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Héctor Soberón, Fátima y Janet.

Soberón te presenta a Fátima

Soberón te presenta a Fátima

El actor te presume su tesoro más adorado, su hija de tres meses de nacida, Fátima de quien dice es su mayor ilusión

Héctor Soberón, Fátima y Janet.
Héctor Soberón, Fátima y Janet.

-Héctor tu bebé ya tiene 3 meses, ¿cómo ha sido la experiencia de ser padre? "Pues me siento muy bien. Me dijeron que no iba a dormir y no ha sido así. Fátima es una maravilla, se acuesta a las 10 de la noche y se levanta a las 6 de la mañana. Lo que sí te digo es que me ha cambiado la vida, de verdad que estoy feliz; es la mayor bendición que he recibido. Hoy puedo decir que después de todo lo que he vivido, esta niña es mi recompensa".

-¿Y cómo la pequeña te ha cambiado la vida?"Ella es muy tranquila y me da mucha paz. Me siento más quieto, ecuánime y relajado. Si no me sale un proyecto de trabajo, lo tomo bien, ya no me presiono tanto. Todo ha sido maravilloso".

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-¿No te da miedo que te falte trabajo? "Sí claro, es obvio. Ya son tres bocas que hay que alimentar y entra esa incertidumbre de lo que puede pasar con la chamba, pero todo va fluyendo. Ahora estoy trabajando en un programa de radio que pronto será diario, y también hay posibilidades de llevarlo a la televisión".

-¿Ayudas a Janet con el cuidado de la niña?"Yo no me pierdo de bañarla todos los días. Me encanta meterla conmigo a la regadera porque le fascina el agua; también le cambio el pañal, pero darle de comer casi siempre lo hace Janet. Cuando se levanta de madrugada yo la busco en su cunita y se la llevo a la madre. Ella le da de comer y yo le saco los gases. Ahí se vuelve a dormir en mi pecho".

-¿Ya le ves algún parecido a ti?"Hay cosas en las que se parece mucho a su madre. Janet cuando no come se pone de mal humor y la niña es igual. Y cuando la ponemos en su columpio se enoja muchísimo. La niña es rezongona y tiene un genio muy parecido al mío".

-¿Y en lo físico?"Yo le veo más parecido a la mamá. Dicen que tiene mi boca. Me gustaría que se pareciera a mí, pero en bonito".

-¿Cuál es tu manera de consentirla?"La cargo y me la pongo en la mano como si fuera un balón de fútbol americano, entonces le empiezo a dar nalgaditas. También me la pongo en el pecho y le doy palmaditas en la espalda. Así se calma muy rápido y se queda muy tranquila".

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-¿Qué has aprendido de ella?"La llevamos a la playa y le encantó la sensación de la arena. Entonces me doy cuenta de la capacidad de asombro que tenemos los seres humanos y que la hemos perdido. Yo estoy volviendo a sorprenderme con las cosas de la vida junto con ella".

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