publicidad
Para Celinés Toribio, visitar a los soldados en servicio en el Golfo Pérsico fue una de las mejores experiencias de su vida.

Celinés Toribio vivió una gran experiencia en Medio Oriente

Celinés Toribio vivió una gran experiencia en Medio Oriente

Para Celinés Toribio, visitar a los soldados en servicio en el Golfo Pérsico fue una de las mejores experiencias de su vida.

Para Celinés Toribio, visitar a los soldados en servicio en el Golfo Pér...
Para Celinés Toribio, visitar a los soldados en servicio en el Golfo Pérsico fue una de las mejores experiencias de su vida.

Para la bella actriz Celinés Toribio, visitar a los soldados que se encuentran en servicio en el Golfo Pérsico fue una de las mejores y enriquecedoras experiencias de su vida.

Junto a la famosa experta en ejercicios y buen vivir, Jillian Michaels y el escritor y entrenador físico de grandes estrellas, Marcos Borges, emprendieron su viaje invitados por la United Service Organizations Inc (USO por sus siglas en inglés).

"Ha sido un gran honor para mí poder estar de cerca con miles de soldados de la Fuerza Aérea, la Marina y las Fuerzas Armadas de Estados Unidos. Poder palpar su entrega, lealtad, disciplina y deseo de servir a Estados Unidos, me ha inspirado a dar mucho más de mí como profesional y ser humano. Cada hombre o mujer uniformado con los que pude compartir de manera más cercana, me repetían constantemente estas frases: 'Estamos viviendo nuestro sueño' y 'El servicio antes del querer'", comenta Celinés.

publicidad

Compartió con varios hispanos, especialmente mexicanos residentes en Texas y varios dominicanos de New York. La conocían y cada uno mostró una admiración sincera; tuvieron largas conversaciones sobre su familia, su trayectoria en las Fuerzas Armadas y sobre todo el orgullo de ser latinos. La actriz vivió un gran momento cuando fue sorprendida por dos soldados de origen dominicano que la estaban esperando con la bandera patria para tomarse una foto de recuerdo.

Celinés conoció aviones modernos y de avanzada tecnología; varios de ellos, aviones de guerra que vuelan 5 veces más rápido que la velocidad del sonido y aeronaves a control remoto con el lente fotográfico más potente del mundo, que puede tomar una fotografía a más de 60 mil pies de altura. A su vez, vio como los pilotos pueden volar hasta 70 mil pies de altura y durar 14 horas sin descansar.

De los miles de soldados que Celinés visitó en una de las bases que está al suroeste de Asia en el Medio Oriente, pocas son mujeres. Con ellas habló sobre la importancia de mantener alta el autoestima, el reto de ser mujer y nunca perder contacto con la esencia femenina. "La mayoría conservan su femineidad usando maquillaje, uñas y cabello arreglado. Son mujeres fuertes, de gran entrenamiento y disciplina pero aún así, sacan tiempo para cuidar su belleza" agregó la actriz.

publicidad

Dentro de los tours en una de las bases, Celinés pudo probarse el uniforme que los bomberos usan en una emergencia de fuego en Zona de Combate y pudo saber qué se siente tener el uniforme de un experto desactivador de dispositivos-explosivos-improvisados (IED Improvised Explosive Device) siendo esta labor una de las más difíciles realizadas por un selecto y reducido grupo de hombres y mujeres en toda la Fuerza Armada. "Fue increíble ver cómo cada uno con su cargado y caluroso uniforme, trabajan turnos de 12 y 14 horas bajo el sol. Hacen su labor en diferentes renglones: mantenimiento de naves aéreas, entrenamientos para desactivar bombas, pilotear aviones de carga, representar la fuerza médica o custodiar las entradas en la base. Estas labores y las cientos de otras, las ejercen con orgullo y dignidad bajo temperaturas que llegan hasta ¡más de 130 grados fahrenheit!", y continuó diciendo: "Se enlistan en las Fuerzas Armadas y algunos duran 6 meses y otros un año sin ver a sus familias y en vez de optar por quedarse en casa sirviendo desde tierra norteamericana, piden regresar a Zona de Combate o Zona de Entrenamiento, eso es digno de admirar", comentó emocionada.

Celinés, quien tenía horarios comenzando a las 6 de la mañana hasta pasadas las 10 de la noche, por primera vez vivió una tormenta de arena en la Segunda Base Militar, que está al suroeste de Asia en plena zona desértica. "Estabamos allí para entretenerlos, motivarlos e informarles, por eso teníamos que levantarnos antes de que saliera el sol y desplazarnos por varios puntos de la base. En varias ocasiones me sentí a punto de desmayar por las altas temperaturas y soportamos tormentas de arena con fuertes vientos que nos obligaban a cubrirnos la cara y la cabeza", concluyó Celinés.

publicidad


publicidad
Contenido Patrocinado
En alianza con:
publicidad
publicidad