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La capacidad de los Broncos de responder en momentos grandes ha quedado en tela de juicio una vez más (AP-NFL).

Temple de Broncos en juegos importantes, otra vez en duda

Temple de Broncos en juegos importantes, otra vez en duda

Luego de la derrota y la pérdida de una ventaja de 24 puntos de los Broncos ante los Patriots, habría dudas sobre el temple de Denver.

La capacidad de los Broncos de responder en momentos grandes ha quedado...
La capacidad de los Broncos de responder en momentos grandes ha quedado en tela de juicio una vez más (AP-NFL).

Tony Carter es el nuevo Rahim Moore en Denver. Como podrán imaginarse, eso no es bueno.

Carter será el chivo expiatorio en la devastadora derrota de los Denver Broncos 34 a 31 en tiempo extra contra los New England Patriots en la semana 12, pero eso no quiere decir que el resultado adverso debe de achacarse únicamente a un esquinero suplente que estaba en el lugar equivocado en el momento equivocado.

Esta fue una derrota de equipos en el sentido más literal. Cuando tienes ventaja de 24 a 0 en el segundo cuarto, es tu misión amarrar el juego. Deberías de ganar en la recta final. Peyton Manning y Wes Welker deberían de haber estado platicando entretenidamente en la línea de bando muchos minutos antes del final. Los narradores deberían de estar en modalidad de acabarse el tiempo, hablando sobre los prospectos de los equipos que viajarían a Mile High en enero.

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En lugar de eso, los Broncos se desintegraron permitiendo 31 puntos consecutivos en la segunda mitad. Manning y la ofensiva se recuperaron admirablemente para montar una serie ofensiva que empató el partido en el último cuarto, pero la unidad se quedó sin impulso de nuevo en dos posesiones en tiempo extra que no llegaron a nada. El error de Carter fue solo el último de una larga serie de problemas de los Broncos tras el medio.

La noche dejará un moretón duradero que Denver llevará hasta la postemporada. Este sigue siendo un equipo extremadamente talentoso que debería de ganar 12 o 13 partidos y encontrarse en una buena posición cuando lleguen los playoffs. Pero perder este partido " y perderlo en la manera dramática y dolorosa en la que lo hicieron " amplificará la discusión sobre si los Broncos pueden con el trabajo cuando tienen todos los reflectores encima.

No hay nada que los Broncos puedan hacer de aquí a diciembre para borrar esas dudas, y eso incluye ir a Arrowhead en la semana 13 y salir con el liderato de la AFC Oeste. Aún después de eso habrá fantasmas que derrotar.

Los eventos de este partido fungieron como un desagradable recordatorio para un equipo que no lo necesitaba.

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