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Muchos han considerado que Jerry Jones hace más daño que cualquier otro factor a los Cowboys (AP-NFL).

Battista: Los Cowboys de Jerry Jones siguen estancados en la mediocridad

Battista: Los Cowboys de Jerry Jones siguen estancados en la mediocridad

Judy Battista echa un vistazo a por qué los Cowboys no han podido salir de la mediocridad que los ha marcado por más de una década.

Muchos han considerado que Jerry Jones hace más daño que cualquier otro...
Muchos han considerado que Jerry Jones hace más daño que cualquier otro factor a los Cowboys (AP-NFL).

Uno podría escribir la historia de la temporada de los Dallas Cowboys (o en realidad toda su historia reciente) solo de echar un breve vistazo a Tony Romo en la semana 10. Justo antes del medio tiempo contra los New Orleans Saints, cuando una avalancha de puntos ya había comenzado a abrumar a los Cowboys, cuando el apoyador Sean Lee ya había dejado el campo y el ala defensiva DeMarcus Ware estaba cojeando de nuevo, ahí estaba Romo.

Mientras observaba con la mirada vacía el suelo del Superdome, justo después de que los Cowboys cedieran otro touchdown, uno podía imaginarse al mariscal haciendo cálculos mentales para entender como un equipo con tantos defectos, inflado por las expectativas y una división cómicamente poco competitiva, podía mantenerse a la altura de uno de los mejores de la NFL. Y al igual con el cálculo, es difícil encontrar una respuesta.

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Con la eventual derrota 49 a 17 a manos de New Orleans, Dallas ha perdido contra los tres rivales que actualmente lideran sus divisiones, los Chiefs, los Lions y los Saints, así como ante los Broncos.

Romo, en ese estado de shock, muy posiblemente estaba pensando solo en términos de ese momento, así que tenía suficiente en sus manos. Pero los Cowboys exhiben los mismos problemas.

Año tras año, Dallas crea la ilusión de ser un contendiente solo para que su disfraz sea retirado para develar mediocridad. Este es un equipo que presume mucho talento costoso, pero ha mostrado ser simplemente incapaz, una y otra vez, de cumplir con ese potencial.

Los Cowboys tienen marca de 5-5 y están empatados con los Eagles en la cima de la NFC Este, si bien Dallas ya derrotó a Philadelphia una vez, Cuando la mayor parte de la nación se fijó por última vez, Romo estaba lanzando una intercepción en triple cobertura con dos minutos por jugar contra los Broncos. Fue criticado por muchos pero apoyado por algunos otros, incluyendo de manera significativa el dueño de los Cowboys Jerry Jones, que no solo llamó a la derrota 51 a 48 una victoria moral sino que también dio un espaldarazo al coordinador defensivo Monte Kiffin.

Ese partido al menos fue competitivo. Pero los Cowboys y Kiffin ya no tienen ese pretexto en esta ocasión. Luego de que los Saints consiguieron la increíble cantidad de 40 primeras oportunidades (en contraste Dallas solo tuvo 43 jugadas totales) y la defensiva de los Cowboys permitieron más de 600 yardas por segunda vez en tres semanas, Jones admitió que la decisión de despedir a Rob Ryan (cuya defensiva en Saints dejó a los Cowboys con solo 193 yardas, a pesar de que Dallas lanzó todo al campo en la segunda mitad) y reemplazar su esquema con la defensiva más simple de Kiffin no estaba resultando tan bien como él se lo había imaginado.

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“Pensábamos que era mejor que fuéramos en la dirección en la que fuimos y ahora no se ve muy bien”, dijo Jones. “Ojala podamos hacer que se vea bien, pero tengo la sensación que uno tiene cuando voltea a ver una decisión y me doy cuenta de que cuando algunas funcionan tienen que tener algunas cosas que las acompañan”.

Jones añadió que las lesiones dañaron a Ryan de la misma manera en la que estaban afectando a Kiffin, y esa parte parece un cierta. Tan pronto como Lee dejó el campo con una lesión del tendón de la corva, lesión que se espera margine al apoyador estrella por entre tres y cuatro semanas, Drew Brees comenzó a explotar el área entre las marcas. Y tenía mucho tiempo para hacerlo considerando que Ware parecía claramente afectado por su cuádriceps.

