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Once Upon a Time in Rio es una película en donde el amor va más allá de los límites de la sociedad

Once Upon a Time in Rio

Once Upon a Time in Rio

Dé y Nina vienen dos mundos enfrentados: él es un joven trabajador que vive en las favelas; ella es una estudiante de clase alta.

Once Upon a Time in Rio es una película en donde el amor va más allá de...
Once Upon a Time in Rio es una película en donde el amor va más allá de los límites de la sociedad

Tras el éxito de Two Sons of Francisco (2 Filhos de Francisco), el éxito de taquilla más importante del cine brasileño de los últimos 25 años, el director Breno Silveira estrena su nueva película Once Upon A Time in Rio... (Era Uma Vez...), una co-producción de Conspiração Filmes, Globo Filmes y Sony Pictures. Once Upon a Time in Rio cuenta la historia de amor de dos jóvenes que provienen de estratos sociales muy diferentes. A pesar de que viven en el mismo barrio, proceden de dos mundos diferentes: ella de clase alta y el de los barrios marginales de Rio de Janeiro, una ciudad que esconde grandes contrastes sociales bajo una apariencia de armonía. Es en este lugar, rodeado de playas, montañas y bosques, donde los dos mundos se encuentran y enfrentan en la intersección entre las favelas de Cantagalo y la opulencia de la avenida Vieira Souto, en Ipanema, al sur de Río. A pesar de las diferencias entre sus procedencias, el joven Dé y Nina se enamoran. Su amor es sincero, pero eso interferirá en las vidas de aquellos que les rodean y pondrá en evidencia los prejuicios en los dos lados del espectro social, entre la clase alta y la montaña. Con este romance la película muestra la intolerancia de la sociedad que les rechaza en base a las diferencias que ella misma ha creado.Con la cinematografía de Dudu Miranda y Paulo Souza y la dirección de arte de Rafael Ronconi, la película repite el exitoso dúo entre Breno Silveira y la escritora Patrícia Andrade (Two Sons of Francisco). El maquillaje corresponde a Martin Macías Trujillo y el vestuario a Claudia Kopke. La música y la supervisión musical corren a cargo de Berna Ceppas, con la colaboración especial de Marisa Monte. La banda sonora también cuenta con grabaciones especiales de artistas como Luiz Melodia, Mart'nália and Martinho Da Vila, así como con la colaboración de músicos como Jacques Morelenbaum.Al frente del reparto se encuentra el actor Thiago Martins (City Of God), quien interpreta a Dé, y la joven Vitória Frate, en su debut cinematográfico, encarnando a Nina. Teniendo su origen en taller "Nós do Morro", en las favelas de Vidigal, Thiago fue escogido para el papel en gran parte gracias a su determinación. Aunque sabía que el director estaba buscando una cara nueva, estaba decidido a audicionar para el papel: "Sabía que Dé tenía que ser mío. Su historia se parece mucho a la mía. Yo también he pasado por varias de las situaciones que ha pasado el personaje", dice el actor. Otros nombres destacables del reparto son Rocco Pitanga y Cyria Coentro. La película también cuenta con la actuación especial de Paulo Cesar Grande como el padre de Nina. One Upon a Time in Rio... (Era Uma Vez...) fue financiada parcialmente con fondos obtenidos del la Ley Federal 8.685/93 (Lei do Audiovisual Art. 1º, 1ºA e 3º), así como con el Prêmio Adicional de Renda 2006 y el Edicto de Finalizacion Ancine 2007. El principal sponsor del proyecto es Ibi, que fue co-sponsorizado por BNDES.

La inspiración de la banda sonora de Once Upon a Time in Rio... procede de la trayectoria del protagonista de la película Dé. Por tanto, la idea era componer y escoger canciones en primera persona, logrando algo más íntimo. "La fuerza motora de la banda sonora era transmitir al espectador lo que estaba pasando por la mente de Dé y no dejar que la música fuera un simple elemento decorativo", revela el productor Berna Ceppas, autor de la música original de la película. Los temas musicales fueron escogidos para las distintas situaciones que atraviesan los personajes. La contribución de la cantante Marisa Monte fue esencial para la película. Ella fue la que sugirió utilizar la canción inédita Minha Rainha (My Queen), de Manacea, una compositora de Velha Guarda da Portela, que fue extraída de los archivos de samba de Marisa. La canción, que encaja perfectamente con la película, es sobre los sentimientos de un hombre hacia una mujer, que empiezan en la frustración pero van transformándose a lo largo de la canción. La interpretación de la misma corresponde a Luiz Melodia. Marisa Monte grabó específicamente para la película Uma Palabra (One Word), una canción inédita compuesta por Arnaldo Antunes y Carlinhos Brown. Otra artista invitado que grabó una canción para la banda sonora fue Mart'nália. Canta Vide Gal, de Carlinhos Brown, utilizada en el comienzo de la película. "Es una gran canción sobre Río, realizada por un hombre de Bahia. Queríamos una voz emblemática que encajara en la ciudad perfectamente. Mart'nália asombró a todo el mundo dándole un montón de personalidad", dice Berna. Tanto Luiz Melodia como Mart'nália fueron acompañados por un grupo de músicos formado por Wilson das Neves, Mauro Diniz, Felipe Pinaud, Ouvídio Brito, Nando Duarte (que toca la guitarra de siete cuerdas en Minha Rainha) y Guga Stroeter (encargado de la vibración en Minha Rainha).Otra canción que fue escogida fue Fico Assim Sem Você, cantada por Claudinho y Buchecha, que acompaña el momento romántico entre Dé y Nina en la escena del baile funk. El productor Berna Ceppas recibió la ayuda del DJ Sany Pitbull, uno de los DJ más destacados de Cantagalo de los últimos cuatro años, quien creó las pistas funk de la banda sonora.

