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(AP-NFL).

Enrique Burak: Dinastías familiares en la NFL

Enrique Burak: Dinastías familiares en la NFL

Una de las cuestiones más complicadas para un deportista es ser hijo de una estrella. Las puertas se abren, pero las comparaciones son inevitables.

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Una de las cuestiones más complicadas para un deportista es ser hijo de una super estrella. Es un hecho que las puertas se abren de inicio, pero una vez dentro, las comparaciones son inevitables, y es necesario demostrar mucho más que cualquier hijo de vecino para lograr un puesto.

Hace un año, Nate Montana, hijo del legendario Joe, y también quarterback, participó en varias prácticas de los 49ers. Entrenó en el mini-campo para novatos y en el de jugadores profesionales, aunque sus cartas credenciales eran pocas: suplente en el Colegio de Pasadena, Notre Dame y la Universidad de Montana.

Era muy poco probable que se quedara en la escuadra de práctica, y qué decir de hacer el equipo.

Finalmente no pasó nada con él, pero por las conexiones de su padre tuvo una oportunidad.

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Montana tiene un hijo más, Nick, desde luego también pasador, que ha jugado en 3 universidades, más recientemente en Tulane, tiene 22 años, y su futuro es una incógnita.

En días pasados Jerry Rice Jr., hijo del que es considerado como el mejor receptor de todos los tiempos entrenó con Baltimore, buscando impresionar a los entrenadores para quedarse con el conjunto. Al igual que en el caso de Nate Montana, sus probabilidades eran sumamente bajas. Unos días antes del Draft había entrenado con San Francisco. Un poco más bajo que su padre, 1.80 metros contra 1.88, acumuló 9 recepciones para 69 yardas en 3 temporadas en UCLA, y en su última campaña colegial, en la Universidad de Nevada Las Vegas, atrapó 11 balones para 86 yardas y un touchdown.

Jim Harbaugh entrenador de los Cuervos destacó su competitividad, rapidez y seguridad de manos, pero no logró un sitio.

Este fin de semana lo volverá a intentar con los 49ers.

Pero así como los Montana y los Rice han tenido problemas para “perpetuar su especie” en la NFL, no nos debemos de olvidar de algunas de las “familias reales” de la liga. Al tope están los Manning, hijos de Archie, que no destacó en las filas profesionales pese a su gran talento por jugar en los eternos perdedores de entonces, Santos de Nueva Orleans, pero que han ganado 3 anillos de Super Bowl, 2 por conducto de Eli y uno más con Peyton, y los Long, encabezados por papá Howie, campeón con los Raiders, y sus hijos, Chris, ala defensiva, seleccionado por San Luis en la segunda ronda del Draft del 2008, y Kyle, tackle ofensivo, tomado en la primera ronda del año pasado por Chicago.

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