Pero la defensiva no se convirtió en la peor, tanto estadísticamente como a simple vista, en un solo partido y las lesiones no son una excusa para todos los problemas de los Cowboys considerando que todos los equipos lidian con lesiones en esta parte de la temporada. De hecho, esta unidad ha ido en picada desde el partido inaugural, cuando Dallas permitió 478 yardas a una ofensiva de los New York Giants que no se ha acercado ni a cien yardas de ese total.

La primera parte de la cita de Jones dice todo sobre los Cowboys. Tanto de lo que intentan hacer parece buena idea por un tiempo, como si por fin la estrella recuperara algo de chispa, solo para apagarse meses más tarde. Si bien no deberíamos de fingir que no había mucha gente pidiendo la cabeza de Ryan el año pasado, el desastre defensivo parece culpa de Jones. Él también le quitó la responsabilidad de elegir las jugadas al entrenador Jason Garrett y si bien eso, aparentemente, fue la decisión correcta, los Cowboys aún no han descifrado cómo hacerle llegar constantemente el ovoide a Dez Bryant, que fue buscado solo dos veces en ese partido, ni cómo darle a Romo un juego terrestre que lo apoye.

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Puede que los nombres cambien, que los esquemas se simplifiquen, que el personal entre y salga, pero los problemas se mantienen. Y la única constante, en la oficina del propietario, es la más grande de todas.

Esta no es una historia nueva, solo una particularmente frustrante. Los Cowboys están atorados en neutral y en ocasiones parecen avanzar solo para volver a retroceder sin haber conseguido progreso alguno. Jones, si bien es un excelente hombre de negocios, no ha descifrado cómo llevar a Dallas al siguiente nivel.

Los Cowboys han terminado dos temporadas consecutivas con marca de 8-8; esta temporada no hay garantías de que siquiera llegarán a eso. Dallas ganó el Super Bowl por última vez en la temporada de 1995 derrotando a los Pittsburgh Steelers en el Super Bowl XXX hace casi 20 años. Desde 1997, los Cowboys son la definición exacta de promedio: 133-133.

Era fácil burlarse del fallecido Al Davis por la mano de hierro que tenía sobre los Oakland Raiders, con sus atuendos blancos y sus peinados, pero Jones ha mostrado la misma incapacidad de ver al espejo y reconocer que se requiere de cambios.

Lo que hizo la derrota ante los Saints tan decepcionante es que llegó en un día en el que la jerarquía de la NFC se volteó de cabeza. Los Carolina Panthers están ascendiendo, los San Francisco 49ers cayendo, los Green Bay Packers se hunden, los Saints no están estables, los Eagles y Giants de alguna manera están ascendiendo. Los Cowboys, de haber sido menos frágiles, hubieran estado en la situación perfecta para tomar ventaja de una división débil y amarrar un buen lugar en los playoffs.

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Todos los equipos de la NFL sufren ocasionalmente una derrota incomprensible " podemos ver a los Indianapolis Colts de la semana 10 si no lo creen " pero la manera en la que los Cowboys cayeron ante los Saints es fácil de explicar, junto con las decisiones que han llevado a la increíble falta de profundidad y la carencia de creatividad entre los entrenadores. Jones, en su papel como gerente general, formó este roster, maneja su tope salarial, contrató a estos entrenadores. Él es encantador y merece crédito por admitir que podría haber cometido errores. Pero eso no quiere decir que pueda volver a hacerlo.

Así que tal vez Jones despida a Kiffin al final de la temporada o antes de eso y contrate a otro coordinador; tal vez el próximo Draft no tendrá tantas decepciones, Pero mientras los Cowboys salían de New Orleans, es posible que hayan escuchado la legendaria frase de Bill Parcells: “Uno es lo que su marca dice que es”.

La marca dice que los Cowboys no son nada especial. Y la marca de Jones, que brillara al principio con esos tres títulos del Super Bowl, ahora es como una estrella apagándose en alguna parte de la galaxia, menos brillante cada año.

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