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Antes de 2010, Serbia no había ganado nunca un sólo partido del grupo mundial y estuvo mucho tiempo en las divisiones inferiores.

La ascensión del tenis serbio

La ascensión del tenis serbio

Serbia logró la hazaña de ganar contra Francia (3-2) la Copa Davis de tenis por primera vez en su historia, algo que no había logrado la ex Yugoslavia, gracias a una nueva generación de jugadores liderados por el excepcional Novak Djokovic.

Antes de 2010, Serbia no había ganado nunca un sólo partido del grupo mu...
Antes de 2010, Serbia no había ganado nunca un sólo partido del grupo mundial y estuvo mucho tiempo en las divisiones inferiores.

Serbia logró la hazaña de ganar contra Francia (3-2) la Copa Davis de tenis por primera vez en su historia, algo que no había logrado la ex Yugoslavia, gracias a una nueva generación de jugadores liderados por el excepcional Novak Djokovic.

Esta victoria, que muchos preveían, es el resultado de una ascensión fulgurante del tenis país en apenas una década.

Antes de 2010, Serbia no había ganado nunca un sólo partido del grupo mundial y estuvo mucho tiempo en las divisiones inferiores, jugando con dos espectadores contra Túnez, como recordó Janko Tipsarevic este fin de semana, que también se acordó de la derrota contra Luxemburgo en 2002.

"Ahora estamos en el otro lado. Y ahora tenemos un equipo en lo más alto que puede rivalizar con Francia y sus nueve victorias", dijo Djokovic.

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Pero el triunfo no fue fácil y los jugadores del seleccionador Bogdan Obradovic tuvieron de nuevo en la final, como ya pasó en las 'semis', que remontar un marcador adverso.

Por ello la 'ensaladera' conseguida este domingo fue todavía más celebrada por el público y los jugadores, que se raparon el pelo como habían prometido.

Los serbios fueron eliminando en la Copa Davis de 2010 a Estados Unidos, Croacia, República Checa y Francia.

"Es enorme, enorme", murmuraba Djokovic, que respondió a las expectativas del público al ganar los dos partidos individuales y guiando a su equipo hacia la victoria.

"Todo empezó en 2007, cuando jugamos contra Australia en la repesca para entrar en el grupo mundial", recuerda el número 3 del ránking ATP, que ya logró que la principal plaza de Belgrado se llenara de fans tras su victoria en el Abierto de Australia de 2008.

"Fue ya en el Belgrado Arena y aunque en esa época el tenis ganaba en popularidad, no sabíamos lo que nos esperaba", añade Djokovic.

Aquel partido contra Australia fue el inicio del sueño. Los serbios lograron su quinto triunfo en cinco eliminatorias en el Belgrado Arena, lleno a rebosar de un público entusiasta.

Serbia ha contado en esta final con un grupo de jugadores de alto nivel: Janko Tipsarevic (26 años, 49ª mundial), Viktor Troicki (24 años, 30º mundial), además de Djokovic, de 23 años, encuadrados por el veterano Nenad Zimonjic, de 34.

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"Nos conocemos desde hace mucho tiempo y somos amigos dentro y fuera de la cancha. Compartimos muchas cosas, nos comprendemos y nos apoyamos mutuamente. Es lo que nos da nuestra fuerza", dice Djokovic, que fue campeón del mundo juvenil con Troicki en 2004.

Esta generación excepcional también lo es en el tenis femenino, con figuras como Jelena Jankovic o Ana Ivanovic, y ha permitido mejorar la imagen de un país marcado por las guerras de los años 1990.

"Novak, Viktor, Janko, Nenad, Jelena y Ana hicieron mucho más por el país que cualquier político", dice Nebojsa Viskovic, especialista del tenis serbio.

El camino no fue fácil y algunas de las estrellas de hoy empezaron entrenando en piscinas sin agua o haciendo largos viajes desde Belgrado hacia Budapest para tomar un avión.

Todos se formaron para estar en la élite mundial con muy pocos medios y una federación sin recursos. Pero hoy quieren cambiar las cosas, para asegurar el relevo de las próximas generaciones.

"Cada vez hay más niños que juegan al tenis en la calle, muchos más que hace cinco años. Es muy positivo que nuestro país vuelva a vibrar con el tenis", asegura Djokovic.

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