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Once Upon a Time in Rio... (Era Uma Vez...) nació de las experiencias del director Breno Silveira mientras filmaba las comunidades pobres de Río, como durante la película de Eduardo Coutinho Santa Marta - Duas Semanas no Morro. Tras leer el libro de City of God (Cidade de Deus), Breno estaba seguro de que quería hacer una película que retratara los problemas sociales de Río desde la perspectiva de una persona que vive en las favelas. Invitó al escritor Paulo Lins a escribir un guión, pero decidió dejar el proyecto a un lado para dedicarse a escribir 2 Sons of Francisco (2 Filhos de Francisco). "Después de 2 Sons, me di cuenta de que me gustaba hablar de amor y llegar al corazón de la gente, pero el guión original de Once Upon a Time in Rio... era demasiado violento. Decidí que lo tenía que reescribir de una manera más delicada y humana", dice el director. Esa tarea se la asignó a Patricia Andrade, quien, junto con Carolina Kotscho, había escrito la historia sobre el dúo musical Zezé di Camargo y Luciano (Two Sons of Francisco).La idea de Breno Silveira era mostrar las relaciones humanas en dos mundos diferentes y cómo interaccionan unas con otras. Además de enseñar la relación entre dos jóvenes de clases sociales diferentes, la película también muestra las relaciones entre hermanos, entre una madre y sus hijos y entre un viudo y su hija. Uno de los retos era lograr que cada personaje fuera real y, por tanto, enseñar los puntos de vista de los que viven en las favelas y la gente de clase alta. "Quería una película en la que todo el mundo, al mismo tiempo, tuviera razón y estuviera equivocado, en la que el bueno y el malo intercambiaran de posiciones hasta el final. De esta manera podría contar la historia de una manera imparcial", afirma el director. El guión tuvo varios tratamientos, sobre todo desde que Patricia Andrade empezó a ir las Colinas de Cantagalo con la intención de estudiar el entorno en un intento por hacer la historia lo más real posible. "Uno de los personajes que más evolucionó tras mi contacto con las favelas fue Bernadete. Entrevisté a muchas madres y me impresionó que muchas de ellas podían contar una tragedia. Me emocionó ver cómo varias de ellas lloraron al ver el rodaje en la parte de la favela, lo que demostraba que así es como son los cosas", dice la guionista.

