publicidad

Los cuentos, un mundo de metáforas

Los cuentos, un mundo de metáforas

Uno de cada mil niños nace con alguna dificultad intelectual. Desde ahora, ellos también tienen sus propios cuentos.

Carmen Márquez, psicóloga y directora de la Asociación del Autismo BATA, explica que de cada mil niños, cinco nacen con dificultades para comunicarse, en una palabra, son autistas. Y va en aumento, aproximándose al uno por cada mil nacimientos.

Según Márquez, "influye el medioambiente pero también, como en muchas otras cuestiones, que la detección es ahora más eficaz al haberse afinado mucho el diagnóstico".

Estos niños no tenían cuentos, textos que se adaptasen a sus particularidades, exceptuando producciones muy caseras. Después de llamar a varias puertas, BATA encontró respuesta en Kalandraka, una pequeña editorial de Pontevedra (Galicia, al noroeste de España) , con experiencia en editar cuentos infantiles y juveniles.

El proyecto, que se bautizó Makakiños, encajaba en la filosofía de la empresa, según comenta su director, Xosé Ballesteros:.

"Nuestros libros están concebidos para seducir por la vista. Kalandraka es una empresa muy pequeña pero viajera, con un equipo de personas muy motivadas".

La Colección Makakiños tiene sólo dos miembros, "La ratita presumida" y "El conejo blanco" y da respuesta a las carencias editoriales que tenían estos lectores.

Los dos títulos son adaptaciones realizadas por BATA, de libros que ya editaba Kalandraka en su serie "Libros para Soñar".

publicidad

La editorial y la asociación ajustaron los textos a niños autistas basándose en el sistema SPC, desarrollado en Estados Unidos. Makakiños es el primer proyecto editorial en utilizar este método.

Consiste en reducir las palabras con carga simbólica, metáforas y todo el lenguaje que posea demasiada abstracción, además de aplicar a cada palabra un pictograma basado en dibujos y colores.

Los verbos, por ejemplo, van en verde, cada sustantivo va en naranja acompañado del dibujo del objeto del que se trate, las personas en amarillo y los artículos, las preposiciones, los números, en blanco.

"El conejo blanco" adapta una fábula de Xosé Ballesteros y está ilustrado por "scar Villa, Premio Nacional de Ilustración 1999 y "La ratita presumida" es de José Antonio López Parreño, con ilustraciones de Alicia Suárez.

La idea de llamarle Makakiños (monigotes en lengua gallega) a la colección también fue obra de uno de sus lectores. Luis fue el creativo. Un día, mientras pintaba en BATA, alguien le preguntó por una figura que estaba dibujando, con las orejas puntiagudas y el pelo de punta. "¿Qué es Luis?", le preguntaron. "¡Un makakiño!", respondió. Antes en BATA, Carmen Márquez y su equipo fabricaban este tipo de libros a pequeña escala, recortando dibujos, pegando fotos, coloreando palabras y creando una Caperucita Roja que fuese inteligible para niños con parálisis cerebral, trastornos de desarrollo o de la comunicación. Y todo aquello se fotocopiaba para que los padres se lo llevasen a casa.

publicidad

Ahora, con Makakiños no hace falta la laboriosa tarea del cuento casero. Y desde cualquier parte del mundo, Kalandraka recibe algún mensaje interesándose por la aventura: "Desearíamos ver la posibilidad de comprar "La ratita presumida" y "El conejo blanco". Somos de Argentina (Buenos Aires), tenemos una hija autista y nos interesó la modalidad de estos cuentos. Raúl y María".

Según explica Xosé Ballesteros, "somos concientes de que hemos abierto una puerta y que detrás vendrán otras editoriales que se sumarán a esta iniciativa. Mientras eso no suceda, seguiremos poniendo a disposición de los niños y las niñas y también mayores con discapacidades intelectuales, nuevos títulos". En abril está previsto que se sumen nuevos miembros a Makakiños. Uno de ellos será "El patito feo", aprovechando la celebración del Año Andersen.

En BATA, una asociación ubicada en la localidad pontevedresa de Vilanova de Arousa, aseguran que la experiencia de Makakiños ha sido fundamental para estimularles la lectura. Los niños autistas, según subraya Márquez, tienen dificultades en tres áreas.

"Una de ellas es la comunicación, que supone una dificultad para comprender y expresarse porque el lenguaje les parece algo muy surrealista. Tienen dificultad para entender expresiones muy literarias o cuando se dice lo mismo con muchas palabras diferentes. Un porcentaje muy alto no llega a adquirir lenguaje verbal, entorno al 50 por ciento", según aclara Carmen Márquez, "y los que hablan también tienen grandes dificultades, por eso necesitan de apoyos visuales".

publicidad

Las otras dos áreas en las que presentan dificultades son la social, "que les impide entender las relaciones sociales y tener en cuenta a los demás, con muchas dificultades para ponerse en el lugar del otro y la imaginación ya que no la desarrollan, ni entienden el juego simbólico". En un gran porcentaje tienen asociada, además, otras dificultades como la epilepsia.

Cuando son adultos, según Márquez, "pueden trabajar con orientación laboral en empresas ordinarias, viven en pisos tutelados, cuatro o cinco y los fines de semana se van a sus casas para que puedan realizar actividades de ocio, como los demás".

"En general - prosigue - todos tienen déficit de funciones ejecutivas para hacer tareas, como la cama y la estructura del día les crea dificultades".

Kalandraka, que asomó la cabeza hace seis años en el territorio editorial infantil, posee canales de distribución en Colombia, México, Perú, Puerto Rico, Chile, Uruguay, Venezuela o Estados Unidos.

Sus libros están editados en castellano, gallego, catalán, euskera, inglés y portugués y son demandados en el mercado francés, británico, suizo o asiático.

Según Olalla González, responsable del departamento de Edición, los libros de Kalandraka se esfuerzan por que las ilustraciones se apoyen en cualquier tipo de técnica artística, por cambiar el cuento o por hacer que el niño entre en él.

publicidad

Algunos ejemplos son "El cuadro más bonito del mundo", inspirado en Joan Miró o "La verdadera historia de Caperucita Roja" (A. R. Almodóvar), donde la protagonista está dibujada de forma diferente en cada página por la sencilla razón de que los niños no dibujan exactamente igual un mismo personaje.

"Kalandraka se montó atendiendo la demanda de los niños de este tipo de libros", comenta González, y sus colecciones están dirigidas a lectores de 0 a 15 años.

publicidad
publicidad
A la Tía Karla le tocó ser la babysitter de Giulietta, y no perdió la oportunidad de captar el momento en el que su sobrina jugaba en su cocinita.¡Qué ternura!
A tres meses de la partida de su padre, el actor Gonzalo Vega, en el día de su cumpleaños, la actriz dio a luz a su pequeña hija.
Tanto la mamá como el papá de la pequeña Lua Guerra Vega compartieron fotos del momento en que la la bebita llegaba a este mundo. Además, fotos del nuevo amor de Selena Gómez.
Se dice que Luis Miguel muy pronto regresará a los escenarios, y al parecer, Paulina Rubio se separó de Gerardo Bazúa, esto y más en las curiosidades de Hoy.
publicidad