publicidad

¡Pies de princesa para este verano!

¡Pies de princesa para este verano!

Si estás a dos de irte de vacaciones, no te olvides de embelleces tus pies y presumirlos por todos lados.

Hongos, callos, pie de atleta, artritis, juanetes e infecciones son algunas de las dolencias que acechan con anidar en tus lindísimos pies y es que, por desgracia, la parte que nos sustenta erguidos es una de las grandes olvidadas. Te decimos algunos trucos para que luzcas unos pies dignos del fetichista más exigente.

Masaje en casa

Los zapatos, de tacón o planos, son el peor enemigo de unos pies bonitos, sobre todo en verano cuando al pie le cuesta más transpirar, por lo que es necesario que durante la temporada estival se preste aún más atención a los pies y a las uñas.

Una visita al pedicuro cada tres o cuatro meses es muy recomendable para erradicar los callos, las durezas y las partes secas que afean los pies. En casa es fundamental que, al menos una vez por semana, te pases una piedra pómez.

Afecciones por edad

A pesar de que los pies conforman una de las estructuras más fuertes de la anatomía, tanto que podemos arrastrar infecciones y enfermedades sin sentir ningún malestar, es importante que los cuides desde joven, para evitar la aparición de hongos y otras infecciones.

Las enfermedades de los pies varían en función de la edad del paciente. Así mientras niños y jóvenes contraen hongos, por la confraternización en gimnasios, piscinas y otros recintos que ayudan a la proliferación de hongos, las personas mayores sufren juanetes, callos y deformaciones pedestres.

publicidad

Aunque visitar al podólogo sea una costumbre que solemos "dejar para mañana" es fundamental acudir a él cuando hay dolor, pues si no la enfermedad, golpe o infección puede degenerar en algo mucho más grave.

Las infecciones de los pies son de las más difíciles de eliminar por lo que, en la mayoría de los casos, el paciente deberá someterse a un tratamiento, que en algunas ocasiones puede llegar a alcanzar los 18 meses.

Uno de los problemas que entrañan las enfermedades de los pies, es la dificultad que el paciente tiene para reconocerlo y ponerle remedio, a pesar de que los hongos en los pies son uno de los males más comunes y existentes. Por ejemplo, en Estados Unidos una de cada cinco personas los padecen.

Cómo contraemos los hongos

Uno de las enfermedades más típicas de los pies es lo que se conoce en terminología médica como "pie de aleta". El afectado nota un desagradable picor en los pies. Para acabar con él se deben utilizar medicamentos en polvo, aunque siempre bajo prescripción médica.

Los zapatos pequeños o muy apretados son unos de los grandes causantes de la contracción de infecciones pedestres, así como no lavarse o secarse bien los pies, en especial el área que queda entre los dedos.

Zapatos cómodos

Caminar descalzo en gimnasios, saunas y centros spa tampoco es bueno si se quiere privar a nuestros piececitos de bichitos indeseados. Al igual que utilizar elementos para la pedicura o cuidado pedestre ya contaminados con hongos, ya que no debemos olvidar que son éstos altamente contagiosos.

publicidad

Los zapatos de punta muy estrecha por la parte delantera y el empeine contribuyen a la aparición de juanetes y no tener unos pies debidamente exfoliados e hidratados, pueden llegar a provocar durezas.

Pedicura perfecta

Prepara una tina con agua a temperatura tibia y jabonosa, introduce los pies durante aproximadamente diez minutos. Sácalos y sécalos.

Aplica después crema exfoliante y masajea tus pies realizando movimientos circulares, insistiendo en las zonas en que la piel es más gruesa, como los talones.

Utiliza producto removedor de cutículas y ayúdate de un palito y un alicate para quitar todos los pellejos y ampliar la luna de la uña. Después frota con piedra pómez para quitar las durezas.

Con una lima de cartón da forma a las uñas, teniendo cuidado de que los bordes queden cuadradas para que no se claven en la piel al crecer. Una vez que adquieran la forma deseada y pule con lima pulidora.

Finalmente usa un producto fortalecedor de uñas y separa los dedos ayudandote con tiras de papel higiénico.

Aplica dos capas de esmalte, dejando cinco minutos de separación entre la primera capa y la segunda. No te calces durante una hora y media o dos horas.

publicidad
Contenido Patrocinado
En alianza con:
publicidad
publicidad