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Basta de naturalismo

Basta de naturalismo

Las mujeres ya no predican el parto natural a toda costa, sino más bien aceptan la peridural, que es de una gran comodidad.

Asi como hoy en día hay mujeres que prefieren tener un parto por cesárea porque creen que es menos doloroso, en décadas pasadas se puso de moda el parto todo natural y muchas mujeres insistían en tener a sus bebés sin ningun tipo de medicación ni anestesia.

El enfoque en el parto natural predominaba en las décadas del 70 y 80. Durante esos años se creía que si la parturienta respiraba rítmicamente, con la ayuda de música suave y conocimiento sobre lo que estaba sucediendo, el dolor del parto se mitigaria y no necesitaría anestesia ni calmantes de ningún tipo.

Desde los años 1940 y hasta mitades de los 60, las mujeres usualmente estaban dormidas durante el parto. Cuando la mujer se despertaba ella tenía a un bebé, pero no recordaba nada del evento.

En la actualidad, el número de mujeres que está solicitando epidurales para los partos vaginales en los hospitales se ha triplicado en 15 años, esto de acuerdo un informe publicado en USA Today que realizaron investigadores de la Escuela de Medicina de la Universidad de Colorado (Estados Unidos), quienes rastrearon el uso de la anestesia en 750 hospitales de los Estados Unidos y encontraron que el número de epidurales utilizadas durante los partos se elevó de un 22 por ciento en 1981 a un 66 por ciento en 1997.

La Dra. Joy Hawkins, autora del estudio publicado, atribuye el incremento a diversos factores: Las técnicas epidurales han mejorado, existen más anestesiólogos disponibles en los hospitales y las mujeres están más informadas.

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Además, el 50 por ciento de las mujeres en el estudio optó por alguna forma narcótica de alivio al dolor, usualmente una medicación intravenosa como el Stadol o el Nubain, en lugar de -o en adición a- la epidural. Muchas mujeres comienzan con el narcótico para quitar el límite del dolor. Cuando esa medicacion no resulta suficiente, entonces solicitan la epidural.

La anestesia epidural es un anestésico regional que es inyectado dentro del espacio epidural que se encuentra debajo de la columna vertebral y que elimina las sensaciones de la cintura para abajo.

Estudios recientes han descartado las preocupaciones de que las epidurales aumentan la probabilidad de un parto con fórceps o de una operación cesárea, como se creía antes.

Pero también es cierto que las epidurales todavía conllevan algunos riesgos.

En cerca del 10 por ciento de los casos, la presión sanguínea de la mujer cae al aplicar la anestesia, algo que los médicos pueden controlar con gran facilidad, comentó Hawkins. Por otro lado, el uso de agujas más finas han reducido la incidencia de la jaqueca debilitante epidural a cerca de uno en 200 casos.

El hecho de que hoy en día son los expertos en anestesias los que dan la inyección, y no los obstetras, la hace más segura todavía.

En su estudio, Hawkins también señaló que en los últimos años hubo cada vez más anestesiólogos disponibles para colocar la anestesia, haciendo que las epidurales estuvieran también más disponibles. Por ejemplo, en 1981, el 26% de los obstetras colocaban la anestesia. Ya en el año 1997 ese fue un trabajo de los anestesiologos en su totalidad.

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En la actualidad, las epidurales no sólo pueden ser controladas de manera que una mujer puede pujar, sino que además pueden permitir que una mujer camine durante el trabajo de parto y hasta sienta las contracciones en el momento de pujar y dar a luz a su bebé.

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