publicidad
A Beyoncé le gustó el espectáculo y aprovechó para disfrutarlo.

Beyoncé y Jay-Z quieren una isla privada

Beyoncé y Jay-Z quieren una isla privada

Jay-Z busca el lugar ideal para llevar a su hija Blue Ivy de vacaciones, ¿por eso quiere comprar una isla para ellos solitos?

A Beyoncé le gustó el espectáculo y aprovechó para disfrutarlo.
A Beyoncé le gustó el espectáculo y aprovechó para disfrutarlo.

El famoso matrimonio quiere llevar de vacaciones a su hija Blue Ivy al lugar más idílico que pueda encontrar, y por ello el popular rapero negocia en la actualidad la adquisición de la isla Ábaco Norte, uno de los territorios insulares que conforman el archipiélago de las Bahamas.

"Jay está buscando una isla privada para llevar a su familia. Lo está organizando en parte por el quinto aniversario de su boda con Beyoncé pero también porque, desde que su mujer volvió a ser el centro de atención mediática, le está resultando muy complicado hacer cosas cotidianas como ir a la playa con Blue Ivy. Tener una isla privada para ellos solos quiere decir que podrán disfrutar con tranquilidad del tiempo que pasan juntos, con el mínimo número posible de empleados o miembros de seguridad", explicó una fuente del entorno de la pareja al periódico The Sun.

publicidad

La última gran inversión del músico sigue la estela del famoso empresario Richard Branson --quien pagó 10 millones de dólares por la isla Necker, una de las Islas Vírgenes Británicas-- aunque el territorio que Jay-Z tiene en mente está a poca distancia en avión de Miami, no tendría la cobertura telefónica y la recepción de televisión por satélite que tanto aprecia la pareja.

"Quiere convertirla en algo parecido a la isla Necker de Richard Branson", añadió la fuente.

A principios de este mes, Beyoncé y Jay-Z se escaparon a Cuba para celebrar su quinto aniversario de boda, un viaje que podría haberles animado a realizar esta cuantiosa adquisición.

publicidad
publicidad
Han tenido que acostumbrarse a la idea de que sus padres ya no están debido a decisiones migratorias. Varios de ellos se han visto obligados a valerse por si mismos, dejando muchos sueños de lado. Escuche algunos testimonios.
Lo confirmó el más reciente estudio de Inrix que indica que en 2016 los conductores pasaron 104 horas atorados en el tráfico.
La abogada Elsa Martínez asegura que esta táctica está dentro de sus prerrogativas y cree que es la forma en como se ganan la confianza de las personas que tienen dudas de abrir las puertas durante este tipo de procedimientos.
Con pancartas y cánticos hicieron evidente su malestar por la nueva administración. La organización CHIRLA convocó a un día de acción el próximo 1 de mayo para demostrarle al republicano el impacto positivo de la comunidad inmigrante.
publicidad