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Jim Kelly lanzó un último pase a Andre Reed en Canton, Ohio (AP-NFL).

Enrique Burak: Los momentos de Canton

Enrique Burak: Los momentos de Canton

Es indiscutible que la NFL es una liga proactiva, que se mantiene a tope por contar con los máximos estándares de calidad en todos los niveles.

Jim Kelly lanzó un último pase a Andre Reed en Canton, Ohio (AP-NFL).
Jim Kelly lanzó un último pase a Andre Reed en Canton, Ohio (AP-NFL).

Es indiscutible que la NFL es una liga proactiva, que se mantiene a tope por contar con los máximos estándares de calidad en todos los niveles, mismos que involucran los últimos avances en tecnología.

Sin embargo, son los jugadores y entrenadores, que con esfuerzo y dedicación a lo largo de décadas, quienes han forjado lo que hoy es la liga más exitosa del planeta.

Por ello me emociona cada vez que hay un ingreso de nuevos miembros al Salón de la Fama de Canton, porque no sólo es el anticipo de la pretemporada, con la que se rompen 6 largos meses de ayuno, sino que también, se reconoce con clase y categoría la trayectoria de quienes le han dado lustre a la NFL.

Y es invariable que siempre hay uno o dos momentos que atesorar, que se quedan en la memoria. En mi caso recuerdo un par de la ceremonia del sábado anterior.

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Primero, el ingreso lleno de emotividad de Andre Reed, que tuvo que esperar 9 largos años de elegibilidad para formar parte del recinto. Pero sobre todo, por la conexión, que tantas veces se hizo en el terreno de juego, 663 para ser exacto, de envíos transformados en recepciones de Jim Kelly para Reed, que esta vez fue de corazón.

Hace un año que Kelly libra una estoica batalla contra el cáncer, que se le anidó en el maxilar superior. Como resultado de los tratamientos ha perdido el cabello, cerca de 20 kilos, y se fatiga con facilidad. Pero el sábado acudió a Canton, y no sólo como anualmente lo hace la mayoría de los miembros del Salón de la Fama, sino también por su compañero. Mientras que en su discurso Reed recordaba la frase que los hizo famosos como pareja: “12 más 83 siempre equivale a 6”, Kelly la repetía desde su asiento. Más adelante se fundieron en un abrazo.

Hay dos maneras de recordar a la franquicia dominante de Buffalo de fines de los ochenta y principios de los noventa, como la aplanadora que conquistó 4 cetros consecutivos de la Conferencia Americana, y como la dinastía perdedora que cayó en igual número de Super Bowls en línea. Pero lo que no está a discusión es la hermandad y compañerismo, aún en nuestros días, de aquellos Bills.

El segundo momento fue protagonizado por Ray Guy, el primer pateador de despeje seleccionado en una primera ronda del Draft, y el primero en ingresar al Salón de la Fama. Ganador de 3 Trofeos Lombardi con los Raiders, hizo que cobrara sentido la estadística de cuánto tiempo estaba el balón en el aire. En su discurso Guy dijo que ahora sí, el recinto de los inmortales contaba con un equipo completo, lo que a mi entender, fue la línea de la noche.

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