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Al Davis hizo de su filosofía y de su personalidad, valuartes en la historia de la NFL como pocos (AP-NFL).

Manuel Aguilar Caloca: 4 de julio, fecha para conmemorar al inmortal Al Davis

Manuel Aguilar Caloca: 4 de julio, fecha para conmemorar al inmortal Al Davis

A 83 años de su nacimiento, el gran patriarca de los Oakland Raiders sigue siendo una fuerza y una influencia inagotable en la NFL.

Al Davis hizo de su filosofía y de su personalidad, valuartes en la hist...
Al Davis hizo de su filosofía y de su personalidad, valuartes en la historia de la NFL como pocos (AP-NFL).

Una conmemoración que es opacada por el festejo de la Independencia de Estados Unidos en este 4 de julio es la del nacimiento de un personaje indispensable en la historia de la NFL: Al Davis.

¿Crees que los Raiders alguna vez recuperen la grandeza que Al Davis les dio? " Opina en los foros de la NFL.

El inolvidable patriarca de los Oakland Raiders, Allen “Al” Davis habría cumplido 83 años de edad; nació el 4 de julio de 1929, en el seno de una familia judía, en Brockton, Massachusetts, por cierto, ciudad natal de dos grandes boxeadores en la historia Rocky Marciano y Marvin Hagler.

De seguir entre nosotros, seguiría siendo la voz de mando, la mano ejecutora de acciones, el hombre de las decisiones buenas, malas, brillantes y disparatadas de la franquicia de negro y plata, pero, sobre todo, una fuerza desafiante en una liga a la que hizo crecer y a la que también confrontó como pocos quisieron y pudieron.

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Davis conoció todos los aspectos del fútbol americano profesional desde el punto de vista directivo como reclutador, coach asistente, entrenador en jefe, gerente general y propietario. Hizo de sus Raiders el reflejo de su personalidad como pocos personajes en la historia de los deportes profesionales han podido.

Llegó a los Raiders en 1963, luego de su estancia de tres campañas en los Los Angeles/San Diego Chargers. Y terminó convirtiéndose en el “mandamás” a base de tenacidad, audacia en las decisiones deportivas, gerenciales y hasta corporativas. Por supuesto, de competidor en la Liga Americana (AFL, por sus siglas en inglés) fue parte de la fusión en la NFL e inyectó a la añeja liga un dinamismo que ya jamás se detuvo.

Como discípulo de Sid Gillman, uno de los máximos estrategas en la historia de la liga, Davis introdujo una filosofía de ofensiva totalmente vertical, basada en pases “bomba”. Además, fue un auténtico promotor de la mercadotecnia al potenciar al máximo la producción y venta de toda clase de artículos y ropa con el logotipo y los colores negro y plata de los “malosos”.

Davis dio precisamente una personalidad “malosa”, ruda a los Raiders con una defensiva que siempre jugaba al límite del reglamento, con jugadores que eran desechados por otros equipos y a los que todavía lograba sacarles muy buenas temporadas.

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Ni qué decir de su “compromiso con la excelencia”, un lema que lo encumbró en sus mejores épocas y su inolvidable frase “Just win, baby!” (¡Sólo gana, nene!”) que conquistó corazones entre propios y extraños.

A la vez, Davis dio un giro en cuestiones directivas al otorgar oportunidades a miembros de las minorías en puestos ejecutivos y de entrenador en jefe, ya fueran personas de raza negra o mujeres en cargos que tradicionalmente eran acaparados por hombres. Al paso de los años, ello no parece extraordinario y es precisamente gracias a su atrevimiento por desafiar lo establecido, lo convencional.

No pueden dejarse de lado sus peleas con la mismísima NFL y el entonces comisionado Pete Rozelle, a quien hizo sentir su suerte, con sus demandas por la negativa de la liga tras su petición de llevarse la franquicia a Los Angeles. Finalmente, logró mudarse y terminaría regresando a Oakland. Y tanto Davis como Rozelle están en el Salón de la Fama.

Los Raiders ganaron tres Super Bowls entre 1976 y 1983, pero luego vinieron los tiempos difíciles, se agotaron sus fórmulas, su necedad en el reclutamiento de jugadores que no funcionarían "JaMarcus Russell, por supuesto, el más claro ejemplo-, pero todo ello no pudo opacar sus imperecederas aportaciones al deporte de las tackleadas.

Al Davis brilló e hizo historia como pocos. Hasta para despedirse lo hizo con un estilo y una sincronía impresionantes. Murió el 8 de octubre de 2011, que coincidió con el Yom Kippur, la fecha más sagrada del calendario judío y que convierte a quien llega a fallecer ese día en un Tzadik, es decir, un “hombre justo”, lo que asegura el cielo o la gloria eterna. Sin embargo, para la NFL, el gran jefe “maloso” Al Davis, la inmortalidad y la gloria ya las tenía aseguradas.

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