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Rodada en Río de Janeiro durante el verano de 2007, en los meses de mayo y junio, el rodaje de Once Upon a Time in Rio... fue un reto porque está rodado totalmente en exteriores. La primera gran decisión de Breno Silveira fue rodar la película en la montaña de Cantagalo, en Ipanema, o en otro lugar que tuviera mejores condiciones para la construcción de sets de rodaje. Breno y los productores inspeccionaron el terreno cuatro meses antes de que comenzara el rodaje para que éste se desarrollara sin problemas. El productor ejecutivo Luiz Noronha se encargó de ponerse en contacto con el Ayuntamiento y el gobernador del estado e informarles que el equipo de Conspiração Filmes iría a Cantagalo a rodar una película. En la favela, el productor en línea Marcos "Tim" França y el director comenzaron a visitar a representantes de la comunidad, explicándoles la historia de la película en un intento por involucrar a los vecinos. Más tarde, Breno empezó a buscar locaciones para filmar las escenas. La más difícil de encontrar fue el lugar ideal para situar la casa de la familia de Dé. Las casuchas que encontraron eran demasiado pequeñas, así que se hizo necesario construir una casa nueva. Sin embargo, debido al crecimiento de la favela, prácticamente no había lugares disponible con vistas a la playa de Ipanema, tal como se especificaba en el guión y como quería Breno. Al final se las arregló para encontrar un lugar en el que los cimientos de tres chabolas estaban al mismo nivel. Las tres casas fueron unificadas y sobre ellas se edificó una nueva construcción.La participación de los vecinos de Cantagalo fue intensa, puesto que la mayor parte del trabajo procedió de la comunidad. Aún así, la colaboración no terminó ahí. Los departamentos de producción que más se beneficiaron fueron el de dirección de arte y vestuario. Por ejemplo, el mobiliario utilizado en la chabola de Dé y en otras locaciones pertenecía a los propios vecinos. El director de arte Rafael Ronconi fue recibido en varias casas, en las que fotografió los muebles en la fase de pre-producción. "Siempre trabajo con el concepto de opuestos. En las favelas, había una gran anarquía de colores y la ayuda de los habitantes que cedieron sus objetos fue crucial para hacerlo más real. En el apartamento de Evandro, trabajamos con muchos blancos y negros para hacerlo más austero. En la habitación de Nina, usé un poco más de color para mostrar que ella representa una aproximación de ambos mundos", dice Rafael. La diseñadora de vestuario Claudia Kopke fue ayudada directamente por tres residentes de Cantagalo, que partiparon en una especie de experimento. Crearon un gran bazaar donde la gente llevaba ropa y accesorios que podían ser utilizados tanto para las escenas que tienen lugar en 1997 como para las del 2007. "Nuestra preocupación era que el vestuario no pareciera como si hubiera salido de una tienda", dice Claudia. De todos los personajes de la película, Claudia dice que el más difícil era Carlão, debido a las tres fases por las que pasa el hermano de Dé. El maquillador Martín Macías Trujillo está de acuerdo. "Además del lapso de tiempo de diez años, en la primera fase quería darle una apariencia de juventud, salud, mostra a alguien bien parecido. En cuanto a la segunda y tercera fases, el objetivo era mostrar su sufrimiento e ira. Carlão comienza llevando un pelo encrespado, los ojos los tiene rojos, con ojeras, la barba sin rasurar, las patillas largas, barba de chivo y uñas largas y sucias. Oscurecí sus dientes y dejé su piel con apariencia aceitosa y sudorosa", dice. Este dúo cinematográfico de directores tuvo que encontrar soluciones creativas para rodar en las colinas de Cantagalo. "Nos quedamos varios días en las favelas para ver cómo se veía la noche desde ahí y decidimos usar focos corrientes de vapor metálico y sdio. Casi no empleamos luces de cine. Hicimos todo lo posible para lograr que la luz fuera lo más parecida posible a la realidad", explica Paulo Souza. "Trabajamos en bloques de cemento, pero las construcciones muchas veces no eran lo suficientemente sólidas para el equipamiento del set de rodaje. No es un lugar ideal para tener un set de rodaje pero superamos todos los problemas con la ayuda de los vecinos. En esta estructura tan difícil , era conveniente tener dos directores de fotografía. Trabajamos en equipos y siempre íbamos por delante del programa", recuerda Dudu Miranda. En la avenida Vieira Souto, en Ipanema, tuvieron que crear un kiosco en frente del apartamento rentado. El director de arte Rafael Ronconi logró un kiosco de un almacén del Ayundamiento y lo llevó en camioneta hasta la playa. Para mantener el movimiento de gente normal en la banqueta, un se construyó otro un poco más allá en la playa, lo que ayudó a reducir el ruido del tráfico. "El kiosco se parecía tanto a uno de verdad que mucha gente se paraba para comprar coco", dice divertido Breno Silveira.

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Al igual que en Two Sons of Francisco, el director Breno Silveira en Once Upon a Time in Rio... eligió para su reparto a actores menos conocidos para los papeles principales. Para interpretar a Dé, escogió al joven actor Thiago Martins, quien necesitó audicionar cuatro veces a lo largo de un año y medio hasta que convenció al director de que era la persona adecuada. "Quería a alguien que no encajara con el estereotipo de héroe rompecorazones, lo cual no era el caso de Thiago. Pero él se afeó y, a pesar de ser rechazado varias veces, siempre volvía a la audición. Y cada vez lo hacía mejor", dice el director. Además de eso, Thiago conquistó a Breno Silveira al enseñarle que él mismo tenía mucho en común con el personaje de Dé. "Cuando leí el guión por primera vez, le dije a Breno que yo era Dé. Yo había vivido las mismas cosas que Dé. Había tenido las mismas dificultades que él. Vivo en las favelas y soy un trabajador. Soy esa persona", dice Thiago. "Siempre trato de descubrir si los actores comparten el alma del personaje y si lo que llevan en su interior puede enriquecer al personaje", dice Breno.La búsqueda por lograr una identificación más profunda entre el actor y el personaje fue determinante para el director a la hora de escoger a la actriz que encarnaría a Nina y al actor que daría vida a su padre, el abogado Evandro. Además de haberse criado en el sur de Río, Vitória Frate ha demostrado tener una mente abierta, libre de prejuicios, tal como la joven Nina. "No tenía mucha experiencia como artista, pero decidí darle una oportunidad a su talento", afirma Breno Silveira. En cuanto a Paulo Cesar Grande, el director vio en él el mismo comportamiento impulsivo y honesto de Evandro, "un padre que pone su corazón por encima de todo". Para el papel de Carlão, Breno quería un actor que pudiera encarnar bondad, ira y rebeldía al mismo tiempo. "Este personaje experimenta un gran cambio en su vida y su transformación fue interpretada excelentemente por Rocco (Pitanga)", exulta Breno, quien también alaba la interpretación de Cyria Coentro en su papel de Bernadete, la madre de Dé. "Cyria logró encarnar a una madre severa, incluso aunque la relación romántica no funcionó. Su contacto y el contacto de los actores con la gente de la favela fue fundamental para la construcción de los personajes", concluye el director.

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