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Portada de la Novela Chiquita de Antonio Orlando Rodríguez.

Chiquita, la grandeza no tiene tamaño

Chiquita, la grandeza no tiene tamaño

La novela "Chiquita" del escritor cubano Antonio Orlando Rodríguez ganó el Premio Alfaguara 2008. No te la pierdas.

Portada de la Novela Chiquita de Antonio Orlando Rodríguez.
Portada de la Novela Chiquita de Antonio Orlando Rodríguez.

El libro se presentó en Nueva York, el 22 de mayo pasado. "El libro se presentó en el primer lugar que conquistó Chiquita y enseñé fotografías de ella misma y de otros personajes que participan en la acción, así como de los lugares en los que vivió", dijo Orlando, quien vive fuera de la isla caribeña desde hace 17 años.Elegante, humorística y llena de peripecias, la novela es un ambicioso fresco de una época pródiga en transformaciones sociales y milagros tecnológicos, en que las potencias se disputaban territorios, las cofradías secretas no habían perdido la esperanza de convertir el mundo en una gran Arcadia y las curiosidades humanas ejercían una extraña atracción sobre las multitudes.Orlando, quien recibió el prestigioso galardón el pasado abril en Madrid, presenta en su libro la biografía imaginaria de una bailarina cubana que, pese a medir tan sólo 26 pulgadas, logró triunfar en el Nueva York de finales del siglo XIX y principios del XX.El escritor regresa así al lugar en el que rastreó las huellas de la pequeña protagonista de la historia, Espiridiona "Chiquita" Cenda, para documentar la vida de un personaje real poco conocido y que pretende rescatar del olvido en un libro que el jurado del Alfaguara tildó de "elegante y con notable gracia narrativa"."Chiquita" narra en sus 500 páginas la historia de una liliputiense cubana, hija de una familia acomodada de la localidad de Matanzas, que decidió ganarse la vida como bailarina y cantante de los teatros de variedades bajo el nombre de "la muñeca viviente".El escritor reconoce que en Nueva York ya queda "muy poco" de la esencia de "Chiquita", ya que, por ejemplo, lugares tan concurridos por ella como El Palacio del Placer o la Hauffman House, donde vivió, fueron demolidos hace años."Visité esta ciudad muchas veces cuando me puse a investigar sobre el personaje. Me paraba delante de donde había estado un edificio en cuestión y podía ver lo que sí había sobrevivido alrededor y sentía lo que "Chiquita" había podido ver", explicó el escritor.Orlando reconoció haber sentido "muy cerca, a veces demasiado", a su protagonista en esas ocasiones y durante todo el tiempo de escritura, por lo que "ya tenía ganas de conseguir el divorcio" después de cinco años con "Chiquita" como una constante en su vida.La novela está concebida como una autobiografía dictada en la vejez a un periodista que trata de cotejar verdad y exageración en cada peripecia de "Chiquita", por lo que su rasgo característico se basa en la delgada línea que divide la realidad de la ficción."Este libro trata de rescatar la leyenda de 'Chiquita', pero una leyenda reinventada, ya que no es una biografía, porque que ella misma como personaje manipula su historia", dijo."A estas alturas ya no sé qué es verdad y qué inventé, porque la línea entre la verdad y la fabulación es muy imprecisa. Esa era la intención de la novela", aseguró Orlando, quien cuenta con numerosos libros publicados y es experto en literatura infantil.El autor, cuyo último libro "Aprendices de brujo" se puede encontrar traducido al inglés en EE.UU., se mostró convencido que "Chiquita" es su libro para adultos "en el que más se siente la huella de la literatura infantil, ya que, como en ese género, intentó que la tensión no decayera en ningún momento".La época que recrea, a caballo entre los siglos XIX y XX, y "muchas anécdotas y leyendas que se cuentan, además de determinados tipos de personajes y un sentido del humor muy particular" hacen, según el autor, que cualquier cubano se vea reconocido en la obra.

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