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Los Seahawks derrotaron a los Saints en Seattle (AP-NFL).

Enrique Burak: Los pasadores de la fase divisional

Enrique Burak: Los pasadores de la fase divisional

La posición mejor pagada en la NFL es la de quarterback. Es la más importante de un equipo, y la que cuenta con más reflectores.

Los Seahawks derrotaron a los Saints en Seattle (AP-NFL).
Los Seahawks derrotaron a los Saints en Seattle (AP-NFL).

La posición mejor pagada en la NFL es la de quarterback. Es la más importante de un equipo, y la que cuenta con más reflectores. En la fase divisional de los playoffs, la sangre joven de pasadores de la liga buscó consolidarse, al tiempo que los ya encumbrados esperaban reafirmar su posición.

En el Seattle contra New Orleans, Russell Wilson, en su segundo año, y segunda visita a la post-temporada, enfrentó a su ídolo Drew Brees, con quien en el Pro Bowl del año anterior intercambió impresiones sobre la manera de destacar en la NFL siendo un pasador corto de estatura. Wilson mide 1.80 metros, por 1.83 de Brees. El triunfo fue para los Seahawks, en gran medida por el ataque terrestre encabezado por Marshawn Lynch y sus 140 yardas además de un par de anotaciones. Wilson dio un paso hacia adelante luego de caer en la campaña pasada en esta fase frente a Atlanta, al tiempo que Brees, que la semana anterior logró el primer triunfo en la historia de la franquicia de en los playoffs en gira, sufrió notablemente con las condiciones climatológicas de Seattle.

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Mientras tanto Tom Brady y los Patriots le ganaban la partida a Andrew Luck y los Colts, que no pudieron protagonizar un nuevo regreso titánico. Luck fue víctima de sus errores al inicio del compromiso, sus 4 intercepciones fueron demasiadas, y aunque Brady no envió un pase a las diagonales, tampoco regaló balones. Y así como sucedió con Wilson, Brady contó con apoyo terrestre, por conducto de LeGarrette Blount, 166 yardas, 7 en promedio por acarreo y 4 touchdowns. Brady va a su tercer juego de campeonato de conferencia consecutivo, y Luck, aunque se va a casa, dio un paso hacia adelante, dado que en el 2012 Indianapolis se quedó en la ronda de comodines.

El domingo al mediodía chocaron dos de los pasadores más atléticos de la actualidad, y una pesadilla para las defensivas rivales. Colin Kaepernick de San Francisco, en su segundo año como titular, bajo un enorme escrutinio, dado que el inicio de la temporada fue sumamente pobre, y se llegó a mencionar que quizás sería flor de un día. Pero la realidad es que no contaba con todo su personal sano, principalmente su receptor Michael Crabtree, quien volvió, tras una lesión, hasta la parte final del calendario. Del otro lado, con los Panthers, Cam Newton, que ha dejado de ser el quarterback correlón, que envía pases a lo loco, mucho más cerebral, que condujo a los Panthers a 12 victorias.

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Luego de un duelo de defensivas, de una primera mitad de pocos puntos, los 49ers fueron doblando poco a poco a sus rivales simplemente porque Kaepernick cuenta con muchas armas, y sabe explotarlas, Gore, Davis, Crabtree y Boldin. Una clave más fue que a Carolina lo detuvieron dos veces en cuarta y gol.

Por último, Peyton Manning, tras una temporada llena de marcas, en yardas por aire y en touchdowns, además de llevar a los Broncos al primer lugar de la Conferencia con una ofensiva que generó 606 puntos, otro récord, pero con la presión de dar un paso al frente luego que en el 2012 Denver, también sembrado número uno, fuera eliminado en esta instancia por Baltimore. Sin tener un partido espectacular, 230 yardas, 2 pases de anotación y uno interceptado, pero obteniendo la victoria, Manning ganó un juego importante, mucho más que alguna de las tantas marcas que ha establecido. Ahora se verá las caras en un duelo ya clásico ante Brady por el pase al Super Bowl. En cuanto a Philip Rivers, es un hecho que mejoró notablemente en el último tercio de la temporada, y que gracias a él en un alto porcentaje los Chargers se metieron a playoffs. Pero también es una realidad que una vez más se quedó corto, y todo hace suponer, que a sus 32 años, el tiempo para colocarse entre los grandes se le está acabando.

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