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Peyton Manning no pudo conseguir su segundo anillo en un juego que lo hubieran enviado a la cima de los mejores mariscales de todos los tiempos (AP-NFL).

Peyton Manning se quedó a la orilla en el Super Bowl XLVIII

Peyton Manning se quedó a la orilla en el Super Bowl XLVIII

El legendario Peyton Manning se quedó a la orilla de la máxima grandeza tras caer en el Super Bowl XLVIII con sus Broncos.

Peyton Manning no pudo conseguir su segundo anillo en un juego que lo hu...
Peyton Manning no pudo conseguir su segundo anillo en un juego que lo hubieran enviado a la cima de los mejores mariscales de todos los tiempos (AP-NFL).

La ofensiva más prolífica de la historia de la NFL fue humillada por la defensiva menos permisiva contra el pase de la última década en el Super Bowl XLVIII.

La línea ofensiva de los Denver Broncos se vio abrumada; el juego terrestre fue detenido y los receptores no consiguieron separarse y hacer jugadas tras la recepción en la derrota 43 a 8 a manos de los Seattle Seahawks. El JMV de la temporada regular Peyton Manning recibió poca ayuda del talento que lo acompaña, pero no se puede escapar de una verdad dolorosa; el mariscal jugó uno de los peores juegos de su carrera en el escenario más grande del futbol americano profesional.

El coach de los Seahawks Pete Carroll denotó astutamente que la clave para detener a Manning era “moverlo” para sacarlo del bolsillo con una presión al mariscal consistente.

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Como la mayoría de los quarterbacks, Manning es menos eficiente cuando no puede plantar los pies. Como dijo el tackle defensivo de los Seahawks Tony McDaniel en la semana, Manning tiene una tendencia de tener “pies nerviosos” cuando le quitan su primera, segunda y tercera lectura.

Fue exactamente así como el histórico ataque aéreo fue detenido por casi tres cuartos completos el domingo.

Hay que dar crédito a la velocidad y fisicalidad de una defensiva de Seattle que hizo lo que quiso con los receptores de Denver en la línea de scrimmage, los hizo pagar por cruzar por el medio y atacó a Manning temprano y seguido.

Esa presión consistente llevó a que Manning forzara un pase que no estaba ahí en su primera intercepción. El veterano fue golpeado cuando lanzaba en su subsecuente intercepción devuelta para touchdown, una jugada que puso a su equipo en desventaja de 22 a 0 de cara al medio tiempo.

Manning ahora ha lanzado las dos intercepciones más largas que fueron devueltas para touchdowns en la historia del Super Bowl, sellando su destino en 2010 y en 2014.

No hubo manera de escapar de las incesantes preguntas sobre el legado de Manning en la semana de cara al Super Bowl XLVIII. El mejor quarterback de temporada regular en la historia de la NFL recibió la oportunidad de fortalecer su candidatura para tener más protagonismo en el panteón del futbol americano.

En lugar de erigirse con el anillo se quedó a la orilla una vez más, disminuyendo su marca de postemporada a 12 y 13 con más derrotas que triunfos en juegos por el título de la NFL.

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A pesar de haber ganado un quinto JMV, cantidad sin precedente, y los innumerables records estadísticos que tendrá cuando todo termine, los fracasos de Manning en la postemporada lo dejan una línea debajo de la gloria final.

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