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Danny Woodhead y el establo de Chargers han sido clave para el ajustado plan de juego de Mike McCoy (AP-NFL).

Compromiso de los Chargers con el juego terrestre, la clave una vez más

Compromiso de los Chargers con el juego terrestre, la clave una vez más

Los Chargers se metieron ya a los Playoffs Divisionales y un papel clave lo ha jugado su apego al juego terrestre.

Danny Woodhead y el establo de Chargers han sido clave para el ajustado...
Danny Woodhead y el establo de Chargers han sido clave para el ajustado plan de juego de Mike McCoy (AP-NFL).

Las organizaciones flexibles que tienen la capacidad de adaptarse en la recta final suelen ser los equipos que tienen éxitos inesperados en enero. Este año, esos han sido los San Diego Chargers.

La victoria en la Ronda de Comodines 27 a 10 sobre los Cincinnati Bengals fue una copia al carbón de la idea que ayudó a los Chargers a hilar cuatro triunfos consecutivos para cerrar la temporada regular.

Luego de correr con la bola en 27 ocasiones por partido en sus primeros 12 partidos, San Diego ha promediado 39 acarreos desde entonces. El equipo mantuvo el paso con 40 acarreos para 196 yardas y dos anotaciones por tierra. No es una estrategia que los Chargers abandonarían la próxima semana en Denver.

La ofensiva de San Diego se estableció temprano controlando a los Bengals en la línea de golpeo acarreando el balón 20 veces contra una defensiva de Cincinnati que constantemente enviaba a seis o siete jugadores a cobertura. En los primeros dos cuartos, el quarterback Philip Rivers intentó solo seis envíos para terminar con 12 de 16 por pase en el día con tan solo 128 yardas.

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Nadie está intentando quitar el balón de las manos de Rivers, pero sus 25.2 intentos en los últimos cinco partidos son una reducción de los 37 por partido que promedió en sus primeros 12 partidos como titular. El cambio de plan habla más de un ajuste de estrategia de Mike McCoy, que ha utilizado a su establo de quarterbacks, liderados por Ryan Mathews y Danny Woodhead, para controlar el reloj y favorecer las fortalezas del roster.

San Diego se ha especializado en lastimar a los rivales con series que consumen reloj a lo largo de la temporada. Los Chargers se comieron la mitad del primer cuarto contra “Cincy” con una serie de 12 jugadas y 86 yardas consiguiendo 40 series de 10 jugadas o más en el año. 17 de esas resultaron en touchdowns, empatados con Denver.

Hablando de los Broncos, no esperen que San Diego cambie de idea en los Playoffs Divisionales. Los Chargers consiguieron una de las sorpresas más grandes de la temporada en la semana 15 al correr el balón 44 veces para 177 yardas contra la defensiva de Denver, controlando el reloj por la increíble cantidad de 38 minutos.

Si esperan derrotar a los Broncos, mantener a Peyton Manning fuera del campo es la mejor apuesta. Es casi como si San Diego hubiera usado los últimos cinco partidos como un laboratorio para lo que sigue.

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