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Andre Johnson se ha convencido de que es ahora o nunca para Texans (AP-NFL).

Andre Johnson y Matt Schaub saben que Texans debe de ganar ahora

Andre Johnson y Matt Schaub saben que Texans debe de ganar ahora

Andre Johnson y Matt Schaub creen que es ahora o nunca para que los Houston Texans ganen un Super Bowl.

Andre Johnson se ha convencido de que es ahora o nunca para Texans (AP-N...
Andre Johnson se ha convencido de que es ahora o nunca para Texans (AP-NFL).

HOUSTON " Los Houston Texans venían de una temporada de marca de 6-10 hace un año con un entrenador al borde del despido y un grupo de jugadores famoso por no cumplir con su potencial.

¿Crees que Texans podría ir al Super Bowl? Opina en los foros de la NFL.

Y ahora, solo 12 meses más tarde, ¿se trata de “Super Bowl o fracaso”?

Así es. Si no lo creen solo pregunten a los jugadores mismos.

“Así es como lo veo”, dijo el receptor de los Texans Andre Johnson a NFL.com cuando se le preguntó si esa era una manera razonable de evaluar la aproximación del equipo al 2012. “Esa es la única razón por la que juegas el juego. Quiero decir, esa es la única razón por la que yo lo juego. Puede ir a playoffs, ir al Juego de Campeonato de la AFC, pero si pierdes, has logrado lo mismo que los que no pasaron a playoffs. La meta final es ganar el Super Bowl. Eso es todo”.

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Uno podría pensar que la visión de su mariscal sería más prudente, pero no lo es. Basándose en dónde han estado estos Texans y en a dónde cree que van, Matt Schaub también cree que la evaluación de “Super Bowl o nada” es adecuada.

“Creo que lo es”, dijo Schaub mientras se metía bajo una tienda después de un entrenamiento para huir del calor veraniego. “Dado lo que logramos el año pasado, el siguiente paso es el Super Bowl. No podemos ganarlo aquí en agosto y septiembre, es un progreso lento. Tenemos que tomarlo un día a la vez como dice el cliché. Pero al final, queremos llegar al último juego en febrero. Esa es nuestra meta y no vamos a descansar hasta que suceda”.

La temporada 2011 representó un avance para la organización de 10 años, que marcó su primera temporada con 10 victorias, primer título divisional, primer viaje a playoffs y primera victoria en playoffs.

Para Schaub y Johnson, sin embargo, 2011 también representa una oportunidad perdida, tal vez más que los años anteriores. La temporada del mariscal terminó en la temporada 10 por una fractura de Lisfranc en el pie derecho. Para el receptor, molestias constantes de isquiotibiales le costaron nueve partidos, a pesar de lo cual logró jugar (y brillar) en la postemporada.

Ambos jugadores son más bien veteranos, habiendo cumplido 31 años en las últimas seis semanas. Ambos han lidiado con otras lesiones importantes a lo largo de los últimos cinco años. Como resultado ambos entienden firmemente donde están ellos y, por extensión, su equipo.

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El entrenador Gary Kubiak está entrando a su séptima temporada. El corredor Arian Foster cumple 26 años en agosto. El apoyador Brian Cushing tiene 25 años. El esquinero Jonathan Joseph, 28. Hay jugadores más jóvenes como el ala defensiva J.J. Watt de 23 años o el apoyador Brooks Reid de 25, que están cerca de alcanzar el siguiente nivel. La implicación está clara.

“Esta es nuestra ventana de oportunidad”, dijo Johnson. “Las oportunidades no duran mucho en esta liga, esas ventanas se cierran muy rápido. Tenemos una gran oportunidad justo ahora. Depende de nosotros tomar ventaja de ella. No va a pasar solo por hablar de eso, lo sabemos”.

