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Bo Jackson, quien fuera un fenómeno deportivo en los ochenta, vio un futuro brillante frustrado por una lesión de cadera (AP-NFL).

Jugadores de la NFL cuyas carreras fueron memorablemente truncadas

Jugadores de la NFL cuyas carreras fueron memorablemente truncadas

Chris Wesseling recordó a 10 jugadores cuyo increíble paso por la NFL se vio truncado por lesiones, dejándonos con la duda de qué pudo haber sido.

Bo Jackson, quien fuera un fenómeno deportivo en los ochenta, vio un fut...
Bo Jackson, quien fuera un fenómeno deportivo en los ochenta, vio un futuro brillante frustrado por una lesión de cadera (AP-NFL).

Por Chris Wesseling

¿Es mejor brillar intensamente y luego desaparecer como sugirió Neil Young y como sucedió a Kurt Cobain?

La esencia del rock ‘n’ roll abraza la filosofía de “vive rápido, muere joven y deja atrás un cadáver bien parecido”, que en ocasiones se atribuye a James Dean. La esencia del futbol americano valora necesariamente la supervivencia.

La angustia creativa, la ambivalencia aberrante, la ansiedad y la disminución en la pasión no tienen lugar en el emparrillado, un lugar que alguna vez se describiera como “una isla en la que se es directo en un mundo de circunspección”.

Las leyendas del rock pueden darse el lujo de desaparecer por su propia elección. Una leyenda del futbol americano simplemente pide la oportunidad de irse de manera digna en lugar de que su carrera sea truncada por fuerzas más allá de su control

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Cuando los Detroit Lions anunciaron que cortaron a Jahvid Best, un jugador plagado de conmociones, mis pensamientos de inmediato se dirigieron a las estrellas fugaces de la NFL. ¿Qué jugadores fueron los más importantes antes de que las lesiones los trajeran de vuelta al suelo? ¿Qué talentos trascendentes serán recordados por siempre por lo que pudieron haber sido?

1. Gayle Sayers, Chicago Bears, corredor

Ningún corredor tomó a la NFL con la fuerza con la que lo hizo “El cometa de Kansas”, que aún posee el record para novatos con 22 touchdowns en 1965. Los movimientos eléctricos de Sayers llevaron a los cronistas a describirlo como “un festín movible”. El comediante Bill Cosby describió alguna vez a Sayers como “el hombre que se parte a la mitad y deja la mitad que no tiene el balón con el tackleador”.

Sayers fue el mejor corredor, el tailback más eficiente para recibir y el especialista en devolución de patadas por excelencia por cinco temporadas antes de que las lesiones de rodilla terminaran con su carrera en 1970. Su estrellato de un quinquenio fue suficientemente memorable para hacer de él el jugador más joven en ser introducido al Salón de la Fama.

2. Greg Cook, Cincinnati Bengals, quarterback

Cook, el Novato del Año en la AFL en 1969, promedió el increíble total de 18 yardas por pase completo y 9.41 yardas por intento mientras jugaba con una lesión de hombro que lo limitó a un solo partido más en el resto de su carrera. “Greg era el jugador más talentoso que hemos tenido en todos los tiempos en los Bengals”, dijo el presidente del club Mike Brown el año pasado.

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El legendario escritor de Sports Illustrated Dr. Z llamó a Cook, “un dios rubio de 1.93m y 100 kg que reescribirá todos los libros de récords”. El miembro del Salón de la Fama Bill Walsh, quien consideraba que la ex estrella de Bengals tenía una combinación de la corpulencia y fuerza de Terry Bradshaw y los instintos de Joe Montana, dijo una vez que Cook hubiera sido recordado como el mejor quarterback de todos los tiempos de no haber sido por la lesión de hombro.

3. Bo Jackson, Oakland Raiders, corredor

Un reporte de visoreo de baseball de 1985 describió a Jackson como “el mejor atleta puro de América” que parece casi haberlo subvaluado. Un fenómeno de la naturaleza, Jackson tenía velocidad y poder como ningún otro jugador que haya pasado por la NFL o MLB. Él combinaba la violencia dinámica de Adrian Peterson y la excepcional habilidad atlética de Jim Brown, enviando al miembro del Salón de la Fama Marcus Allen a la banca. Una rara pero devastadora lesión de cadera terminó con la carrera de Jackson tras cuatro maravillosas temporadas.

4. Sterling Sharpe, Green Bay Packers, receptor

Sharpe se convirtió en solo el sexto jugador en ganar la triple corona, llevándose 108 recepciones en 1992, un record en el momento, para acompañar sus 1,461 yardas y 13 touchdowns. Al año siguiente rompió su propio record antes de llevarse el tercer mejor total de touchdowns por recepción en una sola temporada en la historia en 1994. Ese lapso de tres años con Brett Favre es uno de los más impresionantes en cuanto a estadísticas de la NFL. Una lesión de cuello evitó que Sharpe rivalizara con Jerry Rices como uno de los mejores receptores de la NFL en el resto de la década.

