que se mudó de ciudad, de país, pero no de cultura. Vive entre latinos, cocina para ellos, le ha tocado sacar lo mejor de su cocina para poder quedarse en los Yiunaitet States. Llegó al corazón de Houston. " Mi cocina es para que mis paisanos puedan redescubrir los sabores del país que dejaron".


Llegó a la ciudad de texana en el año 2012. Su intención fue montar un restaurante de comida de mar, a la mexicana, La Fishería. Un juego en intencional spanglish para poder adaptarse al léxico migrante, que recuerda su tierra, pero se apropia del nuevo territorio. Tras el restaurante vino un reality show, Aquiles en Houston, 13 capítulos que transmitió una cadena mexicana.


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Aquiles llegó como muchos mexicanos al otro lado, y su cocina comenzó a notarse: tacos de camarón, tostadas de atún, pulpos a la parrilla comenzaron a dejar su huella en el 4705 de Inker Street. Y hace poco La Fisheria se movió de lugar para dejar de ser un pequeño local de comida del Golfo para convertirse en un restaurante de 500 metros cuadrados en en el 213 de Milam Street del centro de Houston.


Aquiles es originario de la colonia Gabriel Ramos Millán, en el DF, pero se mudó muy joven a Tabasco, estado que adoptó para vivir y expandir su profesión. Houston y Villahermosa, Tabasco, comparten el Golfo de México como territorio común y como vaso comunicante. Digamos que la cocina de Aquiles llama la atención porque lleva consigo la sencillez de las recetas populares y la integración de ingredientes originales.

Como dice la letra del bolero: “Tabasco es un edén”; eso se refleja en los platos que sirven en Ló, el restaurante que tuvo en la capital tabasqueña. Primer negocio que dejó atrás cuando decidió mudarse a Houston.


Cuando emigró a los United States, Chávez no era un total desconocido. Había grabado dos programas El toque de Aquiles y Aquilisimo; también había producido un libro sobre sus cocina. Y lo que llama la atención es que la personalidad no se doblega ante la cámara, o ante las convenciones: él sigue siendo el mismo joven que decidió dedicarse a la cocina, pero que en el fondo tiene alma de músico.

Y resulta llamativo para muchas personas, pues su actitud desenfadada comunica muy bien lo que vive en la cocina, una ocasión para saborear la vida y pasarla bien. La Fishería, primero en Houston, Luego en Playa del Carmen es un ejemplo sin palabras de lo que la mesa en México significa para la comida confortable y festiva.


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Nunca se imaginó que su mejor destino se encontraba en la cocina, y menos que sería una cara conocida en la televisión. El TV chef Aquiles ha hecho un largo recorrido desde aquel trabajo eventual de verano en la cocina de un VIPS, pasando por sus estudios en el Colegio Superior de Gastronomía en DF, y su estancia en el Centre de Formation Alain Ducasse en París, hasta llegar a su recién conocido restaurante de La Fishería, ya con tres locales en México y Estados Unidos.

Para algunos es un cocinero internacional, para otros es una estrella de televisión; para otros más su look y su desparpajo lo hacen lucir como poco serio. Sin embargo, el trabajo de Aquiles dentro y fuera de su cocina también es un recordatorio de que ha saltado la frontera y que la gente, al encontrar su pasión y la manera de adueñarse de un camino, sigue sus propias reglas. O ¿cuántos chefs inmigrantes han logrado conseguir el American Dream?

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