Eso es obvio aquí, a la sombra de Reliant Stadium. El entrenamiento de los Texans en esta mañana es veloz y eficiente. Kubiak detuvo la sesión en dos ocasiones, reuniendo al equipo para explicar lo que quería en el siguiente periodo. Él lo entiende. “Todo lo que hagas, hazlo más rápido”, gritó Kubiak al mariscal novato Case Keenum en algún punto. Pero fuera de eso, el mariscal apenas levanta la voz. Se trata de un entorno muy profesional.

El punto es que el grupo parece estar en línea con la manera de pensar de Schaub y Johnson, las jóvenes estrellas que se han vuelto veteranos.

El año pasado Johnson salió lastimado del isquiotibiales en el primer fin de semana de octubre y no regresó hasta pasado el Día de Acción de Gracias, en la semana 12. En la semana 13 se lastimó la misma sección de la otra pierna y se perdió tres partidos más.

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Las circunstancias de Schaub fueron peores. La lesión Lisfranc lo forzó a no estar de pie por lo que estaba atado a la banca con audífonos, intentando ayudar, consciente de que sus contribuciones estaba limitadas a ser mentor. Schaub, quien no entrenó hasta el principio del campamento de entrenamiento, dijo que su recuerdo más triste de ese periodo era ver todo desde la banda.

“Siempre hay cosas que puedes mejorar, cosas pequeñas, los detalles, los entrenamientos de movimiento de pies”, dijo Schaub cuando se le preguntó cómo pasaba el tiempo. “Pero creo que lo más importante para mí es que me dio un recuerdo de disfrutar lo que estamos haciendo y no dar cosas por sentado, por lo rápido que lo puedes perder. Tenemos carreras tan cortas, la cantidad de tiempo que podemos jugar este juego. Tenemos que abrazar todas las oportunidades en las que podemos salir a jugar. En realidad me dio una mejor manera de apreciar lo que hacemos”.

De manera indirecta, la historia de 2011, dominada por las lesiones de Schaub, Johnson y el otrora líder defensivo Mario Williams (perdido por toda la temporada en la semana 5), ha ayudado a impulsar el optimismo sobre 2012. Los Texans ganaron 10 partidos, avanzaron una ronda en playoffs y retaron seriamente a los Baltimore Ravens, un equipo que no había perdido en casa en toda la temporada. El hecho de que Houston lograra esas cosas mientras lidiaba con tres ausencias mayores ilustra la profundidad de talento amasada por Kubiak y el gerente general Rick Smith.

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El dar el siguiente paso, de contendiente a campeón, es más difícil y estos muchachos lo saben. Aún así los jugadores creen en la idea de construir sobre lo hecho en 2011. El otoño pasado, dijo Johnson, “aumentó nuestra confianza y mucho más; creo que en realidad mostró el tipo de equipo que teníamos, y descubrimos más sobre algunos jugadores de los que no sabíamos mucho”.

Johnson continuó diciendo que “depende de nosotros hacerlo ahora”.

Eso quiere decir no más excusas. El grupo que había sido conocido como el favorito del año siguiente finalmente dio el paso el año pasado.

Los Texans no llegaron a ese punto tan rápido como hubieran querido como lo admiten de inmediato Schaub y Johnson. Y saben que eso les ha dejado menos tiempo para dar el siguiente salto.

“Tenemos que tener una sensación de urgencia de conseguirlo”, dijo Schaub. “Nada te va a ser regalado en esta liga. Tenemos un calendario difícil, sí, pero sabemos el tipo de talento que hay en nuestro vestidor con el que podemos salir y derrotar a cualquier en cualquier día. Para gente como Andre y como yo, estamos en el año 9 o 10, pero estamos alcanzando nuestro mejor momento”.

“Y sabemos que esa ventana de oportunidad es pequeña en este negocio. El nivel de talento es bueno, tenemos que aprovechar todas las oportunidades de salir y jugar”.

Si los Texans no ganan todo este año, el equipo no se desmantelará.

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Pero los jugadores se han convencido de que así podría ser. Porque, después del año que tuvieron Schaub y Johnson, uno nunca sabe.

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