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5. Kenny Easley, Seattle Seahawks, profundo

En muy pocas ocasiones se ha visto a un profundo tener tanto dominio en un periodo tan corto de tiempo. Easley, la primera superestrella defensiva de los Seahawks, fue el Novato Defensivo de la AFC en 1981, el Jugador Defensivo del Año en la AFC en 1983 y el Jugador Defensivo del Año de la NFL en 1984. Él era uno de esos raros jugadores de perímetro que combinan intimidación, tackleos certeros y habilidades para seguir el balón de élite. Su carrera terminó en un feo divorcio con los Seahawks luego de que un examen físico revelara daño en los riñones, que Easley atribuyó a las altos dosis de analgésicos.

6. Dwight Stephenson, Miami Dolphins, centro

El Gale Sayers de los linieros ofensivos, Stephenson ingresó al Salón de la Fama a pesar de haber jugado en solo 87 partidos en su carrera. Stephenson, posiblemente el mejor centro en la historia de la NFL, ancló a la línea ofensiva de los Dolphins que permitió la menos cantidad de capturas en la liga por seis temporadas consecutivas, un record. Nada menos que el legendario entrenador de Alabama Bear Bryant consideró a Stephenson el mejor jugador al que entrenó en toda su carrera. Como fue el caso con Sayers, una lesión de rodilla terminó prematuramente con la carrera de Stephenson.

7. Jerome Brown, Philadelphia Eagles, tackle defensivo

Brown fue la piedra angular de la línea defensiva de la inmortal “Gang Green” de Buddy Ryan que aterrorizó a las ofensivas de la NFL a finales de los ochenta y principios de los 90. Luego de ser seleccionado al equipo All Pro en temporadas consecutivas, Brown parecía destinado a llevar a los Eagles a un campeonato cuando un accidente automovilístico en el receso de temporada terminó con su vida en 1992.

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8. Terrell Davis, Denver Broncos, corredor

De haber llegado a la liga una década más tarde, Davis sería considerado uno de los mejores corredores de la historia. Los Broncos ganaron Super Bowls consecutivos con una impresionante marca de 33-6 detrás de un Davis que corrió para 3,758 yardas y 36 touchdowns en 1997 y 1998, Justo después de llevarse el premio al Jugador Más Valioso tanto de la temporada regular como del Super Bowl en la segunda de esas temporadas, Davis sufrió un desgarre de ligamento anterior cruzado, ligamento medial colateral y daño de cartílago en 1999. Con la ayuda de la tecnología médica, Adrian Peterson regresó de una lesión similar para amenazar el record de más yardas terrestres en una sola temporada de Eric Dickerson. Davis no fue tan afortunado.

9. Tony Boselli, Jacksonville Jaguars, tackle ofensivo

Boselli, el prototipo de un corpulento y atlético tackle izquierdo, fue designado Liniero del Año en la NFL en siete temporadas. Se le mencionaba a la altura de los miembros del Salón de la Fama Anthony Muñoz y Bruce Matthews antes de que una lesión de hombro terminara con su carrera con solo 90 partidos como titular. Boselli fue tan dominante durante sus primeras seis temporadas que fue nombrado al Equipo de la Década de los noventa a pesar de no haber llegado a la liga sino hasta 1995.

10. William Andrews, Atlanta Falcons, corredor/Billy Sims, Detroit Lions, corredor

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No pude elegir entre estos dos versátiles corredores que dominaron las estadísticas en los años ochenta. Es poco común un corredor golpeador y potente con la versatilidad de ser también uno de los mejores corredores para recibir pases como lo fue Andrews con los Falcons. El miembro del Salón de la Fama Ronnie Lott una vez habló de una colisión frontal con Andrews como el golpe más fuerte que sufrió en los emparrillados. Luego de ganar el Trofeo Heisman en 1978 y el Novato del Año en 1980, Sims corrió para 4,419 yardas y 37 touchdowns en solo cuatro temporadas con los Lions. Ambos jugadores cayeron con lesiones de rodilla con un año de diferencia, con lo que terminaron sus carreras.

Más estrellas fugaces: Ernie Davis, Sean Taylor, Ricky Bell, Eric Turner, Bob Sanders, Al Toone, Priest Holmes, Daunte Culpepper, Dan Morgan, Nick Collins, Ickey Woods, Robert Edwards, Javon Walker, Steve Emtman, Korey Stringer, Ki-Jana Carter, Andy Katzenmoyer.

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