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La estrella mexicana siempre ha presumido en público de cómo su hija Valentina ha cambiado profundamente su vida.

Salma Hayek sólo habla de su maternidad con amigas cercanas

Salma Hayek sólo habla de su maternidad con amigas cercanas

La estrella mexicana siempre ha presumido en público de cómo su hija Valentina ha cambiado profundamente su vida.

La estrella mexicana siempre ha presumido en público de cómo su hija Val...
La estrella mexicana siempre ha presumido en público de cómo su hija Valentina ha cambiado profundamente su vida.

Salma Hayek siempre ha presumido en público de cómo su hija Valentina ha cambiado profundamente su vida desde que llegara al mundo hace cinco años, y ahora admite que uno de los ámbitos que se han visto más afectados por su condición de madre ha sido el de las relaciones sociales.

Tras mudarse hace unos años a París con su marido, el empresario francés François Henri-Pinault, Salma se ha ido distanciando irremediablemente de sus amigas más cercanas pero, además de la lejanía física, el hecho de que la intérprete sólo quiera tratar con sus allegados aquellos aspectos relacionados con la maternidad ha provocado un abismo entre Salma y aquellas amistades que, en su día, optaron por la soltería.

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"A veces tengo que explicarle a mi círculo más cercano que mi decisión de ser ama de casa y quedarme cuidando del hogar y de mi hija es fruto de mi propia voluntad. Nunca he recibido presiones para dirigir mi vida por un camino u otro, pero es cierto que mis amigas solteras me dicen que cada vez es más difícil entenderse conmigo porque de lo único que quiero hablar con ellas es de los entresijos de la maternidad. Dicen que no tengo otro tema de conversación, pero es que el ser madre domina ahora todos los ámbitos de mi vida. La maternidad es extenuante, mucho más que cualquier labor profesional, y ahora siento mucha más empatía con aquellas mujeres que tienen que encargarse de todo en casa y fuera de ella. Yo suelo presionarme mucho en todo lo que tiene que ver con el bienestar de mi hija, y a veces reconozco que acabo muy quemada", confesó la veterana actriz al diario británico The Guardian.

Precisamente para fomentar la autonomía personal de las mujeres más polifacéticas así como la búsqueda de su independencia económica, la artista se erige junto a la cantante Beyoncé en la cara más visible del movimiento "Chime for Change", una iniciativa solidaria que financia proyectos relacionados con la igualdad de oportunidades y que trata de concienciar a la sociedad del importante papel que cumple la mujer en la sociedad moderna. La implicación de la estrella de cine en este tipo de campañas, además, no solo está motivada por sus inamovibles convicciones sobre la justicia social, sino también por el positivo ejemplo de vida que ha recibido de sus dos grandes pilares, su madre Diana y su abuela María Luisa, quienes la inculcaron desde pequeña su interés por las artes y las ciencias así como su determinación a la hora de ayudar a los demás.

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"Mi abuela siempre ha sido mi gran inspiración y modelo a seguir, porque logró triunfar en su profesión a pesar de vivir en una época en la que el potencial de las mujeres estaba claramente restringido. Ella fue una mujer que amaba el conocimiento y le encantaba leer, además de destacarse como una gran científica que se especializó en el campo de la herbología. También se las arreglaba para manejar todos los asuntos relacionados con la casa, y era capaz de hacer hueco en su cocina para albergar todos los artículos de sus experimentos. Fue una mujer adelantada a su tiempo al igual que mi madre Diana, cantante de ópera, a quien no le importaba dedicar buena parte de nuestro dinero a subvencionar a jóvenes cantantes que, a pesar de tener grandes voces, no podían permitirse el ingreso en una academia. Mi madre me enseñó desde que era una niña que hay que comprometerse activamente con los demás y con nuestra comunidad, y ese es el objetivo de 'Chime for Change'", explicó.

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