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Jugadores del Racing se niegan a jugar contra la Real Sociedad como protesta

Jugadores del Racing se niegan a jugar contra la Real Sociedad como protesta

Los jugadores del Racing ha expresado su malestar por los impagos del club en el inicio del partido de Copa del Rey ante la Real Sociedad.

real Sociedad avanza a semifinal

SANTANDER, España - Los jugadores del Racing ha expresado su malestar por los impagos del club en el inicio del partido de Copa del Rey ante la Real Sociedad, al hacer la "estatua" en la primera jugada del encuentro y negarse a disputar el balón. El árbitro suspendió el partido.

El partido se le da por ganado a la Real Sociedad, que jugará en semifinales contra Barcelona. 

Se esperaba alguna acción de protesta de los jugadores racinguistas que llevan varios meses sin cobrar, pero no se sabía en qué iba a consistir su acción contra el consejo de administración que encabeza Ángel Lavín.

La incógnita se desveló en el arranque del partido, en el que el Racing cedió el saque a Almería, con cuyos jugadores habían pactado que jugaran el balón hacia campo del Racing. El esférico salió por la banda derecha sin que ningún jugador del Racing se moviera de su posición inicial.

El escaso público que ha acudido a este partido de ida de los octavos de final de la Copa del Rey aplaudió la acción de los jugadores y se volvió contra el palco para pedir, una vez más, que se vayan los actuales dirigentes del Racing.

Cuando Barcelona hizo lo mismo

El plantón que el FC Barcelona dio al Atlético de Madrid en la vuelta de las semifinales del 2000 es el precedente más sonado de incomparecencias a partidos, que fue sancionada con la exclusión del club de la siguiente edición copera y luego perdonada por la Real Federación Española de Fútbol (RFEF).

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El Barcelona, que había perdido 3-0 en el partido de ida en el Vicente Calderón, se negó a jugar aquel encuentro, el 24 de abril del año 2000 en el Camp Nou, por no disponer de jugadores suficientes al coincidir el encuentro con una jornada reservada a las selecciones nacionales.

Al no conseguir que la RFEF retrasara la fecha, el Barça saltó al campo con diez jugadores y un único suplente, momentos antes de que su capitán, Pep Guardiola, comunicase al árbitro, el asturiano Manuel Díaz Vega, que su equipo no iba a jugar.

El Barcelona intentó evitar sin éxito la sanción que estipula el régimen disciplinario de la RFEF, con recursos en todos los comités federativos y el Comité Español de Disciplina Deportiva (CEDD), que tampoco estimó la reclamación del club azulgrana, entrenado entonces por el holandés Louis van Gaal y presidido por Josep Luis Núñez.

El CEDD confirmó la decisión de los otros comités de dar por perdida la eliminatoria al Barcelona y excluir al club de la siguiente edición de la Copa, además de imponerle una multa de dos millones de pesetas.

Pero el Barça volvió a entrar en el sorteo copero de la temporada siguiente, ya que el presidente de la RFEF, Ángel María Villar, anunció la concesión de medidas de gracia como ha hecho siempre que ha sido reelegido en el cargo, como ocurrió hace catorce años cuando inició su cuarto mandato.

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Además del Barça, en la nómina de incomparecientes coperos figuran otros equipos más modestos como el Vecindario y L'Hospitalet, que fueron sancionados por su ausencia en los partidos que debían disputar ante el Real Unión de Irún y el Deportivo.

En septiembre de 2007 el Vecindario no acudió a Irún donde debía enfrentarse al Real Unión, ambos equipos de Segunda B, y justificó su ausencia con el argumento de que había sido imposible lograr un vuelo a Bilbao.

Temporadas antes, en diciembre de 2001, el Deportivo pasó a los cuartos de final de la Copa sin necesidad de disputar un sólo encuentro de octavos, después de que L'Hospitalet, cumpliese su amenaza de no acudir al partido de ida.

El equipo catalán, que militaba en el grupo II de la Segunda División B, confirmó lo que había anunciado ya que el Depor se negó a jugar sobre el césped artificial del campo de L'Hospitalet después de que la RFEF descartar un campo de rugby, presentado como alternativa, para escoger como escenario del partido el Miniestadi, propiedad del FC Barcelona.

Fuera de la Copa del Rey equipos como el Compostela y el Ceuta protagonizaron otras incomparecencias por huelgas de jugadores, en el caso del club gallego, y por contar con un número de futbolistas inferior al requerido en el caso del equipo de la Regional ceutí, que saltó al césped con siete y a los 45 segundos se retiró del campo.

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