publicidad
Las estadísticas quedan en un lugar superficial a la hora de medir la excelencia.

All-Star Game o las concepciones de genio en la modernidad basketbolera

All-Star Game o las concepciones de genio en la modernidad basketbolera

Sandra Ortega García explora el mundo del mejor baloncesto del planeta con motivo del Juego de las Estrellas que será el último para Kobe Bryant.

Las estadísticas quedan en un lugar superficial a la hora de medir la ex...
Las estadísticas quedan en un lugar superficial a la hora de medir la excelencia.

Por: Sandra Ortega García

La selección de los mejores jugadores de la liga para el All-Star Game podría suponerse como una selección objetiva. Y probablemente lo sea. Jugadores estrella que destacan en sus respectivos equipos haciendo las delicias de los aficionados: tiros que entran limpios desde más de un metro atrás de la linea de tres puntos del admirado Curry, el elegante, al más puro estilo Jordan, Kobe Bryant, para quien además será su último juego de las estrellas, o el por siempre King James. Todos ellos ya saben como funciona el amistoso, otro lo aprenderán, como Kawhi Leonard, quien ya podrá intuir de qué va el asunto dado que últimamente recibe todas las atenciones de un público que le agradece estar haciendo de los Spurs un equipo nuevo. Pero, ¿dónde quedan los demás?

publicidad

Mira las incidencias del partido de las Estrellas aquí

Las estadísticas profesionales quedan en un lugar superficial a la hora de medir la excelencia de los jugadores y se centran en puntos anotados, rebotes y asistencias como máximas que un jugador puede alcanzar durante un partido. Atrás quedan los minutos de permanencia en la cancha, las coberturas a compañeros o los gloriosos, y emocionantes, tapones. Sin lugar a duda estos factores también son de lo más importante al interno de un equipo, por eso llamado, equipo. Y no, no se consideran para el gran juego de las estrellas. Siempre quedan al final de las cuentas.

Queda claro que hay muchos jugadores espléndidos que no van a brillar al juego, o no iban a ir, como por ejemplo, el español Pau Gasol quien cumplió hace tan sólo dos meses los 1000 partidos jugados en la NBA. Después de estar en la incertidumbre de la lista de espera, parece que sí sustituirá al lesionado Jimmy Butler. Otro legendario, Tim Duncan, que quedó fuera, no asistirá ni de rebote. Es cierto que no hubiese podido, lleva un año cargado de lesiones, pero todo apunta y hace sospechar que este podría ser su último año y no poder acudir al juego de las estrellas, no sería el mejor final posible. Porque el All-Star no mira trayectorias, sino momentos y al final, el ser humano no es tan constante como esperamos ser. Ese es el caso de Love, Griffin, Nowitzki o un número considerable de jugadores destacados dentro de la liga y la consecuente historia de la NBA.

publicidad

Todo esto nos indica que estamos un año más ante “All-Star Game: los juegos del espectáculo”. Tanto en la NBA como en otras ligas, no tienen porqué ser técnicamente los mejores pero esperaremos con ansia que se produzcan en mayor medida, esas jugadas espectaculares que pueden, o no, ocurrir en partidos regulares de temporada. Esperaremos que se respondan esas dudas que surgen como… ¿qué pasaría si Curry y Durant se enfrentasen al gran LeBron con Wade reunidos de nuevo? No más preguntas. Siéntense. El espectáculo va a comenzar.

publicidad
Contenido Patrocinado
En alianza con:
publicidad
publicidad