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El optimismo de los neozelandeses.

El optimismo de los neozelandeses

El optimismo de los neozelandeses

Velando armas para el repechaje, hay que tener también en cuenta la valentía, emocional al menos, del DT de Nueva Zelanda para enfrentar a México.

El optimismo de los neozelandeses.
El optimismo de los neozelandeses.

Velando armas para el choque de mañana, hay que tener también en cuenta la valentía, emocional al menos, del técnico de los ‘All Whites’, llamados así para contra restar el mote de los ‘All Blacks’, equipo de rugby de Nueva Zelanda más conocido a nivel deportivo internacional por su indiscutida supremacía de juego en el deporte de más suceso que tienen los neozelandeses.

Ricki Herbert, de quien se trata, ha hecho apología de la situación de su equipo, y trata en todo momento de mentalizar a sus futbolistas de que el partido ante los dirigidos por Miguel Herrera podría significar un buen resultado de cara al cotejo de vuelta en Wellington, donde si se obtiene unos números convenientes, ni más está decir un empate, se podría soñar con acudir al Mundial de Brasil en lugar del que teóricamente es mejor candidato.

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Existen, sin embargo, elementos que hacen pensar al entrenador oceánico que hay condicionantes que no favorecen completamente a su escuadra, más aún, sin hacer hincapié en el juego y mayor experiencia de los jugadores mexicanos, en la lesión de su zaguero central Winston Reid, defensa del West Ham United inglés que no podrá ser parte de Nueva Zelanda ante México en este decisivo repechaje.

Así y todo, debemos de ser consciente que la actitud que Herbert busca aportar a sus hombres, es fácilmente deducida de sus declaraciones y manera de entender la desventaja ante los aztecas, buscando en la fuerza emocional de sus dirigidos, el arma principal para enfrentar a su par, que en condiciones naturales es considerado superior en el ámbito futbolístico internacional.

No podríamos decir que exista mayor poderío de los All Whites, ni que sean éstos favoritos ante México, menos aún si debemos entender que se juega en la altura del Coloso de Santa Úrsula, con una asistencia que estará en su contra desde el inicio, sin embargo, no me atrevería a tirar por tierra toda la bravura que el estratega kiwi muestra desde su estoica perspectiva.

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