publicidad
Michael Vick ve en Andy Reid una figura paterna (AP-NFL).

Michael Vick: Andy Reid es como un padre para mí

Michael Vick: Andy Reid es como un padre para mí

El mariscal de Eagles Michael Vick ve en Andy Reid una figura paterna que le ha ayudado en su camino de regreso.

Michael Vick ve en Andy Reid una figura paterna (AP-NFL).
Michael Vick ve en Andy Reid una figura paterna (AP-NFL).

BETHLEHEM, Pennsylvania " Recientemente Michael Vick celebró su tercer aniversario como miembro de los Philadelphia Eagles, en lo que entonces parecía una parada de camino al lugar en el que recibiría otra oportunidad en la NFL. La idea era que el entrenador Andy Reid lo tomara como proyecto y eventualmente recibiera una o dos selecciones en el Draft. A cambio Vick recibiría un lugar donde reconstruir su cuerpo, mente y reputación.

¿Crees que los Eagles irán a playoffs? Opina en los foros de la NFL.

Es increíble cuando ha crecido esa relación.

“Puede decir que, mientras el coach ha estado en mi presencia, mientras yo he estado aquí, él ha sido como una figura paterna”, dijo Vick a NFL.com, durante el último día de los Eagles en Lehigh. “Como figura paterna, estás mencionando a alguien, quien sea, que te importa, que te dice lo correcto que hay que hacer, la manera correcta de hacer las cosas en el momento correcto, y darles los consejos cuando los necesitan. Esa persona necesita ser abierta y debe ser fácil hablar con ella. Esa es una figura paterna”.

publicidad

“Honestamente puede decir que ha sido el sustituto del hombre en mi vida que no tenía justo ahora. Es genial porque en realidad no tengo mucha gente en la que pueda apoyarme”.

Vick y Reid están de vuelta en Philadelphia, ambos con mucho en juego en 2012. Luego de la pesadilla del “Dream Team” de 2011, las expectativas y la presión son una vez más astronómicas.

Pero el entrenador y el quarterback están unidos en esto. Su relación ha evolucionado a lo largo de los últimos tres años, que es la razón por la que Vick está cómodo diciendo lo que dijo y Reid está cómodo aceptando ese papel.

“Digo, soy cercano a él. Lo entiendo. Es algo que te hace sentir humilde porque él es un buen muchacho”, dijo Reid. “Cuando pasas ciertas cosas con ciertas personas en su vida, te acercas mucho a ellos. Él sabe que siempre estaré ahí para él, para ayudarlo. Eso no significa que no voy a entrenarlo duro, o hacer esas cosas, pero siempre estaré ahí para él”.

El tiempo de Vick entre Atlanta y Philadelphia, que pasó mayormente en prisión, está bien documentado. Pero se necesita investigar para averiguar dónde surgió el lazo entre Reid y Vick, cuando el entrenador le ofrecía al mariscal lo que parecía una oportunidad bastante mediocre; un lugar en el equipo junto al titular por un década (Donovan McNabb) y a una alta elección en el Draft (Kevin Kolb) que el equipo había desarrollado por tres temporadas.

publicidad

Reid dijo a Vick, habiendo visto a sus hijos pasar por prisión, que volver a la normalidad sería un proceso. El entrenador dijo que el mariscal estaría en Philadelphia estrictamente para volver a estar en forma. Eso era todo. Sorprendentemente Vick estuvo de acuerdo con eso. Era honesto.

“Lo único que me dijo el entrenador fue que necesitaba tiempo”, dijo Vick. “Él más que nadie me convenció de que necesitaba tiempo para recuperar mis piernas, y la razón por la que le creí… no sé. Yo en verdad creía que podía regresar y jugar. Pero sabía qué tipo de números tenía Donovan. Sabía que cada vez que un mariscal que no fuera Donovan entraba, tenía éxito. Así que me decía a mí mismo, ‘qué mejor lugar que uno con un entrenador al que admiraba mucho a distancia cuando no sabía nada de él’”.

Ahí reside la base de la relación entre Vick y Reid: la honestidad. Reid no engañó a Vick y eso se extendió del campo al vestidor y a sus vidas personales. Vick recuerda la ocasión, hace tres meses en la que estaba pasando una situación familiar difícil. “Reid me llamó de casualidad y cuando contesté estaba llorando. Al final de la conversación me tenía muerto de risa”.

Vick se acercó a la familia de Reid también. El mariscal dijo que el hijo de Reid, Garrett, estaba con él y el preparador físico Barry Rubin entrenando en febrero cuando la mayor parte de los jugadores están pasando tiempo solos. Esa es una de las razones por las que Vick se dijo “destrozado” por el fallecimiento de Garrett a principios de agosto.

publicidad

La otra parte es lo que Vick siente por el padre de Garrett.

“Él me ha ayudado a desarrollarme tremendamente como hombre”, dijo Vick. “He crecido mucho como persona, solo de hablar con el coach y aprender sus maneras y cómo hace las cosas. A veces cuando la vida es complicada, solo sentarse y hablar con él puede hacer que todo sea fácil de solucionar. Eso es porque es inteligente, atento y le importa. Y en verdad lo aprecio. El entrenador ha hecho cosas increíbles por mí”.

Eso también es cierto del lado deportivo. Vick dice que dado que el coach le exige mucho, él se exige mucho a sí mismo. Hay momentos, como lo describe Vick, en los que Reid está del otro lado del campo, nota un pequeño error, y correr para corregirlo. Como resultado, la idea de que esos ojos siempre están observando trae un aumento en la atención al detalle.

Eso te hace un mejor mariscal.

“Lo es, solo porque lo quiere ser”, dijo Reid. “Él ha tenido grandes entrenadores antes. Él vino aquí y nos importaba mucho, pero creo que él pasa más tiempo en esto ahora. Es él. Digo, se merece el crédito por eso. pEl se colocó en la mentalidad de que se iba a ocupar de los pendientes, y eso es lo que ha hecho”.

Pero hablando con Reid, es fácil ver que las razones por las que Vick se siente tan cercano a su entrenador no son deportivas.

“Lo aprecio mucho. Confío en él”, dijo Reid. “Siempre seré honesto con él. Si no me gusta lo que veo, se lo haré saber. Si me gusta lo que veo, se lo haré saber también. Probablemente similar a lo que hago con mis hijos”.

publicidad

Y eso nos trae de vuelta a esta temporada, con Reid intentando volver a ganar un juego de playoffs por primera vez en cuatro años, y Vick haciendo su mejor esfuerzo por unir un equipo que pareció juntado frágilmente en momentos de la temporada pasada.

Vick, que ahora tiene 32 años, siempre ha sentido que le debe algo a Reid por traerlo de vuelta de su sórdido pasado. Y con todo lo que Reid ha pasado recientemente, Vick está convencido de que un Trofeo Lombardi sería una gran manera de decir gracias.

“Amigo, pienso en ello porque en ocasiones puedes tener alegría en tus pensamientos y en lo que significaría para ti”, dijo Vick. “Si algún día se hace realidad, no podría explicar cómo se sentiría ese momento. Pero sé que es algo que quiero. Sé que es algo que queremos. Sé que es algo que él quiere y merece. Creo que la satisfacción que vendría de eso es que lo lograríamos todos juntos”.

“Después de todo lo que hemos pasado, los retrocesos, si logramos eso sería muy gratificante”.

publicidad
Contenido Patrocinado
En alianza con:
publicidad
publicidad