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Dan Fridman: La agencia libre es muy diferente a jugar Madden

Dan Fridman: La agencia libre es muy diferente a jugar Madden

Análisis de las cosas que hacer o no hacer a la hora de contratar jugadores en la NFL.

Madden

Por: Dan Fridman Stalnicovitz.

Amigos de NFL.com/Español, para muchos de nosotros el videojuego Madden de la NFL ha sido parte integral de nuestro gusto por este deporte.

La mayoría gusta de jugar partidos, incluso en línea, mostrando sus habilidades, pero existimos otros, quizás no la mayoría, que nos encanta hacerle al Gerente General y en vez de jugar, ponerle el modo de franquicia y construir un equipo a nivel ejecutivo.

Más que escoger jugadas, esquivar rivales, mandar pases y anotar touchdowns, nos gusta elegir agentes libres, cambiar selecciones de Draft, cambiar entrenadores, manejar el tope salarial, reclutar talento nuevo y armar un roster para intentar ganar el Super Bowl en varias temporadas.

Muchos de nosotros hemos podido crear planteles estelares, rosters de ensueño, y es así como pensamos que seríamos extraordinarios directivos de un equipo de NFL y la verdad al igual que jugando videojuegos es solo una ilusión, una proyección muy alejada de la realidad.

La principal diferencia de lo que hacemos en este videojuego a la vida real es la simplificación a la hora de elegir talento, cuando lo hacemos, nosotros vemos una calificación global de un jugador determinado que va en una escala del 0 al 99 y es así como contratamos, con amplio margen de certidumbre, al tackle derecho con calificación de 96 que nos falta o al quarterback 99, o al receptor 95, etc…

Ahora que se acerca la agencia libre en la NFL esta lección, que parece muy simple, es parte de la razón por la que unas franquicias son mucho mejor administradas que otras y es la diferencia entre ganar el Super Bowl o tener la primera selección global en el Draft, en un mundo en donde los 32 equipos gastan en salarios prácticamente lo mismo.

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Hay talento evidente cada año para que los equipos refuercen sus filas, pero en muchas ocasiones, se cree que es tan fácil como tomar un jugador productivo en otro equipo, añadirlo al tuyo y esperar que genere de inmediato esa producción.

Existen ejemplos muy claros de este caso, quizás el más evidente del año pasado fue el del corredor DeMarco Murray, quien no fue renovado por los Dallas Cowboys tras ser el líder por tierra en la temporada 2014 en toda la NFL, con dinero para gastar, los Philadelphia Eagles del entonces head coach Chip Kelly lo tomaron esperando tener al mejor corredor de la liga ahora en sus filas.

Siendo Murray un corredor 99 en la escala Madden, los Eagles decidieron que LeSean McCoy, un corredor quizás 92 ó por ahí, sobraba en su plantilla y lo negociaron a los Buffalo Bills en vez del linebacker central Kiko Alonso, para fortalecer una posición de necesidad.

Quizás en esa posición, la administración de Kelly, haciéndole al GM de Madden vio que Alonso, que no había jugado en 2014 por lesión y que él conocía de su tiempo en la Universidad de Oregon, proyectaba ser un jugador con calificación de 90 y que ellos no tenían ni siquiera un jugador de 80 en ese lugar así que, a todas luces, cambiar a un corredor reserva como McCoy por un instantáneo titular como Alonso hacía sentido.

Pues resulta que toda esa reflexión sirve muy bien para el Madden, en donde, seguramente Philadelphia hubiera sido campeón del Super Bowl, sin embargo, en la realidad Murray acabó siendo un corredor mediocre con los Eagles, y no es porque no tenga un talento de 99, es porque lo tiene en un esquema de bloqueo de ataque directo al hueco como era en Dallas y no es una ofensiva de opción donde hay que tener más paciencia cuando se tiene el ovoide para esperar que se abra el espacio, cosa que DeMarco Murray nunca pudo hacer.

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¿Es DeMarco Murray ahora un mal jugador? ¿Kiko Alonso no sirve en la liga?

Claramente las respuestas a ambos cuestionamientos en no, sin embargo, antes de gastar dólares es jugadores estrellas hay que tener un plan para ellos, hay que conocerlos, sus virtudes y sus defectos y es entonces donde existen grandes contrataciones históricas en agencia libre como Reggie White a los Green Bay Packers o Drew Brees a los New Orleans Saints por citar dos ejemplos.

Es así como llegamos a la agencia libre para la temporada 2016 de la NFL con la misma moraleja que la historia siempre nos comparte, no solo hay que contratar buenos jugadores, hay que tener un plan para ellos y una estructura que los respalde, de lo contrario quien decida esas contrataciones muy pronto estará jugando Madden en su casa y no trabajando para un equipo real de la NFL.

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